La Reserva Natural del Puerto estrenó una nueva pasarela

En Punta Mogotes se encuentra el área con mayor biodiversidad registrada de todo el Partido de General Pueyrredon. Ahora, con 500 metros de pasarela, los visitantes pueden recorrerla desde la ciudad hasta la playa.

Por Redacción

domingo 27 de enero, 2019

La Reserva Natural del Puerto está ubicada en la zona de los Balnearios de Punta Mogotes y, en la década del ’70 y del ’80, el predio era utilizado para tirar restos de barcos y escombros. A pesar de todo, la naturaleza se abrió paso y convirtió el lugar en el área con mayor biodiversidad registrada de todo el Partido de General Pueyrredon. Ahora, una pasarela de 500 metros permite recorrerla en altura a través de las distintas especies animales, vegetales y llegar hasta la playa.

Son 30 hectáreas de espacio verde a apenas minutos del centro marplatense, donde habitan especies imposibles de ver en cualquier otro rincón de la ciudad, y que tienen la protección de ser Reserva Natural Provincial Puerto Mar del Plata.

“Desde fines de la década del 80 se registraron acá unas 172 especies diferentes de aves. Lo que es mucho si tenemos en cuenta que en cualquier plaza de la ciudad de Mar del Plata se pueden observar sólo entre 12 y 15 especies aladas, que hay unas 400 especies en toda la provincia de Buenos Aires y unas 1000 especies en toda la Argentina”, explicó la proteccionista María José Solis Fieg, una cara conocida en la reserva.

“Además se han registrado allí unas 10 especies de mamíferos, 12 de anfibios y reptiles, 7 de caracoles, 11 de peces, 85 de mariposas y más de 180 de plantas“, agregó. Todo en un lugar al que distintos proyectos a lo largo de la historia marplatense intentaron destruir. Quisieron convertirlo en un playón de contenedores, en una nueva entrada al puerto, además de una fuerte disputa con el Club Aldosivi, que llegó hasta la Corte Suprema de Justicia, cuando la institución deportiva intentó avanzar para construir canchas de entrenamiento.

Entre otras de las grandes estrellas de la reserva está el llamado “Moonbird”, el “Pájaro lunar”, un macho de la Calidris canutus rufa, subespecie del nudo rojo que llegó a ser tapa del New York Times. Se le colocó un anillo en una de sus patas en el año 1995 en Río Grande, se lo volvió a capturar en 2007 y se lo vio por última vez en 2014 en el Ártico Canadiense. Más conocido formalmente como B95, recibió su apodo lunar porque sus migraciones anuales a lo largo de la ruta migratoria del Atlántico entre Tierra del Fuego y el Ártico, que incluyen parada en la reserva marplatense, superaron la distancia total a la Luna.

En los últimos 20 años se ha revalorizado en todo el mundo la importancia de las pequeñas áreas naturales urbanas, por su biodiversidad, por su accesibilidad para permitir que mucha gente de las ciudades se acerque a la naturaleza silvestre y sobre todo por su alta potencialidad para actividades educativas. Según explicó Infobae, es por esto que actualmente muchas ciudades de nuestro país tienen una o más reservas naturales urbanas, como las tres con las que cuenta la Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Costanera Sur, Costanera Norte y Lago Lugano. La Reserva Natural Provincial Puerto Mar del Plata es la única reserva urbana de la ciudad costera.

Desde sus inicios en 2010 hasta diciembre de 2018 más de 12.000 personas, en su mayoría escolares con sus docentes, han participado de las actividades de interpretación de la naturaleza impulsadas por María José en la reserva. El programa educativo fue destacado por su calidad e importancia educativa, y declarado de interés por el Honorable Concejo Deliberante de General Pueyrredón. Un plan diferente, que ahora además puede recorrerse a través de las pasarelas que está a punto de inaugurar el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires en conjunto con el Consorcio Portuario local.

Al mismo tiempo, casi a similar altura pero de cara al espejo de agua interior, se disponen tarimas y miradores en torno a la reserva de lobos marinos, que tiene su espacio en cercanías de la posta de inflamables. Los turistas podrán entonces realizar un recorrido más cómodo y con mejor vista panorámica, siempre con las medidas de seguridad y distancia necesarias para no afectar a los animales.
El sector tendrá renovada luminaria y la otra novedad es que se colocarán pontones flotantes a pocos metros de la costa, de tal manera que los lobos marinos que por allí se instalan podrán estar en la arena o en esta suerte de islas flotantes, rodeadas de mar y sin afectar la navegación de embarcaciones que operan en esta terminal.
La instancia final de esta iniciativa alcanzará las inmediaciones del morro de Escollera Sur. Allí, hace poco más de dos años, se realizaron mejoras en el acceso al mirador que permite llegar hasta la imagen de Cristo. Ahora se buscará alcanzar en el sector una plaza seca con mobiliario urbano, espacios de descanso y una muestra permanente de esculturas que surgirán de un concurso que abrirá el Consorcio Portuario Regional Mar del Plata al término de esta temporada estival.
Incluye además la pavimentación de ese tramo de la escollera sur y la generación de una pequeña rotonda que permitirá llegar en automóvil hasta el extremo de la Escollera Sur y retomar hacia el puerto sin tener que realizar maniobras complicadas o con riesgo para transeúntes u otros vehículos allí estacionados o en circulación.

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