“El patrón de consumo local de droga se compara a Rosario”

Desde Posada del Inti señalan que el crecimiento en el uso de cocaína fumada guarda relación directa con los hechos de violencia y delictivos de la ciudad.

Por Redacción

lunes 24 de octubre, 2016

Fabián Messina, titular de la Comunidad Terapéutica Posada del Inti, indicó que el crecimiento en el uso de cocaína fumada guarda relación directa con los hechos de violencia y delictivos que tienen lugar a diario en la ciudad e indicó que el patrón de consumo actual se asemeja al registrado en Rosario.

Según sostuvo Messina en diálogo con Radio Mitre Mar del Plata, el incremento del consumo de cocaína fumada está relacionado con la clase social afectada ya que, si se instala en una población económicamente más vulnerable “tiene una implicancia social diferente” porque el gasto diario para el consumidor asciende hasta mil quinientos pesos. “Un consumidor de clase media alta tiene la posibilidad de sostener ese gasto, pero a un usuario sin recursos esta adicción lo vincula directamente con distintas formas de delito como el narcomenudeo y el delito a la propiedad”, aseveró Messina.

“Tristemente estamos codeándonos con estadísticas que no son un orgullo para los marplatenses”, consideró el titular de la Posada del Inti, quien aseguró que el patrón de consumo que actualmente existe en Mar del Plata se asemeja al existente en Rosario, “pero con otros niveles”.

Según estadísticas recientes confeccionadas en base a una encuesta realizada por el Ministerio de Justicia en los 250 pacientes que realizan un tratamiento ambulatorio en la Posada del Inti para combatir sus adicciones, el consumo de cocaína fumada supera el consumo de cocaína inhalada e incluso al de psicofármacos. “Los resultados que están surgiendo tienen que ver con una denuncia de larga data: el incremente en el consumo de cocaína fumada”, aseguró Messina.

A partir de la encuesta realizada en La Posada del Inti, se arribó a datos que, según el responsable del centro, permitirán la confección de políticas públicas articuladas para intentar dar una solución a esta compleja problemática.

El sondeo del Ministerio fue realizado también en distintos puntos del país como Capital Federal, Gran Buenos Aires y Rosario, y los datos obtenidos permiten vislumbrar una coincidencia de algunos factores claves “donde hay que poner la lupa”. Por ejemplo, el 90% de los pacientes de La Posada sufren o sufrieron hechos de violencia física o verbal en el seno familiar.

“A medida que profundizamos el estudio, empezamos a armar el cuadro de situación actual”, manifestó Messina, quien remarcó la necesidad de trabajar en programas de prevención con el fin de empezar a trabajar fuertemente en niños desde los 12 años.

“Si este trabajo es simplemente recopilar datos para justificar un programa, no sirve de nada, pero si se toman en función de articular políticas de prevención y de asistencia, va por buen camino”, concluyó Messina.

 


 

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