La financiación del consumo, otra problemática irresuelta para el turismo

La escasez de comercios que ofrezcan tarjetas de crédito y débito en la ciudad genera un problema para los turistas, que prefieren otros destinos atrayentes, con flexibilidad de pagos. Qué marca las ley. Cuáles son los problemas de los comerciantes.

Por Redacción

domingo 20 de noviembre, 2016

Producto del fortalecimiento regional e internacional y sumado a las problemáticas económicas del país, la exigencia del turista ha aumentado. Lejos de aquel turista que optaba por venir un mes o, inclusive, dos semanas, en la actualidad la familia está prefiriendo los fin de semana largo o “escapadas” de algunos días durante la temporada de verano.

Además de la disminución de sus días de estadía, el consumo también ha mermado. Así lo vienen marcando año tras año los números. Si bien la llegada de turistas no varía demasiado, sí lo hace el consumo, con bajas per cápita que alarman al sector turístico.

“Viene mucha gente, observa la mercadería y se va sin comprar”, suelen decir comerciantes, muchos de ellos resignados por no poder revertir esta magra situación, con turistas que definen sus gastos minuto a minuto, sin desperdiciarlo.

En ese sentido, los turistas han visto de buena manera la financiación de sus vacaciones. Desde su carpa en la playa, su hotel hasta para un regalo. La posibilidad de pagar en cuotas y, en muchos casos, sin interés, genera un atractivo que suele ser fundamental para las familias, al punto de definir a donde ir debido a ese asunto.

Costos más accesibles comparados con los destinos nacionales, por el dólar planchado, y opciones de financiamiento más flexibles, hacen que Brasil sea el destino por excelencia para el turismo. Ya se tomó dimensión el año pasado y para estos meses, la tónica no se va a modificar, quizás si aumentarse.

A la hora de hacer los cálculos, muchos turistas indican que sale más barato o igual ir a las costas de Brasil o el Caribe que ir a la Costa Atlántica. Más allá de repasar número por número, lo cual puede ser en muchos casos relativo, sí hay un dato certero que se remarcó anteriormente. La flexibilidad de la financiación. Poder pagar en 12 cuotas, contando constantemente con el uso del posnet, tanto para utilizar la tarjeta de crédito o débito, genera un argumento realmente importante para los turistas, quienes se han mostrado sensibles ante las últimas variables económicas, en particular con la devaluación.

En Mar del Plata, la financiación existe en algunos sectores. El hotelero es un caso concreto. Sin embargo, en el resto de los rubros el cumplimiento es escaso para la demanda que tiene la ciudad.

Que no haya posnet en los comercios es ilegal. Así lo marca la ley 27.253, en su artículo 10, que dice:
Los contribuyentes que realicen en forma habitual la venta de cosas muebles para consumo final, presten servicios de consumo masivo, realicen obras o efectúen locaciones de cosas muebles, deberán aceptar como medio de pago transferencias bancarias instrumentadas mediante tarjetas de débito, tarjetas prepagas no bancarias u otros medios que el Poder Ejecutivo nacional considere equivalentes y podrán computar como crédito fiscal del impuesto al valor agregado el costo que les insuma adoptar el sistema de que se trate, por el monto que a tal efecto autorice la autoridad de aplicación.

A esa norma, hay dos excepciones: que sean localidades que tengan una población menor a las mil personas o que sean pagos inferiores a los diez pesos. El cumplimiento de esos artículos corresponde a la AFIP y a la Secretaría de Comercio, cuyos agentes podrían intensificar sus controles para esta temporada.

Al respecto, la titular de Defensa al Consumidor, Veronica Tambascia, habló sobre los controles acerca de las normativas y resaltó la importancia de la instalación de los posnet:

A su vez, la funcionaria también puntualizó que la vigencia de estas normativas fomenta el turismo, optimizando el consumo:

La falta en el cumplimiento de las normas genera que turistas consideren que, ante la igualdad de valores, el destino no sea la Costa Atlántica, o en este caso, Mar del Plata, y sí resuelva sus vacaciones para otros lados del país o en países limítrofes como Brasil, Chile o Uruguay. En estos sitios, el uso del posnet es constante. Hoteles, restaurantes, bares, supermercados o casas de electrodomésticos. En todos los ámbitos hay posnet, desde montos grandes a pequeños.

No se trata de una situación constante en Mar del Plata. En muchos de estos rubros no aceptan tarjetas o sí solamente la de débito, lo que obliga el desembolso de una importante cantidad de dinero. Salvo que se posea el flamante de billete de 500 pesos, que ya de por si su portación es insegura, la tenencia de muchos billetes de 100 pesos también provoca un riesgo.

El fin del billete en Europa, Norteamérica o en distintos puntos del mundo es una realidad. El turista suele andar sin efectivo pero sí con su tarjeta, algo que difícilmente se pueda ver en las calles de “La Feliz”

En tanto, el referente de la entidad Consumidores Argentinos, Sergio Proceli, manifestó sus argumentos ante la falta del sistema de tarjeta de crédito y débito en comercios:

Pero hay respuestas a este contexto por parte del sector empresarial y mercantil. Los actuales aranceles para operar con tarjetas de crédito y débito, son del 3 % y 1.5 %, respectivamente más IVA. Esa cifra más los diversos aportes tributarios son “excesivos” para los comerciantes, quienes remarcan perdidas a la hora de trazar el valor del producto y su rentabilidad.

Si bien no se da excusas sobre la violación de alguna norma, sí se remarca las dificultades para ir llevando la actividad de un comercio ante un control del fisco “casi único en el mundo”, según indican los comerciantes consultados por Radio Mitre.

Al respecto, el titular de la Cámara Hotelera Gastronómica, Avedis Sahakian, habló sobre esta problemática:

A  su vez, planteó la necesidad de una reforma impositiva para los comerciantes, una medida que asegura  resultar un duro impedimento para los comerciantes.

Es por esa razón que desde la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) se  inició una campaña a nivel nacional para impulsar un nuevo proyecto de Ley. Se busca que la operación sea sin costo para el comerciante.

Dentro de los razonamientos elevados por estas cámaras, se desprende que “en los últimos 12 meses, los comercios le transfirieron a los bancos $ 14.563 millones por comisiones de ventas con tarjetas de débito y crédito.

Si se bajaran las comisiones de tarjetas de crédito a 1,5% y las ventas con débito fueran sin costo, los comerciantes se hubieran ahorrado $ 8.600 millones en esos meses”.

A su vez, se subrayó que los montos que los negocios trasladan a los bancos le quitan liquidez y capital de trabajo al comercio minorista.

Por su parte, desde la Unión del Comercio, la Industria y la Producción de Mar del Plata también se pronunciaron. El secretario Blas Taladrid fundamentó la falta de instalación de posnet en comercios de la ciudad:

Además, Taladrid marcó las consecuencias que sufren los comerciantes ante los descuentos que se realizan ante las ventas que se hacen:

Consultado sobre las nuevas iniciativas que se promueven, como el posnet móvil, el referente de la UCIP planteó que sus retenciones aún son más altas. Acto seguido, comparó el sistema argentino con los que actualmente se aplican en Europa

Los fundamentos de los turistas y comerciantes se contraponen y, en ambos casos, son entendibles. Sin embargo, en la actualidad son necesarias medidas que puedan optimizar la actividad turística, como así también el consumo para los marplatenses que durante todo el año afrontan estos inconvenientes.

Ahora, las soluciones en el marco legislativo llevan su tiempo y, si bien ya las iniciativas planteadas por las cámaras empresarias ya son tratadas en el Congreso, la temporada está a la vuelta de la esquina, en pocas semanas ya arranca el 2017.

Será dificultoso modificar la problemática del consumo si no hay políticas que puedan mejorar el turismo interno y conformar el funcionamiento de los pequeños y medianos comercios. El tiempo se acorta y una nueva temporada está en riesgo, ante un contexto económico que vuelve a poner a Mar del Plata entre la espada y la pared.

 


Comentarios