Katz en la foto principal con Montenegro: “No creo que Alberto Fernández ni Kicillof discriminen a Mar del Plata”

El exintendente radical estuvo en un lugar privilegiado en el acto de asunción del flamante jefe comunal. Descartó que tenga injerencia en el armado del nuevo gabinete municipal pero admitió: “Me siento orgulloso que gente cercana a mí sea referenciada” para ocupar cargos en una gestión.

Por Redacción

martes 10 de diciembre, 2019

Por Carlos Walker

Guillermo Montenegro asumió como intendente del Partido de General Pueyrredon. Fue este martes en un recinto completamente colmado de militantes en la barra del Concejo Deliberante, donde se destacó la alegría de la Juventud del Pro.

En el acto, el flamante jefe comunal estuvo acompañado por su esposa, Eugenia Pruzzo, y sus mellizos bebés, Simón y Martina. Además, el exintendente Daniel Katz, el rector de la Universidad Nacional de Mar del Plata, Alfredo Lazzeretti y el Obispo Gabriel Mestre, estuvieron en la primera fila.

Pasadas las 10.30, el presidente del Honorable Concejo Deliberante, Ariel Martínez Bordaisco, tomó juramento a Montenegro, quien juró “por Dios, por la Patria y sobre estos Santos Evangelios desempeñar con lealtad y patriotismo el cargo de Intendente Municipal del Partido de General Pueyrredon, observando y haciendo observar fielmente la Constitución y las leyes que reglamentan su ejercicio”.

Tras la asunción del intendente, El Marplatense mantuvo una entrevista mano a mano con el exintendente Daniel Katz, quien se ubicó al lado de Montenegro en el acto que se realizó en el HCD.

- ¿Cuál son las primeras sensaciones tras el discurso del intendente Montenegro en su acto de asunción en el cargo?

- Son buenas las sensaciones. Me gusta ser optimista. Siempre hay esperanzas cuando se inicia una gestión. Mar del Plata necesita de gestiones que acierten, y no que se equivoquen. Tenemos problemas muy graves y situaciones angustiantes. La abro un crédito al intendente Montenegro. Esperemos que acierte.  Las primeras palabras han sido bastante precisas. Ha fijado los primeros objetivos y marcó una serie de formas que son las deseables.

- ¿Qué se puede destacar de las palabras del jefe comunal?

- Se quiere plantear ante la sociedad como una persona que viene a escuchar y que viene a pedir colaboración. Me parece que tiene voluntad de no dejar a nadie afuera. Ha fijado prioridades como la educación, salud, seguridad y espacios públicos. Da la intención que intentará que la agenda del municipio coincida con la agenda de la gente.  Habrá que ver si esto se concreta en hechos concretos que se consolidan o queda en el discurso.

- Hay varios dirigentes de la UCR en el gobierno del intendente Montenegro. Varios cercanos a su entorno político. ¿Tuve injerencia en el armando del nuevo gabinete municipal?

- No hay una impronta mía en el gabinete municipal. Montenegro ha tenido la honestidad intelectual de decir que yo no le pedí nada. Eso es absolutamente cierto. Yo nunca le pedí nada a Montenegro. Ni tengo que pedirle nada. Yo no soy un referente del espacio político. El referente es un tipo que construye poder y busca poder. Yo no construyo poder ni busco poder.

- Pero hay varios nombres de su riñón en el flamante gabinete….

- Me siento orgulloso que gente cercana a mí sea referenciada, cuando el intendente ha ido a distintos sectores del quehacer productivo y profesional  y los convocó, despojado de todo prejuicio. Si Jorge González, mi hermano Carlos Katz, Claudio Gómez y Germán Blanco  se integran a este gabinete es porque los eligió Guillermo Montenegro, no porque yo se los haya propuesto. No me pidió consejos sobre estas personas, si me pidió consejos sobre otras muchas cosas más.

- Usted ocupó el cargo de intendente cuando a nivel provincial y nacional gobernaba el kirchnerismo. Similar escenario político tendrá el intendente Montenegro. ¿Cómo se imagina el vínculo con el gobernador Kicilliof y el presidente Alberto Fernández?

- Siempre me tocaron presidentes y gobernadores de otros colores políticos. No hay convenientes en ese sentido. No creo que sea un problema. Hablé de esto con el intendente Montenegro. A veces, no ser tan amigo, te favorece.

- ¿Habló de esta situación particular con el intendente Montenegro?

- Sí. Me parece que el intendente tiene que hacer dos cosas y creo que las hará bien. Tiene que mantener una línea de diálogo franco, confiable y fluido con el gobierno provincial y nacional. Tiene que demostrar que uno está a la altura de las circunstancias y que no está en la cosa chiquita ni en la trampa. Tiene que buscar calidad de gestión que beneficie a todos.

La otra cosa que tiene que hacer el intendente es llevar pedidos autosuficientes.  No hay que pedir por pedir. Hay que ir con expedientes con toda la documentación que se necesita para que los gobiernos de la nación y provincia acompañen lo que se está pidiendo desde el municipio. Si hace eso, me parece que el presidente Alberto Fernández no tendrá ningún problema. Es una persona que conozco mucho, que escucha mucho a los intendentes. Además, colabora y se compromete con los intendentes.

- ¿Y el vínculo con Kicillof?

- No lo conozco al gobernador Axel Kicillof pero no creo que quiera discriminar ni desfavorecer a Mar del Plata, al igual que Alberto Fernández. Creo todo lo contrario.

- ¿Qué municipio dejó el gobierno de Arroyo?

- Arroyo deja un municipio sin conducción política. Está desacreditada. Deja los números mucho mejor de los que los encontró. Mucho mejor. La gran falencia de Arroyo fue no consolidarse o mantenerse como conductor político de la ciudad. El 3 por ciento en las elecciones marca eso claramente. No había confianza y respaldo político. Sin respaldo político es muy difícil gestionar hasta un polirrubro.

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