Conductores violentos: entre la histeria y la intolerancia

Prepotencia, falta de respeto, atropello, son algunas de las conclusiones que se desprenden de las recurrentes agresiones que sufren a diario agentes de Tránsito y la Policía Local.

Por Redacción

viernes 9 de diciembre, 2016

Los niveles de violencia a los que están expuestos diariamente los agentes de Tránsito y de la Policía Local despiertan gran preocupación en las autoridades municipales. En un escenario donde prima el atropello y la prepotencia hacia terceros, se deja al descubierto una profunda problemática social y cultural que va mucho más allá del accionar violento.

Es materia de un complejo análisis desmenuzar la diversidad de factores que intervienen y derivan en este tipo de situaciones que desde hace un largo tiempo ya se han vuelto recurrentes en las calles de Mar del Plata. Sin embargo, lo que sí está claro es que la violencia, lejos de ser una causa, es la consecuencia y el resultado de graves falencias que merecen corrección en otra clase de instancias previas.

“Desde el primer momento que salimos a la calle nos hemos tropezado con intolerantes”, apuntó a El Marplatense el Jefe de la Policía Local, Fernando Telpuk, quien consideró que estos hechos “no son otra cosa que manifestaciones de la falta de tolerancia de muchos individuos que se creen dueños de hacer lo que quieren con las reglas y que no están dispuestos a respetar al otro”.

El funcionario aclaró además que solamente hay un número de 12 oficiales que están habilitados para hacer infracciones y reconoció, en este sentido, un importante incremento durante este 2016. “En lo que va del año, hemos realizado más de 15 mil infracciones de tránsito. Eso da una dimensión de la importante cantidad de infractores que hay”.

Desde nuestro lugar, trabajamos fuertemente en la reeducación. Nunca salimos a la calle con un afán recaudatorio ni para hacer infracciones, solo tenemos la intención de corregir situaciones que afectan al otro y que generan muchas cuestiones de violencia urbana”, sostuvo, y agregó: “Claramente no alcanza con el esfuerzo que puedan hacer algunos agentes. Hay que trabajar muy fuerte al momento de entregar las licencias de conducir”.

A partir de los distintos casos de los que fueron víctimas los agentes de la Policía Local, el Jefe de la fuerza aseguró que las personas que protagonizan estos hechos de violencia se relacionan en su mayoría con un “alto poder adquisitivo” y la utilización de vehículos de “alta gama”.

“Cuando se ve una posición económica distinta, con autos de alto gama, y personas que se creen que pueden estacionar en cualquier parte de la ciudad y que faltan el respeto, me da mucha pena y bronca por la intolerancia”, sostuvo, y afirmó: “Ningún policía local tuvo agresiones de ese tipo en un barrio periférico de la ciudad. Es muy frecuente esto en la zona de Güemes y la zona de Alem”.

Tránsito: “Si no hay policía no podés salir a la calle porque es un riesgo muy grande”

Por su parte, el director del área de Tránsito, Miguel Grassi Muñoz, brindó también su óptica a El Marplatense sobre este tipo de hechos y coincidió en que los agentes de la dependencia los sufren “desde hace tiempo”. “En los operativos de alcoholemia a la madrugada la gente está muy malhumorada. Las agresiones no son solo físicas, sino también verbales”, indicó.

Además, aseguró que hubo un incremento en los últimos meses de las agresiones que sufren los trabajadores municipales que se desempeñan en el área, lo cual derivó en la necesidad de contar con efectivos policiales en los diversos operativos. “Nosotros directamente si no tenemos policía no hacemos los operativos porque es un riesgo muy grande”, comentó, y añadió: “Estamos preparando un proyecto de ordenanza debido al gran volumen de agresión que hay para que deban salir los agentes de a dos a la calle”.

Para el funcionario, la violencia en la calle se traduce en un “problema social”: “Es un problema social que estamos viviendo. La gente está muy alterada por otras cuestiones, entonces se descarga con el agente de tránsito que lo único que hace es trabajar y tratar de prevenir un accidente”.

Grassi Muñoz también coincidió con los dichos de Telpuk y aseguró que “las personas de mayor poder adquisitivo siempre fueron propensas a tener algún tipo de agresión física o verbal”. “Después en los barrios muchas veces son los jóvenes motociclistas los que cometen estas agresiones”, señaló.

 


 

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