“La filosofía busca generar incertidumbre”

Darío Sztajnszrajber analizó el presente de la filosofía y los debates actuales. Además, se refirió a su labor en los medios de comunicación.

Por Redacción

domingo 2 de octubre, 2016

Darío Sztajnszrajber es filósofo y desde la docencia, el escenario, o a través de sus libros y participaciones en radio y televisión, trabaja para “cotidianizar” la filosofía y contribuir a la reflexión sobre diversos temas. En diálogo con El Marplatense, en el marco de la presentación de su espectáculo “Desencajados” en donde se abordan cuestiones existenciales como el amor, el tiempo, Dios, el poder; se refirió al rol de la filosofía, el ser humano, y los temas filosóficos que se debaten. “La filosofía busca generar mayor incertidumbre, pero que nos emancipa de cómo se nos ha normalizado acerca de cómo tienen que ser esas cosas”, aseguró.

– ¿Cuáles son las características de la filosofía actual?
-En el mundo de la Academia, hay escritores y filósofos que trabajan los temas de hoy, como el otro, la hospitalidad y cómo nos relacionamos con lo diferente de nosotros. También, es muy fuerte el tema de la otredad más a nivel político.
Otro tema que está muy en boga en la filosofía es cómo nos relacionamos con nuestro aspecto animal, que siempre negamos e inventamos metáforas que nos calman y nos dan estabilidad, como el alma o Dios, que son fascinantes, pero lo que hacen es sacarnos es de la naturaleza.
A la filosofía, además, siempre le gusta desentrañar las formas en que se ejerce el poder, que busca a normalizar sus intereses y hoy esta la biopolítica que es una disciplina de la filosofía que liga a la política con aquel aspecto más orgánico, más corporal, que también ha sido dejado de lado.
Es interesante analizar esos cambios. Hay filósofos contemporáneos, pero lo que pasa es que a uno le queda ese epíteto del filósofo y piensa en Platón, Aristóteles, Santo Tomas de Aquino, Marx o Nietzsche. El siglo XX se trata más de profesionales de la filosofía, que dan clases o hacen investigaciones, pero que no han llegado a ese lugar magnánimo, sobrevaluado para mí.

Darío Sztajnszrajber

– ¿Cuáles son tus referentes entre los filósofos clásicos y los actuales?
– Me gusta mucho Platón porque es una obra abierta. Todo el tiempo lees cosas nuevas y podes acceder a él a través de los filósofos modernos que también lo leen. Sus contradicciones son fascinantes.
Me gusta mucho Marx, sobre todo en un libro que se llama Manuscritos Económicos y Filosóficos, que trabaja la idea de la alienación, de enajenación del hombre moderno.
Además, Nietzsche es un filosofo que a mi me marco mucho. Es el primero que leí y me parece que tiene una irreverencia que expresa la naturaleza de la filosofía.
De estos ultimo años hay un filósofo francés que se llama Jacques Derrida, que propone la idea de reconstrucción, que es tomar todo concepto que se presenta como estable, sólido, e instituido, empezar a desármalo, ver sus tramas ocultas y sus intereses.

Sztajnszrajber presentó “Desencajados” en la ciudad.

– ¿Qué análisis realizas sobre el ser humano actual?
– No creo que haya un ser humano como un todo homogéneo, creo que básicamente se siguen generando el mismo tipo de exclusiones que se generaron históricamente, donde se postula un todo homogéneo como que expresa a la totalidad del ser humano. El ser humano básicamente es un animal, que Nietzsche decía que promete, que nos generamos utopías para encontrarle sentido a las cosas, y todo lo planificable en algún momento se cae.
El ser humano es un animal que ha intentando denodadamente poder domesticarse a sí mismo, pero al mismo tiempo hay una zona abierta de contingencia que hace que esa voluntad de domesticación en algún punto implote.
Hay viejas metáforas que están en desuso, y los cambios tecnológicos nos obligan a repensar el lugar que tiene desde la educación, hasta la familia, la sexualidad o la idea de naturaleza humana.
Hay muchos cambios que se van visualizando y van derrumbando esos lugares fijos y estancos, binarios y dicotómicos, propios de la tradición humana donde se necesitaba que esté muy claro: lo bueno y lo malo, lo verdadero y lo falso, macho y hembra, bello y feo. Todo eso hoy es ambiguo y esa ambigüedad para mi es emancipatoria; nos libera porque en general siempre que hay dicotomía, casi siempre el que ejerce el poder se apropia del polo más conveniente. Hoy eso por eso por suerte está en explosión.

– Has llevado la filosofía a la radio y a la televisión en diferentes tipos de programas, ¿cómo convive la filosofía con los distintos públicos?
– Hay una misma lógica con la que trabajo en todos esos lugares tan distintos que tiene que ver con la cotidianización de los conceptos. Lo que no hago es quedarme con una categoría en sí misma como se hace más en la Academia, sino que estoy todo el tiempo aplicándola. Si estoy en un programa deportivo, haciendo filosofía y fútbol lo que hago es tratar de usar la filosofía para pensar al fútbol desde un lugar diferente a lo usual, no mejor, por ejemplo: si el fútbol nos trae la felicidad o no, que es ser un líder, si el técnico tiene que ser amigos de sus jugadores y que significa la amistad. No me quedo con lo anecdótico, sino que trato de trabajar eso. Me parece que ese es el aporte de la filosofía. Lo mismo hago en los otros proyectos que estoy.
Siempre trato de cotidianizarla, de allanarla, no por hacerla fácil, sino en el sentido de bajarla de la nube, de entender que uno hace filosofía cuando esta con su pareja, con sus hijos, o incluso comiendo.
Uno puede también encarar esas acciones haciendo filosofía y yo creo que eso le genera una mayor perdición porque la filosofía no busca certezas, todo lo contrario, busca generar mayor incertidumbre, pero que relaja en algún punto, que nos emancipa de cómo se nos ha normalizado acerca de cómo tienen que ser esas cosas. La filosofía busca romper eso y cuanto más las propuestas filosóficas se encarnen en situaciones cotidianas, más se logran.

– ¿En tu caso, cuándo haces filosofía?
Todo el tiempo. En mi caso se ha vuelto una profesión, cual entro yo mismo en tener que repetir alguna formula, ideas que tengo trabajadas. Para mi la filosofía es lo que le da la diferencia al día a día. Si yo no soltara un poco el cuerpo para dejarme llevar por ese tipo de reflexiones me sentiría mucho más oprimido.

– ¿Cuáles son los temas que te llevan a reflexionar?
– Hoy a la gente solo le importa un único tema: el propio morir. La muerte, la conciencia de que nos vamos a morir, la conciencia de esto que somos ahora, este pensamiento, esta escucha, estas palabras, este sonido, este volumen en algún momento se disuelve y para siempre, es un tema para mi capital de la filosofía.
No hay otra manera de relacionarse con él que trabajándolo, volviendo sobre él, aunque muchos aconsejan lo contrario. Platón decía que ´la filosofía es un ejercicio para la muerte´.
Uno va haciendo filosofía porque tiene que ir acostumbrándose a la idea, va evaluando la vida y tomando decisiones. Sabiendo que nos vamos a morir me parece que cambian algunas obsesiones que tenemos en lo cotidiano.

PRÓXIMO PROYECTOS
Mientras escribe su segundo libro “sobre frases filosóficas”, Sztajnszrajber seguirá recorriendo el país con su propuesta de música y filosofía, “Desencajados”, y junto con Felipe Pigna habrá nuevas presentaciones del ciclo de historia y filosofía “Pensar el Bicentenario”.
Además, Sztajnszrajber continuará “divulgando la filosofía por todos lados” en las columnas en televisión y radio, y en su programa radial “Demasiado Humano”.

 


 

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