Leo Gutiérrez: "Estoy realmente enamorado de Peñarol"

En un mano a mano en los estudios de Radio Mitre Mar del Plata, el jugador más ganador de la Liga Nacional habló sobre su carrera, su retiro, la selección, el futuro y, por supuesto, del "Milrayitas". Además, dio detalles de su partido de despedida.

Por Redacción

domingo 30 de abril, 2017

Tras anunciar su retiro como jugador profesional de básquet, Leo Gutiérrez se presentó a la "Picada de los viernes" en el programa Antes que sea tarde, de Radio Mitre Mar del Plata. En este marco, brindó un extenso mano a mano para hablar sobre esta decisión su carrera, la selección, el futuro y, por supuesto, del "Milrayitas".

"Cansado no estoy, esa es la realidad. Las ganas, el corazón y la cabeza intactos, me encantaría seguir jugando al básquet, pero las piernas y articulaciones, que llevan el cuerpo, están desgastadas y cada vez me cuesta más recuperarme", detalló sobre la decisión de dejar el deporte y añadió que "jugar con dolores, que vengo haciendo hace años, se está haciendo insoportable".

Claro que aún tiene mucho para darle al equipo "milrayita". "Estoy realmente enamorado de Peñarol y de esta ciudad", aseguró. Además, brindó detalles sobre las estrellas que estarán el próximo 29 de julio, en su partido de despedida.

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¿Cuánto tiempo duró tu carrera profesional?

-A los 15 debuté, pero recién a los 17 fui parte constante del equipo de Olimpia, que salimos campeones.  La mayoría juegan entre 15 o 20 años, depende del cuidado personal, las lesiones, de muchos factores. Jugadores como el Chapu (Nocioni), Manu (Ginobilli), Scola, empezaron a corta edad.

¿Imaginaste todo este recorrido? En el que camiseta que tocaste sacaste campeón…

-Sí, me faltó Obras, que perdimos en semifinal… (risas) La verdad que nunca lo soñé, siempre me propuse objetivos cortos para mi carrera. Es algo que me inculcaron cuando llegue a Olimpia, que si crecíamos en las cosas que ellos nos decían, nos daban premios. Entonces siempre fui buscando un crecimiento a corto plazo, y largo también, para ir cumpliendo los objetivos que me ponían. Siempre fue así mi carrera. Después del 2004 cuando volví a argentina empecé a ver un poco más lo que podía llegar a hacer, y le puse más garra. Sabía que tenía que ir por un camino, no desviarme, para seguir siendo un líder o un jugador importante de un equipo para salir campeón.

¿Cómo evolucionaste en tu manera de vivir la dualidad victoria-derrota?

-Con la competencia que tenemos nosotros, que jugamos seguido, si ganas un partido y te quedas en los laureles, pensas que hiciste todo bien y el próximo te la crees, perdés. Cuando perdemos, particularmente yo me quedo mal, pero descansé y al otro día ya me olvidé.  No intento recordar lo malo que hice en ese juego, durante toda mi carrera fue así. Siempre con los más jóvenes del plantel, les intento inculcar eso, que no se vuelvan locos por una derrota.

¿Qué es más dañino, acostumbrarse a la derrota o venir con una racha negativa?

-Cuando estás con victorias a favor, el jugador se arganda mucho y piensa que está todo bien, entonces seguir con ese camino. El tema es cuando perdés, que empiezan a entrar las dudas. No hay que creértela cuando vas bien, ni tirarte abajo cuando las cosas no salen tan bien como lo pretendés. Es difícil, pero hay que intentarlo siempre. Yo a las derrotas las tomo como un aprendizaje y cuando ganamos saco lo positivo, lo dejás para que siga fluyendo, y lo negativo lo ponés enseguida en la mesa para corregir.

Con lo que estás diciendo, yo escucho un técnico ya…

-Me gusta la idea, me gustaría ser entrenador. Lo tengo en la cabeza,  como dije me gusta ponerme objetivos a corto plazo, el primario es terminar de lo mejor posible la Liga. Después cuando termine será ponerme otro. Ser entrenador, asistente o lo que sea, me gustaría mucho.

No sería descabellado, entonces, verte en el banco de Peñarol la próxima temporada desde otro rol

-Sí, pero no lo hable con Domingo (Robles). Son ideas mías, que me gustaría seguir en el club. Cuando llegué acá conocí algo maravilloso y me gusta seguir. Estoy realmente enamorado con Peñarol y de la ciudad, nunca creí que Mar del Plata me iba atraer tanto. La idea es seguir con el club, ayudando y devolviendo un poco lo que me dieron. Todo lo que hacemos es en familia, buscamos estar todos de acuerdo. Cuando Francisco era más chico, decidíamos nosotros, pero ahora es en conjunto. Cuando llegamos, él nos dijo basta de cambios, quedémonos en un lugar en mucho tiempo y eso hicimos por él.

¿Cómo fue tu paso por la selección?

-Fueron muchos años, desde 1999 hasta el 2014, después del mundial de España. Fue espectacular, porque cuando fuimos en el 99 no pensamos que íbamos a vivir la realidad que vivimos, de ser parte de la Generación Dorada. Y yo hice casi toda mi carrera en Argentina, era casi el único. Algo único para mi representar nuestra Liga de esa forma.

¿Cómo ves el recambio ahora?

-El recambio en la Selección está siendo positivo, fueron saliendo fichas y metiendo ficha de a poco y fueron mamando lo que era la Generación Dorada. Equipo va a haber para competir, hay jugadores con gran capacidad. Hay que dejarlos trabajar con tranquilidad, no exigirles que en el próximo mundial jueguen una semifinal… Que compitan y lleguen a donde lleguen. Si podemos dejar que estos talentos se desarrollen, a lo mejor tenemos otra selección exitosa nuevamente. Va a ser difícil ganar una medalla o jugar una final, pero mantenerse entre los 5 del mundo, sería algo muy bueno. No hay que comparar un Ginobilli con un Deck (Gabriel), o Nocioni con un Garino (Patricio). Cada uno es uno, los que vienen Campazzo (Facundo),  Laprovittola (Nicolás), son únicos. Hay que dejarlos que jueguen, no llegar a una comparación. Así le ponés una presión extra al jugador.

¿Cuál es la forma de tu éxito?

-Nunca me relajé por haber ganado un campeonato o haber estado en la selección. Siempre me prepare para ir jugando mejor. Siempre con la idea de seguir, yo quería estar ahí. Mi cabeza siempre fue positiva, ir para adelante. Cuando obtenés un título tenés que pensar que lo ganaste, trabajaste bien durante el año, pero no hay que quedarse con eso.  Cuando gane el primer título con Peñarol, ver la gente llorar con esa alegría, te da una satisfacción muy grande y querés seguir trabajando para darle más cosas.  Ver el sacrificio que hacen para ir a la cancha y verlos feliz por un campeonato… tenés que seguir laburando por ellos.

¿Te quedó algo pendiente?

-No me puse a pensar. Podría haber estado mejor en lo personal, por más que haya sido importante si me hubiera cuidado más en mi físico, podría haber estado un poco más arriba de mi nivel. Soy muy cabeza dura, pero cuando analizás fríamente lo que te piden que hagan, algunas cosas están bien. El físico hoy en día es fundamental, hacer pesas, cuidarte… Si yo hubiese hecho pesas tal vez hubiese estado en un nivel un poco más alto. Pero no me quejo, no reniego.

¿Quiénes confirmaron tu partido de despedida?

-La mayoría de los que he hablado sí. Chapu, Campazzo, Laprovitolla, Milanesio, Campana, Osela, Campana, Paladino, algunos de Ben Hur, Storani, García, Legario, Pepe Sánchez, Gabi Fernández… Los que pueden venir y no estén involucrados en selecciones fueron diciendo que sí. La idea es tener a Sergio (Hernández), Julio (Lamas), Rubén Magnano y Horacio Seguí, pero los primeros no pueden por las selecciones… Tengo otros entrenadores, Rivero, Picatto, Gatti (asistente), que seguramente van a estar y ser parte del cuerpo técnico de los equipos que armemos.  También va a estar mi hijo.

 


 

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