“Hay hogares donde escasea el pan”

El obispo Marino presidió la misa del Patrono del Pan y del Trabajo. Miles de fieles se acercaron a la Parroquia.

Por Redacción

domingo 7 de agosto, 2016

Miles de fieles se acercaron a la Parroquia de San Cayetano para participar de la celebración del Patrono del Pan y del Trabajo durante todo el día. La procesión se realizó a las 15 y luego el obispo Monseñor Antonio Marino realizó una misa en el altar montado especialmente para la ocasión, al costado del templo.

“Hay hogares donde escasea el pan, y son muchos quienes no pueden experimentar el derecho y la dignidad de ganarlo mediante el trabajo”, afirmó Marino y leyó un mensaje del papa Francisco.

Acompañados por las tradicionales espigas, el templo ubicado en Moreno 6776 recibió a los files todo el domingo que fueron a pedir trabajo o agradecer al Patrono del Pan y del Trabajo.

La procesión contó con la participación de una gran cantidad de gente que luego participó de la misa que encabezada por Monseñor Marino, junto  el párroco de San Cayetano, Juan Pablo Cayrol, y otros sacerdotes.

Al recordar la figura de San Cayertano, Marino indicó que él “supo expresar con su conducta un abandono confiado en la divina Providencia de Dios Padre”.

“Ante las circunstancias actuales, en las que muchos hermanos nuestros carecen de bienes indispensables para vivir dignamente, cabe preguntarnos si hemos entendido bien esta enseñanza evangélica”, afirmó haciendo alusión, a la situación social y económica.

“Hay hogares en los que escasea el pan, y son muchos quienes no pueden experimentar el derecho y la dignidad de ganarlo para sí y su familia, mediante el trabajo. Cuando no se puede dar satisfacción a requerimientos primarios, nos interrogamos: ¿qué significa para nosotros, como creyentes en Cristo y en cuanto Iglesia congregada en su nombre, este abandono confiado en la divina Providencia y la invitación de Jesús de no inquietarnos por el mañana?”, continúo y añadió: “Este abandono en la Providencia, esta prioridad absoluta que otorgamos a la voluntad de Dios, lejos de enfriar nuestro entusiasmo por volver más humana nuestra vida y la de los demás, despierta en nosotros las energías de la esperanza y reaviva la llama del compromiso de luchar por un mundo más conforme con la vocación del hombre y con la gloria de Dios”.

“Tanto si somos simples ciudadanos o bien funcionarios responsables del bien común, nuestra fe cristiana nos lleva al compromiso, nunca a la negligencia”, siguió.

Por otra parte, el obispo de Mar del Plata citó el mensaje que escribió el papa Francisco, días atrás al presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Arancedo: “Nos dice el papa Francisco: A San Cayetano pedimos pan y trabajo. El pan es más fácil conseguirlo porque siempre hay alguna persona o institución buena que te lo acerca, al menos en Argentina donde nuestro pueblo es tan solidario. Hay lugares en el mundo que ni esa posibilidad tienen. Pero trabajo es tan difícil lograrlo, sobre todo cuando seguimos viviendo momentos en los cuales los índices de desocupación son significativamente altos. El pan te soluciona una parte del problema, pero a medias, porque ese pan no es el que ganás con tu trabajo. Una cosa es tener pan para comer en casa y otra es llevarlo a casa como fruto del trabajo. Y esto es lo que confiere dignidad”.

“Siguiendo estas orientaciones de nuestro papa, como Iglesia escuchamos, acompañamos, bendecimos, expresamos nuestra cercanía y comprometemos nuestra oración; y sobre todo exhortamos a no perder la esperanza y abrirnos a la fe en un Dios que cuida de nosotros con amor providente y misericordioso”, concluyó Marino.

Al finalizar la eucaristía, el obispo bendijo los objetos religiosos, las llaves de las casas y de los autos. Además, el párroco Juan Pablo Cayrol pidió a todos los fieles levantar sus manos para que también reciban la bendición de monseñor Marino.

El párroco también agradeció a todos los estuvieron el domingo en el santuario de San Cayetano, y a los voluntarios que se sumaron a colaborar para servir a todos los que se acercaron.

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