Cooperativas: La necesidad de volver a la dignidad

En Mar del Plata hay casi 90 cooperativas de trabajo, con más de 60 trabajadores cada una, con una relación con municipio.

Por Redacción

domingo 7 de agosto, 2016

Para retrotraerse al auge de las cooperativas de trabajo en Mar del Plata, como en la mayoría del país, hay que apuntar a la década del 90 y, en especial, a la crisis del 2001. La crisis política y social del país generó innumerables pérdidas de trabajo, familias enteras estafadas por el propio Estado ante la impericia de las equivocas medidas.

Producto de esta sintética explicación, las clases populares debieron reconvertirse. Es decir, no depender de la golpeada industria ni de los grandes empresarios para obtener el pan de cada día. Muchas de esas masas, que nacían en los barrios más humildes, lograron organizarse y transformarse en entidades dispuestas a obtener un oficio. Algunas sí pudieron conseguir contrataciones en la ciudad, como en el puerto, con empresarios que aprovecharon la crisis social para generar acuerdos precarios pero que a cientos de familias les significaba una solución ante un panorama desolador. Algo similar también ocurrió en la rama textil, en la construcción o en los campos.

Sin embargo, en lo que respecta a aquellas cooperativas que necesitaron, y necesitan, la mano del Estado, también sufren de la falta capacidad de los gobernantes de turno.

En Mar del Plata existen casi 90 cooperativas de trabajo que cuentan con una relación con el Estado municipal. Según las estimaciones realizadas por Radio Mitre, la componen en promedio 60 a 70 trabajadores aunque hay casos que esa cifra puede alcanzar las 130.

Las cooperativas han realizado trabajos vinculados a la construcción de viviendas, caminos rurales, arreglo de escuelas, reparación de maquinarias, como así también otras tareas que se le asignan en Obras Sanitarias, Enosur, Planeamiento Urbano y Desarrollo Social.

Para la comuna, representan funciones menores que no requieren una licitación para contratar a una empresa. Son actividades que se extiende, generalmente, por periodos cortos y un presupuesto, por ende, escueto.

Al respecto, el actual secretario de Producción, Ricardo De Rosa, habló de la relación que mantienen con las cooperativas:

Sin embargo, el mayor problema para los cooperativistas ha sido la intermitencia, la burocracia y, en algunos casos, falta de interés de los funcionarios en lograr una continuidad de trabajo para evitar sequías que puedan atentar contra la comida del día a día. Para eso, funcionarios aseguran que es clave la participación de Provincia y Nación ya que el 90% de los trabajos se desprenden de los programas sociales que se fueron creando desde allí ante la demanda.

En tanto, De Rosa habló sobre la dependencia del Municipio a lo que se decida en Provincia y Nación:

No sólo es la intermitencia en cuanto al surgimiento de planes, sino también la falta de fondos para llevar a cabo las obras ya otorgadas. Y ese asunto provoca nuevos inconvenientes, pérdida de tiempo que conlleva en falta de paciencia y en las manifestaciones ya conocidas en Luro e Hipólito Yrigoyen.

Al respecto, Marcos, referente de la Cooperativa “Trabajar”, planteó el reclamo que vienen teniendo con el actual Gobierno:

Por su parte, Martín García, miembro de la Cooperativa “Construcciones 15 de Enero”, contó que la falta de trabajo genera problemas internos en las distintas cooperativas.

Sobre estos inconvenientes, De Rosa, planteó los objetivos en el corto plazo para resolver los problemas que mantienen las cooperativas en la actualidad.

No obstante, Maximiliano Martinez, de la Cooperativa “La Unión Limitada”, contó los problemas que afrontan asegurando que las respuestas necesitan ser rápidas.

Carlos Caro, integrante de la Cooperativa “La Popular”, aportó más detalles sobre lo recién escuchado:

Por último, la mirada de una de las CGT. Sergio Medina, también opinó sobre esta situación:

Repasamos los datos salientes que surgieron de este informe:

– En Mar del Plata existen casi 90 cooperativas de trabajo que cuentan con una relación con el Estado municipal.

– Las mismas están compuestas, en promedio, por 60 a 70 trabajadores

– Hay casos que la cifra de integrantes puede alcanzar los 130.

– Las cooperativas han realizado trabajos vinculados a la construcción de viviendas, caminos rurales, arreglo de escuelas, reparación de maquinarias, como así también otras tareas que se le asignan en Obras Sanitarias, Enosur, Planeamiento Urbano y Desarrollo Social.

– El mayor problema para los cooperativistas ha sido la intermitencia, la burocracia y, en algunos casos, falta de interés de los funcionarios en lograr una continuidad de trabajo

– Pero no sólo es la intermitencia, sino también la falta de fondos para llevar a cabo las obras ya otorgadas.

– Esto genera la gran problemática que deviene en constantes protestas, muchas de las cuales llaman la atención por las metodologías.

– En todo el sistema es clave la participación de Provincia y Nación, ya que el 90% de los trabajos se desprenden de los programas sociales que se fueron creando ante la demanda.

Para concluir, y ante este marco, las cooperativas se encuentran en estado de alerta. Expresan su descontento con manifestaciones que muchas veces han generado la crítica de políticos, periodistas y vecinos de la ciudad que se han quejado por las formas de las protestas, algunas veces provocando caos vehicular o interfiriendo la normal circulación de transeúntes. Independientemente a ello, el planteo parte acerca del rol del Estado. En momentos donde el Gobierno de turno procura brindar trabajo genuino, dejar de depender de los planes sociales y brindar en consecuencia mayor dignidad y evolución social, las cooperativas están esperando esa consideración. Buscan dejar de formar parte de un sector de la sociedad que requiere suplir su emergencia diaria con trabajos ocasionales e informales para transformarse en familias que verdaderamente puedan vivir con una estabilidad laboral que los aleje de la abrumadora crisis que los vio nacer.

 

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