Tras la era de Leo Gutiérrez, Peñarol apuesta a los pibes

Marcos, Fazzini, Valinotti, Monacchi, Franco y Gorosterrazú se perfilan para tener más participación en la próxima temporada. Osvaldo Echevarría, experto en formativas, le explicó a El Marplatense los detalles de un proceso que da sus frutos. “La política deportiva del club es sacar jugadores para Liga Nacional", aseguró

Por Redacción

lunes 1 de mayo, 2017

Tras dejar una huella en el básquet argentino durante la era de Leonardo Gutiérrez, Peñarol apunta a ser protagonista en el futuro con el respaldo de una buena  cantera. Se sabe que los  costos de la Liga Nacional de Básquet son cada vez más difíciles de afrontar, por eso el club  apostó en los últimos años a una política de reclutamiento que ya da sus frutos en  la Liga de Desarrollo, donde el “Milrayitas” se posiciona entre los mejores del país. La idea es que varios chicos de ese plantel sumen una mayor cantidad de minutos en el primer equipo durante la temporada que viene.

“Vos no podés pensar en traer diez jugadores cada  año. Entonces, decís: ‘Traigo cinco jugadores,  tengo cinco para suplantar y traigo dos buenos americanos’. Así, no tenés que pensar en traer cinco titulares y cinco suplentes. Porque los cinco chicos que vos tenés acá, son los que el año que viene te pueden dar una mano desde el banco”. La explicación es de Osvaldo Echevarría, un entrenador de excelencia en formativas y que le saca brillo a cada una  de las “joyitas” que el club planea proyectar. “La política deportiva del club es sacar jugadores para Liga Nacional. Tenemos que trabajar para eso, a largo plazo. Queremos estar al máximo nivel en divisiones formativas y a la vez sacar jugadores para Liga Nacional. Por eso tenemos entrenadores que trabajan para competir el fin de semana y otros que estamos trabajando a largo plazo para poner jugadores arriba. Pero todo en conjunto y en base a la política del club”, agregó el entrenador, en diálogo con El  Marplatense.

Juan Ignacio Marcos, Vittorio Fazzini, Joaquín  Valinotti, Tomás Monacchi, Nicolás Franco y  Lucas Gorosterrazú, que ya debutaron en la Liga, son los pibes que pican en punta para tener mayor protagonismo en la temporada que viene. Salvo Monacchi, todos son reclutados. Y además de entrenar con Santiago Belza, pasan cada semana por la evaluación  del ojo clínico de Echevarría, que les afina la técnica individual. “Ya hace un tiempo que venimos trabajando de esta forma. Desde la época de Nico Lauría, de Campazzo… Facundo vino a los 15 años, trabajó 8 años con nosotros y después se proyectó en la Liga Nacional. Les damos el material para que el chico se pueda desarrollar en el juego”, señaló el  “Negro”.

-¿La apuesta de Peñarol es desarrollar chicos para no ir a buscar tantos jugadores mayores afuera?

-Sí, y yo creo que con el tiempo va a ser la apuesta de todo el básquet nacional, porque hoy los costos son tremendos. Vos no podés renovar 10 jugadores todos los años, ¿cómo hacés?

-La postura es reclutar y perfeccionar…

-Sí, claro. Es que el cambio generacional existe: Bahía ya lo hizo, Peñarol lo está haciendo… Vos tenés que trabajar para formar o reclutar, para afinar y que después los chicos lleguen a la Liga Nacional. Acá hay 5 o 6 chicos que están siendo observados para la próxima Liga Nacional, que están haciendo todo ese trabajo desde el año pasado.

-Y la idea del club es que ellos tengan más protagonismo en la temporada que viene…

-Totalmente. Esa es la idea del club. Vos no podés pensar en traer diez jugadores. Entonces, decís: “Traigo cinco jugadores,  tengo cinco para suplantar y traigo dos buenos americanos”. Así, vos no tenés que pensar en traer cinco titulares y cinco suplentes. Porque los cinco chicos que vos tenés acá, son los que el año que viene te pueden dar una mano desde el banco. De esa manera vas achicando costos, porque si no, no se puede.  Por eso, hay que trabajar en esa línea. Lógicamente, al chico reclutado vos le das escuela, vivienda, comida y un incentivo económico para que se pueda mover.

-Bahía Básket está marcando un camino en ese sentido.

-Totalmente. Nosotros, en todos los trabajos de técnica individual, nosotros empezamos antes que Bahía. Calculá que Facundo Campazzo tenía 15 o 16 años, estaba recién reclutado y ya hacía esos trabajos.  También estaban Jony Ledesma, Lauría y un montón de jugadores que después fueron dados a préstamo a distintos clubes. Este año nos metimos más en todo lo que es reclutamiento, porque todos esos chicos que te nombré ya fueron pasando: Campazzo ya se fue, Mata ya se fue, Selem Safar también… Entonces, tenés que seguir renovando. Y el reclutamiento va a ser permanente. Lo hacen todos los equipos: hacen campus de reclutamiento y en esos campus ven jugadores.

LAS  “JOYAS”, BAJO LA MIRADA DE ECHEVARRÍA

Osvaldo Echevarría, que no dirige ninguna categoría pero entrena la técnica todos los días con grupos reducidos, realizó una radiografía de cada uno de los chicos que tendrá más participación el año que viene. A continuación, el uno por uno del entrenador.

Juan Ignacio Marcos (base, 16 años): “Lógicamente, con 16 años, tiene que pulir muchísimas cosas. Pero es muy talentoso. Hay que seguir trabajando, pero creo que es un buen “1”. Pero esto es desarrollo de la técnica individual, técnica de conjunto y la experiencia que pueda tener en los minutos de Liga Nacional. Tiene uno contra uno y define bien”.

Joaquín Valinotti (base, 18 años): “Es distinto a ‘Juani’ Marcos, es un jugador más pausado, un base de control. Le falta tener ese cambio de ritmo, porque por ahora juega siempre igual”.

Vittorio Fazzini (escolta, 20 años): “Es alguien para creer en el corto plazo. Se preocupa mucho, entrena muy bien,  tiene muy  claro  lo que quiere. Sabe que poder llegar a la Liga Nacional requiere mucho sacrificio.  Es muy  respónsale y viene con buenos conceptos desde su familia. Yo  digo que no corre, vuela. Es uno  de los grandes candidatos para el  año  que viene.  Entendió muy bien lo que es el profesionalismo”

Tomás Monacchi (alero, 19 años): “Es potencia pura, es un chico que se dedica mucho. Es muy explosivo y tiene carácter. A lo mejor no tiene ese gran talento, pero tiene trabajo. Y llegan los dos: el talentoso y el que trabaja. Tiene una potencia física muy grande”

Nicolás Franco (pivote, 17 años): “Vino de un pueblo en el que no hay Liga Nacional y donde era Dios porque medía 2,06 metros. Jugaba sólo con el físico. Cuando vino acá, se dio cuenta que ya hay algunos que son como él en físico. Hoy entendió que si quiere jugar en Liga Nacional, el gimnasio es importante. Está mejorando mucho. Sus movimientos de piernas son buenos pero son muy lentos. Estamos trabajando mucho con eso”.

Lucas Gorosterrazú (escolta, 18 años): “En su momento tiraba muy bien, tenía gol, pero ya cuando lo defendían un poquito encima no tenía recursos para marcarse los espacios para tirar. Dependía siempre de un tercero. Y hoy, en el uno contra uno, te tenés que generar los espacios para poder tirar. No es fácil: necesitás trabajos de velocidad, de coordinación, de balance, de movimiento de piernas. El dribbling. Estamos trabajando y está mejorando”.

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