Malgor: “El gran deportista tiene un entrenamiento de 24 horas al día”

El entrenador se refirió al alto rendimiento en una charla en Espacio Clarin junto a su compañero Daniel Díaz y con la presencia de Mariano Mastromarino, “Marita” Peralta y Belén Casetta

Por Redacción

martes 27 de diciembre, 2016

Para Leonardo Malgor, la pasión es el motor de cualquier deportista que quiera llegar al alto rendimiento. No obstante, reconoce en la constancia otro de los puntos clave para cumplir los objetivos. Y ese requisito debe reflejarse en el proceso de entrenamiento. Es simple: para él, el deportista de alto rendimiento debe pensar las 24 horas en entrenar, comer y descansar.

“Es difícil levantarse y salir, en silencio, sin la mirada de nadie. Cuando te duelen las piernas del día anterior y a la tarde hay que volver a salir y –entremedio- hay que comer lo que hay que comer, privarse de ciertas cosas como ciertos momentos y cierta vida social”, explicó Malgor en una charla en Espacio Clarín, en la que compartió conceptos junto a su compañero Daniel Díaz, otro entrenador de primer nivel. La disertación también contó con los invalorables aportes de los tres atletas marplatenses que estuvieron en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro: María de los Ángeles Peralta, Mariano Mastromarino y Belén Casetta.

Malgor reconoció que “para mí es un orgullo que se reconozca el nivel alcanzado por los deportistas marplatenses Mariano Mastromarino, “Marita” Peralta, Belén Casetta. Esto nunca ocurrió en Mar del Plata, que tres atletas hayan clasificado al mismo Juego Olímpico (2016), mucho menos ha ocurrido que tres atletas de un mismo club  hayan alcanzado la cita máxima del deporte mundial”.  “Entonces, primero es un orgullo para mí, para Daniel Díaz, que es el otro entrenador con el que compartimos esta pasión de desarrollar atletas de nuestra ciudad, en nuestra ciudad. Felices de ser reconocidos por el periodismo deportivo de la ciudad y en especial por el Espacio Clarín. Ojalá esto sirva de incentivo, no solo para los tres que lo alcanzaron sino para todos los que vienen detrás y que seguimos formando con Daniel”, agregó

-En los últimos años se impuso mucho el running en el país, ¿cuáles son las claves para la gente común que quiere arrancar?

Las claves están en la motivación que esa persona tenga; en que si ya decidió que quiere empezar a experimentarlo, lo primero que debe hacer es consultar a un profesional médico para hacer un chequeo de rutina, algo de rigor que nos de plena seguridad y confianza para empezar, también para nuestra seguridad, la de los entrenadores e incentivadores de la actividad. Nosotros que conocemos de entrenamiento progresivo necesitamos de ese chequeo médico para no sobrepasar a alguien que quizá nunca hizo actividad física o hace años que no hace y con quien hay que ir poco y poco y, obviamente, teniendo muy presente uno de los principios del entrenamiento que es el principio de progresividad de las cargas.

-¿Cuál es la cualidad necesaria e imprescindible para ser un buen deportista?

Primero, tener muchas ganas de poner manos a la obra porque a veces aparecen chicos o grandes con grandes objetivos planteados, pero a la hora de ir día a día por ese camino que no les resulta fácil si se proyectan un gran objetivo. Es difícil levantarse y salir, en silencio, sin la mirada de nadie. Cuando te duelen las piernas del día anterior y a la tarde hay que volver a salir y –entremedio- hay que comer lo que hay que comer, privarse de ciertas cosas como ciertos momentos y cierta vida social. El gran deportista lleva un gran proceso de entrenamiento, no solo dentro de la pista, no solo en el plan de entrenamiento sino las 24 horas de su día. Por eso son pocos los que llegan. El camino está marcado, nosotros lo conocemos y lo conocemos porque nuestros deportistas han llegado. Lo que tratamos de hacer es incentivar las bases, crear una base muy grande porque no todos llegan, pero además sabemos que eso es normal. Con Díaz también tratamos que todas las personas que pasan por nuestra actividad –ya sean corredores aficionados o pequeños atletas que vamos conociendo o proyectamos hacia el alto rendimiento- tengan una linda experiencia vivida porque el día de mañana no sabemos en qué se van a transformar, quizá sean dirigentes del deporte, quizás sean entrenadores, masajistas o quinesiólogos. Queremos que tengan una linda experiencia habiendo transitado el atletismo o el mundo del entrenamiento del running.

-¿Cómo se definiría como entrenador?

Soy apasionado y exigente. Un apasionado de un deporte que hace más de 30 años –cuando comencé- tenía muy poca presencia en los medios y éramos unos pocos que lo practicábamos a nivel local. Hoy me siento feliz de ser reconocido y que el deporte ocupe cada día más espacios porque es un deporte de mucho sacrificio y está bueno que se hable del atletismo, del running y sus referentes.

-¿Qué se espera para sus competidores en los próximos años?

Esperamos que sigan creciendo en nivel. Que los que llegaron a Río, se propongan Tokio 2020 y los que no llegaron, vayan por todas durante este ciclo olímpico que ya estamos transitando. Faltan menos de 4 años para los Juegos de Tokio y hay que ir enfocándose en grandes objetivos. Tenemos el deseo de que más chicos de Mar del Plata sigan intentándolo. Nuestra motivación es primordial a la hora de encarar un ciclo olímpico.

 MASTROMARINO: “NUNCA DISCUTÍ UN PLAN DE ENTRENAMIENTO”

Mariano Mastromarino, un notable atleta local que en Río de Janeiro tuvo su primera experiencia olímpica, se retrotrajo a sus inicios en el atletismo y reflejó su actitud hacia el deporte.  “Los primeros años como atleta fueron muy difíciles. Me he perdido cumpleaños de mi mujer y de mis hijos. Quedamos afuera de los Olímpicos por segundos (Río 2016). Lo más fácil hubiera sido que me quedara llorando en casa, pero creo que en el deporte nunca hay que bajar los brazos ni darse por vencido. Siempre hice caso a lo que me decían los entrenadores. Nunca discutí un plan de entrenamiento”, admitió.

En 2012, Mastromarino se quedó afuera de Londres por muy escaso margen. Sin embargo, se focalizó rápido en Río de Janeiro y, cuatro años después, logró el objetivo. “El proceso de llegar a los JJOO, los difícil que es, lo importante de confiar en quien te guía, de quienes te rodean. Sacrificio y esfuerzo que hacemos para conseguir sueños que tenemos todos los deportistas amateur. No vamos por los millones, vamos por los sueños personales. El entrenamiento para Río fue duro, tomó mucho tiempo. Mi idea era estar en Londres y por muy poquito no pude estar y tuve que reponerme a ese fallo anímico para estar en Río. Fue un proceso difícil, pero siempre con el objetivo claro y la cabeza enfocada en eso; cuatro años pensando y enfocado en ese día, esa carrera”, explicó.

Para el “Colo”, las metas son la clave para mantener encendida la llama.“Tener objetivos nos permite no relajarnos tanto. Lo más difícil fue reponerme del bajón de Londres, la clave fue no quedarme en mi casa llorando por no haberlo conseguido y empezar a planificar, junto con Leo, los próximos cuatro años”, señaló

PERALTA: “A VECES MIRO PARA ATRÁS Y NO SÉ CÓMO HICE”

“Marita” Peralta cuenta con el privilegio de haber competido en dos Juegos Olímpicos. Ejemplo de superación, completó el Maratón de Londres 2012 pero una lesión le impidió terminar en Brasil. “Soy mamá de dos nenas. A veces miro para atrás y no sé cómo hice para convertirme en una deportista de alto rendimiento. Entrené muy duro este año (2016) pero los resultados en Río no se dieron. Estuve muy triste, llorando. Me fui a Buzios a descargar y volví con más ánimo”, indicó.

Pese a la tristeza tras el abandono en Río de Janeiro, “Marita” Peralta eligió quedarse con lo positivo.  “Este deporte me dio tanto que no podía bajar los brazos. Luego, corrí el maratón de NY y lo disfruté. Mi mensaje al público es que no siempre las cosas van a ser fáciles, pero vale la pena intentarlo. Y, sin ellos (Malgor y Díaz) nunca lo habríamos logrado”, remarcó.

CASETTA: “ES COMPLICADO TENER CONSTANCIA”

Daniel Díaz confesó que, a veces, a Belén Casetta hay que pararla porque siempre quiere entrenar. Sin embargo, ella reconoció que no resulta sencillo cumplir con el plan de entrenamiento. “Es complicado tener constancia. Tuve que decidir entre los Juegos Olímpicos y el estudio”, contó.

El pedido de su padre ante de morir impulsó a Casetta hasta Río de Janeiro. “Estuve 21 días sola, corriendo por los mismos circuitos porque lo único que tenía en la cabeza era clasificar para los Olímpicos. A veces lo emocional y la cabeza te traicionan, por eso traten de ir siempre por más, para adelante”, explicó.

 


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