La vuelta del tren, otra cuenta pendiente

A un año de la suspensión del servicio, aún no hay novedades oficiales. Buscarán retomar la actividad con la visita de Macri en diciembre, inaugurando la temporada

Por Nicolas Mondino

lunes 29 de agosto, 2016

Se cumplió un año de que suspendiera el servicio de tren en Mar del Plata. En aquel entonces, la empresa Ferrobaires había tomado la decisión a merced de las inclemencias climáticas que azotaban a gran parte del territorio bonaerense y que habían producido roturas en el viejo Puente del río Salado.

Recordemos cómo lo indicaban sus voceros en la ciudad:

Lo que se informaba como un problema temporal y debido, exclusivamente, a los estragos de un clima adverso, terminó evidenciando otra realidad. Los históricos problemas en el servicio ferroviario en la Provincia se hacían notar con distintos accidentes que pudieron haber generado víctimas fatales. No obstante, la suerte estuvo del lado de los usuarios, que sólo debieron lamentar eternas demoras y tener que concluir su viaje desde un micro.

Lejos de los anunciados trenes bala o de vías nuevas, los problemas resultaron ser muchos y graves. A mediados del año pasado, el Colegio de Ingenieros de la Provincia de Buenos Aires había manifestado “su preocupación al observar que en las obras llevadas adelante en el ramal Mar del Plata-Constitución se verificaron anomalías en la ejecución, con resultados que podrían haber puesto en riesgo la seguridad pública y el medio ambiente”.

También pusieron el foco en que las obras eran administradas por Ingenieros inhabilitados para ejercer la profesión en el territorio de la Provincia de Buenos Aires.

Sin embargo, esas denuncias no fueron atendidas por los gobiernos provincial y nacional. Era recurrente ver cómo el ex ministro del Interior, Florencio Randazzo, llegaba a Mar del Plata e inmediaciones presentando flamantes trenes chinos y se mostraba en vías, en las cuales aseguraba estar acorde a la demanda.

Así se pronunciaba el ex funcionario nacional antes de la parálisis en el servicio:

En noviembre se tornó distinto el discurso de Randazzo sobre este tema, ya cuando los accidentes resultaron ser moneda corriente en toda la Provincia y cuando en Mar del Plata ya hacía meses estaba sin tren. Si bien no habló públicamente, hubo un comunicado que decía: “La reanudación del servicio de trenes entre Buenos Aires y Mar del Plata se encuentra supeditada a la posibilidad de finalizar obras en las vías y en el puente del Río Salado”.

Pasaban las semanas y desde Ferrobaires aseguraban que en diciembre los problemas en el Puente del Río Salado y las vías iban a estar solucionados. De hecho, hasta se realizaron pruebas “piloto” exitosas, según decían. Las expectativas eran tan altas que creían cumplir con las promesas en los medios. Lo había anunciado el administrador de Ferrobaires, Oscar Segura, en diálogo con Radio Mitre:

No obstante, los plazos se fueron corriendo hasta llegar a mantenerse la inactividad por tiempo indeterminado y sin comunicar absolutamente nada más, desde el verano hasta la fecha.

Llegó el 2016 con el gobierno de Cambiemos en Provincia y Nación. A comienzos de enero, la noticia fue que, por orden del Ministerio de Infraestructura bonaerense, el servicio Mar del Plata-Constitución se mantenía sin funcionamiento. Según fuentes consultadas, desde el Gobierno no querían afrontar el costo político de tener que retomar un servicio con serias falencias y con grandes probabilidades de nuevos hechos a lamentar.

Desde el Municipio siempre se mantuvieron al margen. Tanto el gobierno anterior como también el actual. La diferencia fueron algunos comunicados solicitando su pronta solución en esta gestión. De hecho, no hay manifestaciones públicas del ex intendente Gustavo Pulti, ni del actual jefe comunal Carlos Arroyo, quien se dice habló este asunto con la gobernadora María Eugenia Vidal.

Con el correr de los meses del 2016, el tema se transformó en tabú. Lejos de exteriorizar las gestiones tendientes a retomar el servicio y un transporte tal vital como el tren, ninguna órbita del Estado informó qué ocurría. Eso derivó en diversos pedidos de informes por parte de la Cámara de Diputados, el Concejo Deliberante local y la Defensoría del Pueblo.

Uno fue del diputado Juan Manuel Cheppi, quien habló con Radio Universidad:

En tanto, el espacio del concejal Lucas Fiorini también convocó a una jornada de trabajo, sumado a un pedido de informes, esto dijo:

A su vez, el Defensor del Pueblo, Fernando Rizzi también se pronunció:

Sin autoridades locales que puedan hablar ni tampoco referentes de la Provincia a quien llamar, desde Ferrobaires adoptaron por el silencio y a la espera de que la Provincia de Buenos Aires se adopten medidas. Sólo algunas fuentes de la empresa decían que “se comenzaron con algunos trabajos en las vías para mejorar algunos tramos y mantener los existentes”.

Las respuestas de la gobernación no llegaron rápido. Recién en fines de junio cuando se reportó otro accidente. Fue entonces cuando Vidal suspendió todos los servicios de Ferrobaires y se anunció, junto al Gobierno nacional, el traspaso del servicio a Nación.

Sin embargo, esas noticias no fueron comunicadas abiertamente. Escasos comunicados lo informaban. Por ese motivo, en este informe notarán la ausencia de algunos audios que deberían ser imprescindibles.

En ese contexto, desde el Sindicato de la Fraternidad se mostraron preocupados por la actualidad del sector pero señalaron estar expectantes ante el traspaso al Estado. Lo expresó Jorge Giannone, uno de los titulares locales del Sindicato.

Ante la falta de novedades, nos acercamos a la distorsionada estación ferroautomotora. Pasamos por la novedosa terminal de micros y llegando a la estación de trenes, donde históricamente se compró los boletos. Es decir, aquella histórica estructura cuyo estado de abandono lejos está de respetar su vigencia a comienzos del siglo XX.

En el lugar hay oficinas de Ferrobaires, donde, eventualmente, había autoridades provinciales. Ante el pedido de entrevista, se negaron a hacerlo y aclararon: “El que habla, cobra”.

Pese a eso, este medio pudo hablar con un empleado que hace años trabaja en el lugar. Optamos por modificar, en parte, su voz para preservar su fuente de trabajo. Este es su testimonio:

El audio lo dice todo. Trenes relativamente nuevos y, sin demasiado uso, totalmente parados, con una eventual carga de combustible para su estricto mantenimiento. Después el panorama es desolador. Solo resta pasar por el obsoleto e inútil puesto de venta de boletos y por los sectores donde el personal de la estación hace pasar las horas o se las rebuscan para tener alguna tarea.

Alguna fuente, presuntamente importante de Ferrobaires, que tampoco quiso hablar al micrófono, dijo que la intención del Gobierno nacional, tras el traspaso de dicha empresa, es retomar el servicio en la Provincia con la visita del presidente Mauricio Macri en diciembre, inaugurando la temporada estival. Aseguran que la voluntad del Ejecutivo está avanzada debido a diversas obras, algunas de ellas comunicadas por la propia UOCRA. Lo cierto es que noticias oficiales no hay, aunque la incertidumbre reina.

En tiempos donde los países desarrollados viven renovando sus trenes, adjudicándoles más recursos y destinos que aportan mayor calidad al servicio, por estas tierras, el retorno del tren parece sólo una creencia o una intención que llega a rozar la utopía.

 


 

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