Leo Gutiérrez: "No es un problema de actitud, nos falta convicción"

En un mano a mano con El Marplatense, el capitán de Peñarol analizó la crisis del equipo y remarcó que cada jugador debe ser "detallista". Además, mandó un mensaje optimista: "A nadie se le tiene que cruzar por la cabeza que vamos a jugar un playoffs de descenso"

Por Redacción

domingo 26 de febrero, 2017

A Leonardo Gutiérrez le gustaría ayudar de otra manera en este momento de Peñarol. El capitán, recuperado de un profundo desgarro en el sóleo, suma minutos de manera progresiva. La lesión, traicionera, lo mantendrá alerta durante un tiempo más. Pero a falta de un físico pleno, el cordobés tiene la cabeza intacta. A los 38 años, su mentalidad ganadora está al servicio de sus compañeros y, pese a las ocho derrotas consecutivas, envió un mensaje de optimismo: “No se le tiene que pasar por la cabeza a nadie, a ningún hincha de Peñarol, que el equipo va a jugar una instancia de playoff de descenso”, explicó Leo en una charla con El Marplatense.

Para Gutiérrez, a Peñarol no le falta actitud al afrontar los partidos.  “Lo que nos está faltando es convicción a la hora ejecutar. Cuando el entrenador planifica el partido y nos dice que hagamos determinada cosa hay que hacerla y no hacer cualquier cosa, lo que nos salga. Son detalles. Como yo siempre les digo a los chicos: los detalles te llevan a ser un buen equipo”, profundizó el jugador más ganador de la historia de la Liga Nacional de Básquet.

-Debe ser difícil para vos, justo en este momento del equipo, tener que medirte en cada partido para no volver a lesionarte.

-Es complicado, pero me tengo que curar bien, esa es la realidad. No puedo hacer locuras, no puedo jugar más de lo que he jugado en estos partidos. Capaz que con estos entrenamientos puedo levantar un poco en lo físico para jugar un poco más de minutos. Pero la idea es ir progresivo, para no cometer el error que cometemos siempre, que es cargar el músculo para que se vuelva a romper. No es el momento ideal del equipo para hacer esto, pero lo tengo que hacer sí o sí.

-Te tocó una temporada muy dura con las lesiones…

-Sí, ya terminé mal el año pasado y empecé mal éste. Tuve una racha de lesiones. Pero son circunstancias del cuerpo, de la vida, de los años… A veces no te aparecen nunca y a veces te aparecen siempre. Yo estuve 20 años sin lesiones, sin desgarros, y de un momento para el otro me empecé a desgarrar. El desgaste que tienen los músculos es importante. Yo desde 1999 hasta el 2014 no había descansado nunca. Fui a las selecciones, jugué muchos playoffs, y eso también desgasta mucho el cuerpo. Es lindo, pero cuando llegás a determinada edad, te juega una mala pasada, como me está jugando ahora.

-Siempre dijiste que no querías que el básquet te retire. Y llegás al final de tu carrera con un buen nivel de juego, pese a las lesiones.

-Sí, me hubiese gustado jugar todos los partidos del año y no tener ninguna lesión. Pero me influyeron en lo físico. Yo trato de estar bien de la cabeza para ayudar al equipo lo más que pueda. Realmente, jugar tres partidos el fin de semana me liquida. No llego a jugar los tres. Eso, más tener que viajar, entrenar al otro día y tener que volver a jugar a los dos o tres días es mucho para mí. Los músculos no se me recuperan como se tendrían que recuperar.

-¿No hacés un tratamiento especial?

-Sí, hay descanso, hielos, masajes... Todos los cuidados que necesita el jugador, están. Pero es un desgaste muy grande. Son 10 meses que estás jugando de esa misma forma. Jugár tres partidos de visitante seguidos, cada dos días, con viajes encima, yo a los 38 años no lo consigo hacer. Capaz que otro a los 38 lo consigue hacer, porque tiene el cuerpo más cuidado o más descansado. Pero yo, después de tantos años de Selección y de jugar tantos partidos de playoffs, finales y todo eso, siento que el cuerpo me está pasando factura. Es algo que podía pasar como no, pero me pasó. Lo tengo que tomar como lo que es e intentar recuperarme siempre de la mejor manera y encarar el resto de la temporada con la cabeza bien fría, sabiendo hasta dónde tengo que exigir el cuerpo.

-En los entrenamientos se lo ve positivo al grupo. ¿Es difícil mantenerse así en una dinámica de juego tan negativa?

-No es difícil, como grupo estamos bien, con nuestro entrenador estamos bien. En lo que no estamos bien es en lo que individualmente hace cada uno. Eso es lo que tenemos que mejorar ahora, que cada individuo del equipo, en su defensa, en su ofensiva, intente levantar un poquito su nivel y pongamos todo eso en pos del juego de equipo. Yo siempre digo: individualmente no lo vamos a levantar, sino que lo vamos a hacer colectivamente. Pero si colectivamente estamos mal e individualmente también, se hace una bola bastante grande. Por eso tenemos que intentar mejorar en lo individual, en la cabeza de cada uno, para que la forma de juego del equipo sea mejor.

-¿Sucede que cuando el equipo está mal se produce una interacción que empeora a cada jugador?

-Sí, puede venir cualquier jugador bueno que, si el equipo sigue jugando así, lo va a llevar a jugar mal. Por eso creo que si mejoramos un poquito cada uno, el equipo también va a mejorar.

-Cuando un equipo pierde varios partidos seguidos y es dominado, muchas veces surge el tema de la actitud. Inclusive, algunos jugadores de Peñarol dijeron que hay un déficit en ese aspecto. ¿Creés que pasa por ahí o sólo es un lugar común del deporte?

-Hay que ver cuál es el significado de la palabra actitud a la hora de usarla. Yo no creo que a ningún jugador de este equipo le falte actitud para jugar o no ponga la actitud necesaria para intentar ganar. Yo creo que lo que nos está faltando es convicción a la hora ejecutar, al momento de defender, de atacar… Cuando el entrenador planifica el partido y nos dice que hagamos determinada cosa hay que hacerla y no hacer cualquier cosa, lo que nos salga. Son detalles. Como yo siempre le digo a los chicos: los detalles te llevan a ser un buen equipo. Si somos detallistas y hacemos las cosas como tenemos que hacerlas, vamos a mejorar mucho. Si no somos detallistas y pensamos que haciendo las cosas a medias las vamos a hacer bien, ya está demostrado que no nos alcanza. Las veces que nosotros encaramos los partidos de una forma distinta, más convencidos, tuvimos seguidillas de partidos ganados. El inicio fue positivo  después también ganamos cuatro partidos en fila y se jugó bien, no es que se ganó porque se ganó. Entonces, hay que estar más convencidos de lo que tenemos que hacer. Nada más.

-¿Coincidís en que Peñarol no tiene un plantel como para estar tan abajo?

-Es que estamos mal individualmente, entonces a la hora de jugar en equipo lo hacemos mal. Peñarol no tiene un equipo para estar en la posición dónde está. Tampoco nos tenemos que engañar y pensar que tenemos que estar primeros o segundos, pero nosotros podríamos estar en una mejor posición. Tenemos tiempo, no estamos tan lejos, porque la verdad es esa, entonces es la hora de hacer el clic, de intentar cambiar lo que cada uno hace mal y no buscar excusas. Hay que intentar hacer las cosas al 150% todos los días, en cada entrenamiento y en cada partido para poder salir de esta situación incómoda en la que estamos.

-La palabra permanencia ya se instaló en el entorno de Peñarol, ¿cómo lo sienten ustedes?

-Nosotros no estamos mirando esa situación. La gente o la prensa pueden llegar a decir eso, pero nosotros no. Nosotros miramos la tabla para arriba, no estamos mirando para abajo. Tenemos que prepararnos para ir para arriba. Nosotros no podemos pensar: “Bueno, nos vamos a preparar para jugar un playoffs de descenso”. No, nosotros tenemos que poner la cabeza para pelear arriba. Si después no llegamos, bueno, analizaremos que tenemos que hacer en ese momento.  Pero no se nos pasa por la cabeza y no se le tiene que pasar por la cabeza a nadie, a ningún hincha de Peñarol, que el equipo va a jugar una instancia de playoff de descenso.

 “PEÑAROL TIENE QUE VOLVER A ARMAR UN BLOQUE”

-¿Te había tocado vivir una racha de tantos partidos perdidos?

-No sé, no me acuerdo. Yo jugué un playoff de descenso con Olimpia de Venado Tuerto, eso sí. Le ganamos a Racing, el año después de salir campeón, en la temporada 96/97. Yo conozco eso, pero era muy chico también. Es una situación complicada, es feo. Pero nosotros nos tenemos que preparar para ir para arriba. Y esto no solamente queda en los jugadores. Peñarol siempre ha sido un bloque, que se armaba con periodistas que son del club, con los hinchas, con los dirigentes, con los jugadores… Siempre estábamos unidos. En los últimos años, ese bloque se fue desarmando un poco y llegamos a esto. Entonces, para que Peñarol vuelva a ser lo que era hace no mucho tiempo, porque hace dos o tres años atrás estábamos mucho mejor, ese bloque se tiene que armar de nuevo. La gente nos tiene que apoyar, tiene que ayudar al equipo a salir del pozo alentando, los dirigentes tienen que estar tranquilos y darles tranquilidad a los jugadores para trabajar; y nosotros tenemos que contagiar a la gente poniendo el 150% en cada pelota y en cada partido para que la gente se vuelva a enamorar y se vuelva a armar ese bloque.

-Entonces, vos no creés que la pérdida de protagonismo se deba sólo a una cuestión presupuestaria…

-No, yo no creo que Peñarol tenga malos jugadores. Obvio que no podemos competir contra equipos que tienen una provincia atrás. Obvio que es más difícil para equipos como Peñarol, Quilmes o Atenas. Pero Peñarol siempre arma buenos planteles y tiene una química. En los últimos años no la hemos encontrado. Habrá que ver si los jugadores se pueden encontrar adentro de la cancha para llegar a tener la química ganadora que ha tenido Peñarol durante muchos años. Con estos mismos jugadores se puede conseguir tranquilamente.

JUGADOR Y ENTRENADOR A LA VEZ

-En las prácticas, te quedás un tiempo más despúes de hora para corregir la técnica de los juveniles. ¿Es un rol que te gusta?

-Sí, es lo que me gusta hacer. Lo hago porque cuando era chico tuve jugadores mayores que me han enseñado. Entonces, me gusta ayudarlos. Creo que el club ha reclutado buenos jugadores, que están trabajando bien, pero también hay que darles algunas armas más para que sigan creciendo.

-¿Vas a ser entrenador pronto?

-No sé. Cuando termine la Liga veré cómo terminamos, qué voy a hacer, si quiero ser entrenador, si voy a agarrar para otro lado… Lo principal que tengo en la cabeza es ser entrenador.  Todavía no empecé el curso.

-Lo que está claro es que la actual es tu última temporada como jugador…

-Sí, eso está claro.

 


 

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