Nostalgia, emoción y entusiasmo, las sensaciones de los empleados ferroviarios

Los señaleros que trabajan en la estación de trenes mostraron su satisfacción tras la vuelta del tren. Recordaron viejas épocas, sus malos momentos por la inactividad de 15 meses y la esperanza por el futuro.

Por Redacción

lunes 21 de noviembre, 2016

El comienzo de las recorridas a prueba del tren generó lágrimas en propios y ajenos. La connotación de recuperar la actividad del tren, tras 15 meses sin servicio, provocó sensaciones encontradas por parte de los empleados ferroviarios, uno de los eslabones más golpeados por las negligencias de las vías y las anomalías detectadas para el cese del funcionamiento.

Ver cómo partía el tren destino a Constitución invitaba a ver el rostro de los trabajadores de la estación de trenes, muchos conteniéndose las lágrimas y otros sin vergüenza a evidenciarse su emoción.

Al respecto, Raúl González, señalero de la cabina norte, habló con El Marplatense: “Es una gran emoción para todo el personal que estuvimos 15 meses sin tren. Viéndolo partir el tren nos generó la caída de algunas lágrimas porque somos ferroviarios viejos, porque lo queremos al tren, lo adoramos y vivimos de esto los ferroviarios”.

“La gente tuvo trabajando mucho, personal de distintas áreas. De a poco vamos encaminando a lo que queremos, la seguridad. La seguridad es lo más importante y por eso se estuvo trabajando tanto, para que todos los pasajeros se puedan subir al tren”, señaló.

“Nunca pensamos que no vuelva el tren pero lo extrañamos. En la década del ochenta, teníamos quince trenes, donde teníamos un montón de actividad, también de carga”, recordó el ferroviario, quien agregó: “Salió el tren que realmente tuvo parado en el tiempo, ese tren con 13 vagones de los chinos”.

Por su parte, Juan Carlos, otro señalero de esa cabina, también contó su alegría: “Trabajo hacer 13 años y la sensación es buenísima. Para nosotros es bárbaro restablecer el servicio. Psicológicamente nos hacía mal, no hacíamos nada”.

“Son muchísimas las familias, los rubros pueden ser los señaleros, los cambio de mano, guarda barreras y los corta tráfico, entre otros tantos”, comentó.

En tanto, ambos hablaron acerca de la histórica ubicada en Don Bosco y la vía, literalmente. Ese histórico reducto de control continúa vigente, con sus teléfonos de hace 70 años, sus sillones, su antigua cocina y hasta retratos de históricas personalidades de los setenta u ochenta. La ambientación de la cabina norte refleja también el gran desempeño que se vivía con el servicio de tren por aquello entonces. Así lo marcaba Rául: “Es una cabina que actualmente trabaja, trabajábamos con 62 palancas en su momento, entre cambios, barras y señales, de entrada y salida”. “Tiene 102 años esta cabina, nos prometieron que la van a restaurar”, destacó.

Por su parte, Juan Carlos, indicó: “Ahora trabajamos con cuatro palancas. Tienen que hacer un cambio importante para usar más. Se usaban todas las palancas, era impresionante cómo se trabajaba”.

La vuelta del tren está al venir, siempre y cuando las obras prometidas se hayan realizado correctamente. La notica rejuvenecerá y optimizará la pálida imagen de la terminal de trenes, pero, en especial, revitalizará a un personal ferroviario, golpeado por las constantes malas noticias, aunque revitalizado por el recupero de una actividad que fue pionera y que buscará recordar sus emblemáticos viejos tiempos.

 

 

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