Se debatió sobre la problemática de drogas en Mar del Plata

Participaron del encuentro Fernando Telpuk (secretario de Seguridad municipal), Fabián Fernández Garello (Fiscal General) y Leandro González (director terapéutico Posada del INTI). Todos coincidieron en la necesidad de reforzar "la prevención de la demanda de estupefacientes" y mantener "el combate a la oferta".

Por Redacción

viernes 12 de mayo, 2017

En el marco del segmento Palabras Cruzadas, que se emite cada viernes en Radio Mitre Mar del Plata, se debatió sobre la problemática de la venta y el consumo de estupefacientes en la ciudad. Participaron del encuentro el secretario de Seguridad municipal, Fernando Telpuk, el fiscal general de Mar del Plata, el doctor Fabián Fernández Garello, y el director terapéutico de Posada del Inti, Leandro González.

En este sentido, Telpuk señaló al programa Hoy es Mejor: “Nosotros advertimos que claramente hay un problema de consumo muy serio en la ciudad. Con el solo hecho de recorrer los barrios y tomar contacto con los referentes barriales uno advierte que hay una problemática de consumo que es preocupante”.

“La policía local está en contacto con aquél que es más vulnerable a este tipo de consumo. Es el consumidor callejero. Hay jóvenes que son identificados cuatro o cinco veces en el mes, siempre consumiendo alguna sustancia. Claramente el Estado no está llegando a ese joven de la manera en que debería llegar. La policía puede llegar una vez, pero después hay otros actores del Estado que tienen que participar”, dijo sobre la intervención de las fuerzas municipales.

Por su parte, Garello hizo referencia a la modalidad de venta que se ha desarrollado en Mar del Plata. “A partir de investigaciones que hicimos con la tecnología que estamos aplicando, aparecen punteros que generalmente hacen delivery, lo cual no quiere decir que no subsista en algún barrio algún punto de venta fijo. Lo que se observa es que a veces los teléfonos de estos punteros tienen 24 horas de funcionamiento y en uno de los procedimientos que hicimos tenía 300 llamados por día las 24 horas. Una demanda, por otro lado, que percute sobre todos los barrios de la ciudad y sobre distintas condiciones sociales”, explicó.

En esa línea, el fiscal general indicó que “las redes están y es lo que nos permite visualizar el trabajo que venimos haciendo hace tres o cuatro años” y afirmó: “Vemos entramados que no necesariamente, en Mar del Plata por lo menos, están vinculados exclusivamente a un sector territorial en particular, sino que son como los tentáculos de un pulpo que se mueven en función de la necesidad o del cliente”.

En tanto, Leandro González expresó que “desde el aspecto de salud y asistencia, entendemos al abuso de sustancias como una problemática heterogénea y compleja”. En este sentido, añadió: “La adicción impacta desigualmente en los sectores de vulnerabilidad social. El consumo allí cobra otra dimensión. Es el perfil de paciente que mayoritariamente atendemos nosotros y entra un entramado complejo entre vulnerabilidad social, adicciones y prácticas delictivas”.

“No criminalizar al usuario de drogas no significa no detectar en ocasiones vínculos entre el abuso de sustancias y prácticas delictivas. Asistimos a un fenómeno relativamente moderno que es la cocaína fumada, que hace un tiempo era hábito propio de clase media y alta y hoy ha avanzado sobre las clases populares. Esto genera un círculo vicioso de grandes cantidades de consumo diario y la necesidad de financiar eso. ¿Cuál es la diferencia? En clase media y alta se produce el delito privado. Hay joyas de la abuela, ahorros del padre. En el pibe de clase popular el delito es público. Sale a manifestarse en la calle”, describió el director terapéutico de la Posada del INTI.

Asimismo, Telpuk hizo referencia a la necesidad de llevar adelante tareas articuladas entre diferentes áreas del Estado. “La preocupación durante mi periodo es trabajar para articular con las otras áreas del Estado municipal para trabajar seriamente sobre la demanda. Es decir, ofrecer a los jóvenes otras alternativas que eviten que se vuelquen hacia el consumo de sustancias tóxicas y que se vuelvan adictos. He trabajado bastante en el barrio Los Andes, lo que se conoce como la 'zona roja' y he elevado mi reclamo hacia otras áreas. Más allá de que estemos con un patrullero, tenemos que estar con ambulancias porque ante la problemática que uno ve de los chicos muy jóvenes, transformados por el abuso de sustancias, nada puede hacer la policía. Claramente el Estado está llegando tarde. Necesitamos una fuerte intervención del área de Salud. Necesitamos trabajar mucho sobre la demanda. Desde la Secretaría de Seguridad tenemos que ser inteligentes para involucrar a las otras áreas de Gobierno porque cuando nos llega a competencia de la Secretaría de Seguridad es porque llegamos tarde”, sentenció.

Sobre el vínculo con la Comuna, el referente de la Posada del INTI recordó: “Firmamos un convenio donde recibimos apoyo de Cultura y Salud de la Municipalidad. El paraje San Francisco es un emprendimiento único, porque sería la apertura de un centro de asistencia en colaboración entre el Municipio y el tercer sector, algo inédito, y esto da la pauta de que empiece a gestarse trabajo en red”.

El Estado viene combatiendo la oferta de antaño y el negocio siempre goza de buena salud. Me parece que es momento de redireccionar el diagnóstico y empezar a poner recursos, energía y política a lo que es prevenir la demanda”, advirtió González.

Por último, Garelló aseguró que “hay que trabajar sobre la organización de fondo. Eso ya es una competencia que le excede tanto al Municipio como a la Justicia de la provincia. Ahí lo que hay es una organización de narcotráfico instalada. No es competencia nuestra. Hay que avanzar de otra manera, trabajar desde otra óptica, con otros tiempos”.

“Hay organizaciones de núcleo duro, algunas de ellas que vienen trabajando desde hace tiempo, y nosotros en estos años hemos podido penetrar dos o tres de estas organizaciones que son de narcomenudeo. Hay que establecer quién trae la droga a Mar del Plata. Esto viene seguramente de cocinas del Conurbano. La cocina no es algo habitual que veamos en Mar del Plata”, concluyó.

 


 

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