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Etchecolatz

“El país estará maldito mientras haya soldados presos por defenderlo”

El genocida, que fue condenado este viernes por cuarta vez a prisión perpetua, aseguró ante el Tribunal que la Justicia argentina es “hipócrita y cínica”. Denunció un “plan de exterminio lento y doloroso” contra los ex militares y policías encarcelados por crímenes de lesa humanidad.

Por Redaccion

viernes 26 de octubre, 2018

El genocida Miguel Etchecolatz se dirigió este viernes al Tribunal Oral Federal N° 6 luego de oír la sentencia que lo condenó, por cuarta vez, a prisión perpetua por los delitos de lesa humanidad cometidos en los centros clandestinos de detención conocidos como “Cuatrerismo” y “Brigada Güemes” y la Comisaría Primera de Monte Grande, en Esteban Echeverría.

Etchecolaz aseguró ser víctima de una “despiadada persecución jurídica”, reiteró su “inocencia” y afirmó que intentó “brindar los elementos de juicio para el aseguramiento y el descubrimiento de la verdad”. “Recibí acusaciones de todo genero donde la legalidad fue bastardeada por jueces que la debían aplicar. ¿De qué Justicia hablamos? En estos juicios no se me otorgó ninguna garantía, ni siquiera la presunción de inocencia”, denunció.

“Por mi cargo, teóricamente, yo debía saber todas las violaciones a los derechos humanos ocurridas en el territorio provincial. Sin lugar a dudas, el juez opinaba que poseía un poder sobrenatural. Supuse que esa aberración jurídica era insuperable, pero el juez superó su propia marca“, sostuvo en otro tramo de su exposición.

Por otro lado, se refirió a la decisión de la Justicia de revocar el beneficio de prisión domiciliaria que la había sido otorgado por su avanzada edad, tras las marchas organizadas en Mar del Plata para repudiar que el genocida fue autorizado a cumplir su condena en su casa del Bosque Peralta Ramos. “Es gravísimo que en la Argentina se manipule la ley y la Justicia. En otras instancias superiores, los jueces impidieron que pudiera ejercer el derecho que me otorga la ley, revocando el cumplimiento de la pena en domicilio”, aseveró el ex jefe de investigaciones de la Policía Bonaerense.

“Lamentablemente, para el Estado argentino, este sector de la población al que pertenezco no cuenta en absoluto. Quienes los integramos somos tratados como seres inhumanos, considerados menos que parias. Estamos estigmatizados con la marca definitiva de lesa humanidad y así somos excluidos de los derechos y garantías que la Constitución asegura a todos los habitantes”, precisó.

En la misma tónica continúo: “Somos presos olvidados por la Justicia. Estamos condenados a una muerte lenta en encierro. Así es la Justicia argentina, instrumento de una perversa y retorcida muerte. Un plan de exterminio lento y doloroso para quienes vivimos en cautiverio, el patético circo judicial al que soy y somos sometidos los policías de la Provincia. Un verdadero flagelo político y judicial que algún día saldrá a luz cuando alguien con convicción y valentía anime a auditar la vergüenza por juicios de lesa humanidad”.

“El tiempo pasa señores jueces, y con él, centenares de vidas defensoras de la libertad en un país que no previó pena de muerte, pero que viene aplicando hipócrita y canónicamente por la acción prevaricadora de jueces. Nuestro país estará maldito mientras haya un soldado o un policía encarcelado por defender a su país y haberlo logrado”, agregó.

Por último, se refirió a la desaparición en democracia -el 18 de septiembre de 2016 en La Plata- de Jorge Julio López, uno de los testigos que declaró en su contra en uno de juicios por los que fue condenado. “Es destacable un hecho que alcanzó profunda divulgación periodística: el politizado caso Jorge Julio Lopez que me afectó y me afecta directamente deteriorando la imagen de mi persona para permitir la persecución jurídica, política, mediática y arbitraria a la que estoy sometido yo y mis allegados”, aseguró.

 

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