Caso Tiscornia: 13 años en busca de justicia

Guillermo Caldera y su padre están libres tras las recientes resoluciones de la Justicia que fueron apeladas por la familia de la víctima.

Por Redacción

miércoles 19 de octubre, 2016

El asesinato de Bábara Tiscornia, ocurrido el 22 de abril de 2003, conmovió a la sociedad y hoy, trece años después, sus familiares siguen pidiendo justicia. Guillermo Caldera, acusado de cometer el asesinato, redujo su condena por buena conducta y su padre, Jorge, fue absuelto del juicio por abandono de persona.

“Se cumplieron trece años del asesinato de mi hermana, y gracias a Dios hay mucha más conciencia, pero también muchos más casos de asesinatos de chicas jóvenes en manos de barbaros”, afirmó Ana Tiscornia, en diálogo con El Marplatense. 

En el marco de la marcha nacional de mujeres por el crimen de Lucía Pérez, Ana llamó a “hacer un trabajo como sociedad enorme, porque cuando pasó lo de mi hermana, siempre se trataba como de cuestionar a la víctima, en lugar de en primera instancia decir que nada justifica lo que se les ha hecho”.

En relación a la causa, Ana recordó que “en el 2005 en el juicio del hijo el Tribunal de Mar del Plata dictó trece años, a través de una apelación a la Cámara de la Provincia le redujeron la pena a diez. Con las tres cuartas partes de la condena y por buena conducta lo dejaron salir a los cinco años”. Además, manifestó que el abogado Julio Razona sigue al frente de la causa.

“En el juicio del 2015 se desprende, según los detalles de la autopsia y los peritos, el abandono de persona, seguido de muerte, lo cual nos permitió iniciarle una demanda penal al padre por ese delito”, continúo.

La Justicia determinó absolver al médico Jorge Caldera. “El fiscal Pellegrinelli, que llevaba el caso, no encontró pruebas suficientes para condenarlo y retiró la acusación”, indicó Tiscornia y recordó que “estuvo preso seis meses en el 2003, por la coaccion agravada de un testigo”.

“Lo único que se había desprendido en la causa del hijo es que cuando él llegó al departamento, mi hermana aún estaba con vida, y por eso se le podía iniciar una causa de abandono de persona seguido de muerte”, detalló.

Durante el debate por el juicio al médico “la lesión que habían descripto los peritos en la autopsia no fue la misma que ratificaron en el juicio del año pasado”, por lo cual el fiscal interviniente retiró la acusación y quedó absuelto.

Según se había explicado durante el debate la joven tenía una “sobrevida de 15 minutos o nula”. “En el último debate, los peritos indicaron que la sobrevida era menos”, manifestó la hermana de la víctima y manifestó: “A nosotros siempre nos va a quedar la duda”.
Ante esta situación, la familia Tiscornia apeló la sentencia del juez Gomez Urso a la Cámara y esperan “tener otra respuesta, porque fue la Cámara la que nos habilitó a iniciar este juicio al padre”.

“Los tiempos de la Justicia son muy lentos. Se cumplen trece años del asesinato de mi hermana, tardamos 10 años en llevar al padre a juicio oral. Y el revés del año pasado no lo esperábamos”, lamentó.

En este sentido, Ana señaló que “creemos que por más que sea el padre nada justifica o habilita la barbaridad que hicieron con mi hermana desde envolverlas en mantas, arrojarla por un acantilado, hasta lavar con agua oxigenada un departamento sabiendo que eso iba a entorpecer el proceder de la Justicia”.

Por otra parte, se refirió a la labor de las fiscalías: “Deberían poner toda la ley penal al servicio de defender la víctima. Al acusado para defenderlo está el abogado defensor. Terminamos los familiares de la víctima teniendo que contratar abogados que nos expliquen, porque las fiscalías no nos representan y ni abren la puerta para llegar. Creo que las leyes están pero se malinterpretan, se mal usan”.

Finalmente, sostuvo que “cuidan que la causa no tenga vicios, y no terminen siendo nula. No buscan todos los vericuetos que tiene la ley, como si lo hace un abogado para dejar libre a un acusado”.

DETALLES DEL HECHO

Bárbara Tiscornia, de 20 años, y Guillermo Caldera se conocieron en abril de 2003 y una semana después, el 21 de abril, salieron por primera vez y asistieron a un departamento ubicado en 11 de Septiembre al 3100, propiedad de Jorge Caldera, padre del joven.

A la 1.30 del 22 de abril, Bárbara murió de un balazo en la cara. Su cuerpo apareció a la mañana siguiente al pie de una barranca en la zona de Camet. Estaba envuelto en mantas y bolsas de residuos, y había sido arrojado.

Por el hecho, Guillermo Caldera fue acusado del crimen. Permaneció siete meses prófugo, hasta que se entregó. Estuvo internado en un centro de rehabilitación por su adicción a las drogas, pero escapó al tiempo. En poco más de 24 horas fue detenido.

El juicio se inició en 2005, y Guillermo Caldera fue condenado a 13 años de prisión. Su padre, fue absuelto en septiembre de 2015 en la causa por abandono de persona tras que la joven sufriera el disparo.

 


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