Vetan la ordenanza que regulaba la instalación de nuevos supermecados

El Intendente la vetó en "defensa" de los "intereses de los geselinos". Para Barrera, el expediente se dictó sólo "para quedar bien con un vecino".

Por Redacción

viernes 25 de noviembre, 2016

El Intendente Gustavo Barrera vetó este jueves la ordenanza que fue aprobada semanas atrás en el Concejo Deliberante a través de la cual se había logrado fijar un "radio de protección" en el cual no se podían dar habilitaciones a nuevos comercios de "idénticas y/o similares características a otro ya existente".

El expediente, que logró su sanción en el recinto deliberativo tras un encuentro entre concejales y referentes de la Unión del Comercio y la Industria (UCI) para definir sus detalles, determinaba una distancia mínima en lo que tiene que ver con despensas, mercados, supermercados y otros comercios afines en cuanto al expendio de alimentos.

En un extenso comunicado, el jefe comunal señaló en primer lugar que su decisión de rechazar la Ordenanza 2518 busca "defender los principios de equidad e igualdad" y "proteger los intereses de los geselinos".

"De aplicarse esta ordenanza se beneficiaría a los comercios más grandes, a los de mayor poder económico, esta diferenciación en la protección surge al conjugar que la limitación es entre comercios de idénticas o similares características y la conversión de la superficie cuadrada del comercio en metros lineales", sostuvo, y graficó: "A modo de ejemplo: un comercio de cien metros puede tener otro idéntico o similar a cien metros pero uno de novecientos metros no puede tener otro igual o similar a menos de novecientos metros lineales radiales",

Dentro de otros de los considerandos expuestos por el Intendente, señala que "no se proporciona dato objetivo acerca de la necesidad de tutelar al grupo de comerciantes 'titulares de habilitaciones comerciales que comercialicen productos comestibles envasados, conjuntamente o no con productos frescos, ya sea en forma exclusiva o conjunta con productos de limpieza, higiene y rubros complementarios, como así tampoco porqué se excluye de la protección a los comercios exclusivamente mayoristas y menos aún se esgrimieron motivos de peso que denoten la presencia de un interés vital y actual para reservar fuentes de trabajo".

Barrera consideró que la ordenanza fue dictada "sin haber realizado un análisis serio y profundo de la realidad del sector" y sólo "para quedar bien con un vecino". "Dictar una nueva ley municipal restrictiva sin haber analizado los pro y los contra de su puesta en vigencia, sólo para quedar bien con un vecino, a quien lamentablemente no le dijeron que la norma en cuestión no le soluciona el problema", indica el comunicado.

Teniendo en cuenta los cuestionamientos planteados, el jefe comunal concluyó que no existe "un interés estatal urgente que avale una medida semejante, ni motivación suficiente para su dictado" y que la Ordenanza 2518 carece de "sustento valedero y comprobable que justifique la decisión comunal de brindar un trato diferencial entre los comerciantes de Villa Gesell".

El reclamo que empezó todo

La polémica ordenanza se originó a raíz del reclamo de la comerciante, Lidia Burgos, ante el perjuicio que le significaba la instalación sobre Boulevar de un supermercado de nacionalidad extranjera a escasos metros de su comercio.

La mujer denunció la presunta habilitación del local por parte del Municipio, antes de que fueran finalizadas las obras, y ante la llegada de este tipo de comercios a la ciudad geselina, se instó la polémica sobre la manera en que afectaba a la competitividad en el sector.

La ordenanza, vetada por el Intendente tras ser aprobada el pasado 7 de noviembre en la sesión del Concejo Deliberante, había conseguido la adhesión de más de 100 comerciantes de la ciudad, luego de gestarse en distintas reuniones de comisión entre integrantes de la Unión de la Industria y el Comercio (UCI) y ediles de la oposición.

 


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