En Mar del Plata, #LaComidaNoSeTira

“Plato Lleno” es una organización solidaria de voluntarios que se encargan de “rescatar” los alimentos antes de que sean tirados a la basura y los distribuye entre comedores de la ciudad.

Por Redacción

sábado 24 de diciembre, 2016

“Plato Lleno” es un proyecto surgido en Capital Federal con el objetivo de “rescatar” alimentos en buen estado de eventos o comercios antes de que sean tirados a la basura para distribuirlos entre quienes más los necesitan.

Bajo el lema “La comida no se tira”, el programa tuvo réplicas en distintos puntos de la Argentina como Mar del Plata, Posadas, Mendoza y La Plata, y en otros países del mundo como Colombia y Puerto Rico.

En Mar del Plata, actualmente unos cincuenta voluntarios, en su mayoría manipuladores de alimentos, están a cargo de ejecutar las tareas de rescate, embalaje y distribución de la comida “salvada” de ser desperdiciada después de un cumpleaños, de un casamiento o de cualquier tipo de evento donde haya alimentos excedentes, desde donde es trasladada inmediatamente a alguno de los treinta comedores sociales que actualmente asisten.

Según explicó a El Marplatense José Sigismondi, coordinador general y fundador de Plato Lleno Mar del Plata, el trabajo realizado consiste en “rescatar el alimento en perfecto estado antes de que termine en la basura”. En ese sentido, José aclaró que no se utiliza la comida sobrante de las mesas, sino solo aquella que no salió de la cocina.

“Entramos a la cocina del evento con guardapolvos, guantes, barbijos y cofias para envasar los alimentos en material descartable y lo llevamos directamente a la heladera del comedor donde se utilizará”, explicó José, quien destacó que no trasladan “alimentos riesgosos” con una cadena de frío “muy exigente”, tales como productos crudos o con ingredientes como mayonesa o crema. En general, se rescata comida apta para ser recalentada: carne, pollo, pasta, pizza, empanadas y hasta perniles. Según precisó, exigen a los comedores beneficiarios que tengan una heladera para garantizar la correcta conservación de la comida hasta que sea consumida, siendo requisito fundamental.

Además, antes de sumar un nuevo comedor a la lista, se realiza un relevamiento que permita determinar qué tipo de comida se ofrece (almuerzo, merienda, cena) y cuál es el público que concurre al espacio de alimentación para que la distribución sea más acorde a las necesidades reales.

“A medida que el proyecto crecía, fuimos descubriendo que hay una cantidad increíble de alimentos que se tiran”, aseguró José, quien indicó que desde el 6 de enero pasado (día en el que comenzó a funcionar el grupo) hasta hoy, ya se rescataron 33 mil kilos de alimentos, lo que significa unos 66 mil platos de comida.

Absolutamente todas las actividades de Plato Lleno pueden llevarse a cabo gracias a los aportes de particulares o empresas: “No manejamos dinero, no tenemos nada que ver con la política ni con la religión. Somos simplemente cincuenta personas que administramos voluntades y tenemos muchas ganas de ayudar a los demás. Cada uno de nosotros pone su auto, el combustible, su tiempo. A través de Facebook canalizamos nuestras necesidades y enseguida las subsanamos con donaciones, la gente ayuda muchísimo”, aseveró el voluntario.

“Nuestra tarea es simple: hay una necesidad y nosotros ayudamos, sin analizar cuántos comedores hay en la ciudad o si son más o menos que antes. No hacemos ningún tipo de análisis, simplemente rescatamos el alimento en perfecto estado antes de que vaya a la basura y lo entregamos a los comedores”, explicó José. Actualmente, unos cuatro comedores integran la lista de espera para ser alcanzados por la actividad de Plato Lleno.

El fin de semana pasado, José y su equipo rescataron comida de siete eventos: el saldo fue altamente positivo, dado que fueron salvados y distribuidos más de 2.000 kilos de alimentos que, de no ser por Plato Lleno, habrían sido arrojados a la basura, a pesar de estar en óptimas condiciones.

Debido a que, en la mayoría de los casos, este tipo de eventos son nocturnos, los donantes suelen avisar con anticipación su decisión de convocar a Plato Lleno para que salve el excedente. Luego de eso, los voluntarios se organizan para poder llegar, embalar y llevar al comedor en ese mismo momento el alimento salvado, aunque sea de madrugada, ya que, en general, los responsables de los establecimientos suelen vivir cerca de los mismos.

El rescate no solo funciona durante eventos, sino que los voluntarios acuden ante el llamado de una panadería a la cual le sobró pan, o de una distribuidora con productos prontos a vencerse que, debido a los tiempos de la cadena de distribución, no podrían ser vendidos.

“Parece increíble, pero la realidad es que hay hoteles que tiran diariamente kilos y kilos de comida que podrían ser utilizados para alimentar a quienes lo necesitan”, se lamentó, pero destacó que, así como existen empresas con este tipo de metodología, hay otras que suelen donar grandes cantidades de productos.

En ese sentido, José contó que resguardan la identidad del donante y que quien recibe esos alimentos no sabe de dónde provienen, con el objetivo de evitar que cualquier tipo de interés empañe la intención del proyecto, que es meramente solidario.

Quienes deseen colaborar con Plato Lleno Mar del Plata, pueden comunicarse las 24 horas con el número (0223) 156-877248 o enviando un mensaje a la página de Facebook.


 

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