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Los números no mienten

Por Nicolás Mondino

Por LP

miércoles 25 de octubre, 2017

El torneo anual "Alejandro Víctor Giuntini" de la Liga Marplatense de Fútbol vivió un nuevo capítulo este viernes con resultados interesantes de cara a la definición de la Zona Campeonato y la Reválida. El líder Alvarado empató 1 a 1 con Círculo en Otamendi y clasificó a la instancia de Playoffs. El "Torito" sumó un resultado positivo a pesar de terminar el partido con 9 jugadores tras sufrir dos expulsiones. En tanto, en el duelo de seguidores, Los Patos y Nación igualaron sin goles. En uno de los partidos más vibrantes de la fecha, Argentinos del Sud vapuleó a Huracán. El club de la avenida Paso se despachó con ocho goles ante el "Globo" marplatense y se consolidó en los puestos de arriba de la Reválida. <strong>Todos los resultados:</strong> General Urquiza 0 – 0 Almagro Florida Quilmes 3 – 0 Al Ver Verás Cadetes 3 – 0 Unión Argentinos del Sud 8 – 0 Huracán Los Patos 0 – 0 Nación Círculo 1 – 1 Alvarado Kimberley 2 – 0 Banfield San Isidro 0 – 0 Once Unidos Deportivo Norte 2 – 1 Racing River 3 – 0 Talleres San Lorenzo 2 – 2 San José Atlético Mar del Plata 3 - 0 Boca Juventud Unida 1 - 3 General Mitre Independiente 3 - 0 Libertad <hr />  

Foto: En una nueva fecha del torneo anual "Alejandro Víctor Giuntini" que se disputó este viernes, Alvarado igualó 1 a 1 con Círculo Deportivo y avanzó a los Playoffs. Además, Argentinos del Sud goleó a Huracán e igualaron sin goles Los Patos y Nación.

El día después de mañana, se llamaba una película de cine catástrofe que planteaba un escenario desbastado tras las consecuencias de una catástrofe en la tierra. Es decir, un planeta prácticamente deshabitado, desolado, mostrado desde el día posterior a la debacle, que ahora no recuerdo bien de cuál se trataba. Creo que estaba relacionado con lo meteorológico o a los terremotos, no lo tengo claro, pero encerraba una culpa propia sobre el trato que hacemos de nuestro único planeta habitable, al menos conocido.

El protagonista muestra esa búsqueda, no tanto de sobrevivientes, sino de respuestas. Analiza, ve, explora tratando de encontrar qué fue lo que ocurrió, cómo fue que pasó, cuánto modificó y, principalmente, cómo le afectó a él que se encuentra en ese extraño rol de supervivencia.

Salvando las distancias, ya que no hemos vivido ninguna catástrofe sino más bien todo lo contrario, acá nos encontramos, en los días posteriores, viendo qué fue lo que pasó el domingo. Tratando de analizar aún las elecciones y sus resultados.

Dice la canción que los números no mienten y que existe un alfa y omega, todo principio y final. Es decir, podemos medir ciertas cosas, principalmente si se trata de lo estadístico. Dijo Borges alguna vez que la democracia era una abuso de la estadística, aunque luego con el retorno de la democracia se desdijo en lo conceptual, al afirmar en un texto del diario Clarín: “El 30 de octubre de 1983, la democracia argentina me ha refutado espléndidamente. Esplendida y asombrosamente. Mi utopía sigue siendo un país, o todo el planeta, sin estado o con un mínimo de estado, pero entiendo, no sin tristeza, que esa Utopía es prematura y que todavía nos faltan algunos siglos. Cuando cada hombre sea justo podremos prescindir de la justicia, de los códigos y de los gobiernos. Por ahora son males necesarios”.

Faltará bastante para cumplir esa utopía que, seguramente, cualquiera de nosotros compartirá con uno de los más grandes escritores y pensadores que ha dado la historia y, quizás, el más grande que tuvo nuestro país. No tengo dudas que así es, pero como todo es polémica en la Argentina, lo dejo a consideración de cada lector. Hasta tanto la utopía se cumpla, trataremos de avanzar en cada camino a las urnas y en cada día después de mañana en las elecciones.

Quién ganó o quién perdió siempre suele ser relativo. El éxito lo es, por lo que conceptualmente uno debería suponer que el título de ganador o perdedor dependerá del análisis particular. Por ejemplo, en Mar del Plata, la izquierda no consiguió meter concejales pero celebró la mejor performance de su historia. Ellos sintieron una victoria interna. Por otro lado, con el mismo resultado (no haber logrado una banca) y sólo un punto porcentual de diferencia, Acción Marplatense se ve inmerso en una desolación digna del más duro golpe de su historia. Por eso, todo es relativo y para muestra, ese breve y cercano ejemplo.

En ese marco, sin embargo, decía que los números no mienten y quedaron unos cuantos a analizar para ver la dimensión del presunto éxito o fracaso. Veamos:

Dice elmarplatense.com que las elecciones legislativas que se celebraron este domingo no sólo permitieron superar la participación del padrón electoral que votó en General Pueyrredon durante las Primarias Abiertas Simultánteas y Obligatorias (PASO) de agosto, sino que registraron la participación más alta en la última década.

Los registros oficiales dieron cuenta que en Mar del Plata emitió su sufragio un 79 por ciento de las 566.786 personas que estuvieron autorizadas para participar de los comicios generales de este 22 de octubre en el distrito.

Casi un 80% de empadronado fueron a votar, algo que no se daba desde hace más de una década. Que vaya mucha gente a votar significa que hay un interés por ratificar o rectificar el rumbo. Puede que sean las dos, dependiendo del pensamiento individual, pero si se tiene en cuenta que se trató de una legislativa, parece que había algo mucho más importante en juego.

Y sí, considero que la grieta, la famosa polarización fue la que llevó a este éxito de concurrencia. Que vuelva o no Cristina, en definitiva, entiendo que generó el interés mayoritario.

Ahí radica casi todo análisis que uno pueda hacer sobre esta elección. Es quizás, donde pierdo el optimismo y hasta me enoja que haya sido así. Me enoja por la decisión de centralizar todo en dos fuerzas y porque como sociedad, pese a la alegría de dar otro paso democrático, seguimos evidenciando falencias sobre la forma que elegimos.

La grieta fue la ganadora de esta elección. La polarización actuó horizontal y verticalmente. Temo que los adversarios enfrentados en esos extremos hayan acordado que así sea, espero que no. Pero funcionó.

Horizontalmente, por lo que ya sabemos. La famosa grieta pone de un lado y el otro, al final de cada punto de la línea recta a los presuntos sectores ideológicos. Digo presuntos no porque dude de su validez o convencimiento, sino porque lo canalizan en lugares o, incluso, en personas que no estoy seguro los representen. Para mí que se parecen más de lo que se supone, dicen que los extremos tienen a parecerse al final del recorrido.

Pero también, esta polarización prácticamente anuló el voto local. Es decir, generalizando, considero que la gran mayoría votó a favor o en contra de Cristina. El resultado es elocuente, dicho sea de paso.

Bueno, tomando eso como premisa, ¿cómo estuvo Mar del Plata entonces? En nuestro distrito, Bullrich le sacó a Cristina casi 20 puntos. Fuerte, ¿no? En el escenario local, el ex Ministro de Educación de la Nación obtuvo 192.758 sufragios, es decir que captó un 49,59% por ciento del electorado, mientras que la ex presidente alcanzó los 116.757 votos, un 30,04% del padrón. 50 – 30 la diferencia de uno sobre otro. Entre los dos el 80%, lo que ratifica la hipótesis anterior sobre cómo influyó la grieta a la hora de elegir.

¿Cómo derivó eso en lo local, en las candidaturas a concejales? Bueno directamente, Con el 48.65% de los votos, la lista de Cambiemos se impuso en la ciudad y le otorgará seis bancas en el Concejo Deliberante. Es decir, menos de un punto de diferencia, puro arrastre. Si bien nadie le puede quitar merito a Vilma, una de las personas más reconocidas de una desconocida política local, el arrastre fue la clave del triunfo electoral. Dicho sea de paso, para seguir con los datos y los números, fue la mejor elección de la historia de la democracia a nivel legislativo en Mar del Plata. Nadie antes había sacado un porcentaje tan alto de votos. Ya saben a quién agradecer ¿no? No no, a Bullrich tampoco, a Vidal. El verbo polarizar se hizo carne en la dicotomía Cristina o Vidal, al menos, en estas tierras.

Siguiendo en esa línea en lo local, habrá que analizar lo que ocurrió con las otras dos fuerzas que lograron sumar ediles al concejo. La lista que encabeza Marcos Gutiérrez obtuvo un 26,76%, algo más de tres puntos menos que Cristina, lo que deberá replantearse internamente el porqué de estos miles de votos que se perdieron en el medio del arrastre.

En el caso de Ciano, la ecuación fue distinta, superando el 10% de los votos y casi alcanzando un arrastre total de los votos nacionales, alcanzó sumar dos bancas. Quizás ambas fuerzas (Unidad Ciudadana y 1País) sientan una victoria local, siendo que terminaron segundos y terceros con casi la mitad de votos con respecto al ganador. Vencidos vencedores, ¿no? Incluso, el tercero (Ciano) pueda creer un éxito aún mayor desde lo local que quien ocupó el segundo lugar. Todo relativo, ¿vio?

Finalmente, para concluir con tanto número, decir que los comicios arrojaron una reducción del 25 por ciento en la cantidad de votos en blanco con respecto a las Primarias que se disputaron en agosto pasado. En las PASO, cuando hubo una participación del padrón del 71 por ciento, se contaron 20.021 sufragios en blanco en General Pueyrredon, lo que lo posicionó como el cuarto “candidato más elegido”, si se considera el caudal de votos obtenidos por las otras fuerzas.

Ese lugar quedó para la Izquierda, en la elección de este domingo. En el cuarto lugar del podio eleccionario se cambió el voto en blanco por el Frente de Izquierda, que como dije logró su mejor elección de la historia y lo festeja aunque no haya accedido a una banca.

Más allá de eso, que un electorado como el de Mar del Plata ponga en ese lugar a la izquierda, también es para analizar. Sumado a que en agosto estaba el voto en blanco. Entiendo que ese resultado, con o sin el éxito que pueda inferir en un sector, quiere decir otra cosa. Una especie de llamado de atención para los de arriba y un golpe fuerte para los de abajo.

En síntesis, por lo expuesto, entiendo que queda mucho más que lo simplemente posicional o de forma que muestran los resultados. Los ganadores deberán replantearse qué ganaron y por qué, en tanto que los perdedores, deberá formularse las mismas preguntas. Nadie ganó tanto como cree, ni perdió absolutamente.

Como el éxito, es relativo. Pero por suerte, en este día después de mañana, nada se presenta como una catástrofe y tenemos los números para saberlo. Si bien puede que no sea bueno abusar de la estadística, lo único verdadero es que los números no mienten.

 

Nicolás Mondino – Periodista

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