Fútbol en las plazas: se juega menos, pero la pelota sigue rodando

El miedo de los padres a dejar a los chicos en la calle y el avance de la tecnología le sacaron jugadores a la canchita del barrio. Sin embargo, en Mar del Plata todavía hay equipo

Por Redacción

domingo 11 de diciembre, 2016

El frenético avance de la tecnología, el miedo de los adultos a dejar a los chicos en la calle y la preferencia por realizar ejercicios para mejorar las cualidades físicas le han robado jugadores de fútbol a las plazas de Mar del Plata. Sin embargo, la pelota no se manchó: todavía se arma el famoso “picadito” en los distintos barrios de la ciudad. Es decir: se juega menos que hace 10 o 15 años, pero se juega.

El Marplatense realizó un relevamiento por algunas de las plazas de Mar del Plata y, pese a que hay una tendencia, las conclusiones varían de acuerdo al barrio.  “Es obvio que el fútbol en las plazas ha disminuido. Antes se jugaba todos los días y ahora se reduce a los fines de semana. Hay mucha diferencia con otra época”, explicó Alexis Fernández, de la sociedad de fomento de Punta Mogotes.

Por su parte, Carlos Basta, de la sociedad de fomento del barrio 9 de Julio, indicó que “tenemos una cancha en la plaza de 11 de septiembre entre Remedios de Escalada y Estado de Israel. Los fines de semana, los chicos juegan. Lo que sí noto es que ya no se juega en la vereda”, agregó.

A su vez, en Parque Luro también se juega. “Tenemos un espacio público en la ‘canchita de los bomberos’. Hay dos canchas y se juega bastante, durante todos los días. Te diría que se juega más que antes”, explicó Fabián Mesquida, presidente de la sociedad de fomento.  Mientras que en Cerrito Sur, pese a que la murga acapara la atención en la plaza de Gianelli y García Lorca,  también hay lugar para la pelota. “Los chicos del barrio juegan. Y también los que salen de la escuela se ponen a patear”, señaló Ayelén Muñoz.

En el barrio Don Bosco, a Sebastián Pérez y Diego Ocampo, que recién pasaron la barrera de los 30 años, los invade la nostalgia al recordar aquellas tardes, de hace poco más de 10 años, cuando en la Plaza Mariano Moreno, de Colón y Marconi, había equipos que esperaban su turno al lado de la canchita. “Cuando llevo a mi hija, veo poco movimiento, salvo los feriados o algún domingo en particular. Nuestra generación priorizaba pasar más horas jugando al fútbol, incluso hasta la madrugada. Ahora se hace más ejercicio físico”, contó Diego. “Se sigue jugando, pero son dos equipos y nada más. Ya no hay chicos esperando afuera. La mayoría de los que juega tiene alrededor de 15 o 16 años. Y termina más temprano, tipo 7 de la tarde. Nosotros empezábamos a las 10 de la mañana y terminábamos a la noche, empachados de fútbol”, agregó Sebastián.

COMPUTADORAS, CELULARES Y LA PLAY, LA COMPETENCIA

Cuando la tecnología no estaba tan avanzada, los chicos pasaban más de 7 horas por día en la plaza, un lugar de diversión y de aprendizaje. Y se sabe que, al tocarla tantas veces por día, la pelota comienza a obedecer. Los partidos informales estimulan la creatividad y representan una de las mayores herramientas de aprendizaje sobre el juego. En esos partidos no hay indicaciones de ningún entrenador y cada chico toma infinidad de decisiones adentro de la cancha.

Para Alexis Fernández, las computadoras, los teléfonos celulares y la playstation le han restado lugar al fútbol. “Creo que pasa por la cuestión de la tecnología, porque la seguridad ha mejorado mucho. Hasta hace pocos días teníamos un policía durante toda la tarde en la plaza, aunque ahora lo sacaron. Antes sí, tuvimos épocas peligrosas. Pero ahora hay mayor iluminación”, explicó.

A su vez, Carlos Basta señaló que se juega menos “por la tecnología y por la inseguridad”, aunque por otro lado reconoce que, en la escuelita de fútbol de Chacabuco y Grecia hay cada vez más chicos. “Es gratuita. Empezamos con dos chicos y ya tenemos 60 entre chicos y chicas”, resaltó.

 

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