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Una “pandemia de solidaridad” que llegó a Mar del Plata

Dos niñas marplatenses ya tienen sus prótesis de mano en 3D. Olivia (2) y Miranda (5) las recibieron gratuitamente por parte de Guillermo y Gerónimo Cabrera, quienes las otorgan a los que las necesitan.

Por LP

sábado 15 de julio, 2017

Guillermo y Gerónimo Cabrera, oriundos de Banfield, decidieron aprovechar la tecnología de impresión en 3D para un fin solidario: realizar prótesis de manos y entregarlas a quienes las necesiten en forma gratuita. En Mar del Plata, ya son dos las niñas que las obtuvieron: Olivia, de 2 años y Miranda, de 5.

El primer caso en la ciudad fue el de Olivia, una niña marplatense que tiene un brazo menos desarrollado, ya que nació con Agenesia y en su corta vida se acostumbró a mover y a realizar todo tipo de actividades sin la mano izquierda. La obra social sólo le cubre, a partir de los cinco años, una prótesis que es netamente estética.

“Lo que tiene Olivia es productor de una telita del líquido amniótico que no se disolvió, quedó en su manito, y cortó todo crecimiento, por lo que no se le desarrolló. Ella tiene un muñón, un poco más atrás de la muñeca, y nos dijeron que de por vida necesitaría ir a natación para desarrollar bien el omóplato”, explicó a El Marplatense, Soledad Rodríguez, mamá de Olivia. “La terapista ocupacional nos habló de una prótesis, pero la obra social sólo cubría una estética, a partir de los 5 años”, agregó.

Los padres querían que Olivia pudiera agarrar cosas con una prótesis, y al enterarse de la existencia de las impresiones en 3D, pensaron que era una buena solución.

Luego de un primer intento frustrado en Buenos Aires, pensaron en comprarse una impresora, pero no pudieron conseguir la matriz.

Hasta que llegó la conexión con Gerónimo y Guillermo, quienes iniciaban su camino con el proyecto “Te doy una mano”. Fue así como Olivia obtuvo su prótesis, y a partir de allí comenzó el proceso de adaptación, ya que la niña estaba acostumbrada a no tenerla. “De a poquito hay que ir dándosela para jugar, y continua su tratamiento con la terapista para que pueda implementarla en su vida”, cuenta.  “Tenemos muchas esperanzas de que le va a ir bien. Pero estamos muy contentos”, remarca.

“Te doy una mano”

Gerónimo tiene 18 años, estudia Licenciatura en Administración, y empezó a experimentar con la impresora 3D con diferentes objetos, como los famosos spinners. Hasta que un día, vio junto a su padre, Guillermo, un programa de televisión en el que hablaban de la impresión de prótesis. Fue así que comenzaron las pruebas, y de a poco las fueron mejorando.

“Es una sensación hermosa poder regalarle esto a una familia, sin recibir absolutamente nada a cambio, sólo amor y agradecimiento. Queremos mejorar la calidad de vida de chicos de bajos recursos que no pueden afrontar el gasto de una mano ortopédica”, sostienen.

“No aceptamos ningún tipo de ayuda económica, únicamente aceptamos ofertas de ideas que nos puedan ayudar a difundir lo que hacemos. Aceptamos también si alguien quiere colaborar con algún diseño copado o para mejorar lo que estamos haciendo”.

Conocé a Miranda, la niña marplantese de 5 años que recibió una prótesis realizada por Gerónimo Cabrera con impresión 3D Te doy una mano

Posted by EL MARPLATENSE on miércoles, 12 de julio de 2017

El caso de Miranda fue otro desafío para el equipo de “Te doy una mano”, ya que la niña necesitaba además un brazo. “Era algo nuevo para mí, al igual que para ella”, explicó Gerónimo.

Además, tuvo un pedido muy especial, ya que recibieron un mensaje de Miranda en el que le decía el color que prefería. “Estaba pensando en que me hagas una manito, y que sea violeta oscura. Voy a hacer las cosas bien, y te lo pido por favor”, se escuchaba en el mensaje de voz que envió la niña.

“Una pandemia de solidaridad”

En cuanto a la continuidad del proyecto, la idea de Guillermo y Gerónimo es que se vaya difundiendo, y con el tiempo, “se extienda para hacer feliz a mucha gente”.  “Está bueno con esto generar una pandemia solidaria, que yo ayude a alguien sin esperar nada a cambio. Y que la otra persona pueda hacer lo mismo”, remarcan.

 


 

 

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