Apuntes de un clásico memorable, con el mejor marco de la temporada

Cerca de 6 mil personas vibraron con el clásico marplatense en el Polideportivo. Los hinchas de Peñarol le dieron la mejor despedida a Leo Gutiérrez. Mientras que los de Quilmes ovacionaron a Vildoza y celebraron el pase a playoffs

Por Redacción

domingo 14 de mayo, 2017

El último clásico de la temporada entre Peñarol y Quilmes contó con el mejor marco de la temporada. Cerca de 6 mil personas presenciaron en el Polideportivo el último partido como profesional de Leonardo Gutiérrez y el último clásico de Luca Vildoza. A cada rato, los “Milrayitas” repitieron el hit de aliento a su ídolo en retirada. “Olé olé olé olé, Leoo, Leoo”, era el coro. Y los de Quilmes no se quedaron atrás y gritaron por la “joya” de su cantera

Leo Gutiérrez no tuvo respiro en la previa de su último partido como profesional. A la interminable requisitoria periodística, se sumó una seguidilla de homenajes. Primero fue la dirigencia de Quilmes, que le entregó una plaqueta, que el cordobés agradeció con un largo abrazo al presidente quilmeño Pablo Zabala. Luego llegó el reconocimiento de  Fabián Borro, titular de la Asociación de Clubes y uno de los responsables de repatriar a Leo, cuando el cordobés volvió de España y se sumó a Obras Sanitarias. No obstante, el más sentido fue el homenaje de la dirigencia de Peñarol, a través de una copa con una pelota de básquet entregada por Domingo Robles.

Por su parte, Vildoza también tuvo su reconocimiento por parte de la dirigencia de Quilmes, que le entregó un mural con su camiseta.

Una muy buena idea tuvieron en conjunto la dirigencia de Peñarol y Quilmes. En la presentación de los equipos, cada uno tuvo a su animador de siempre. Así, el “Milrayitas”, que ofició como local, fue recibido por la voz de Carlos Más, mientras que el “Cervecero” contó con la bienvenida de Néstor Gambini.

Otra de las buenas iniciativas de ambos clubes fue la entrega de la camiseta de cada uno de los equipos a Nazareno, un joven en silla de ruedas que viajará a Cuba para realizar un tratamiento para mejorar su calidad de vida. Alejandro Diez, por parte de Peñarol, y Enzo Ruiz, por Quilmes, le regalaron un lindo momento al chico, que fue aplaudido por todo el estadio en el entretiempo.

Mientras la nostalgia invade a Peñarol por el retiro de Leonardo Gutiérrez, la incertidumbre se mantiene de cara a la temporada que viene. Aún no se sabe si Domingo Robles seguirá como presidente del club, luego de varios años de desgaste. No obstante, nadie se anima a sentenciar que el exitoso dirigente dejará su cargo.

Ningún jugador del plantel actual de Peñarol tiene contrato para la temporada que viene. Y es un hecho que Marcelo Richotti no continuará como entrenador. En tal sentido, Leo Gutiérrez, quien ya admitió que quiere empezar a dirigir de inmediato, le presentará su proyecto a la dirigencia. Se trata de una idea integral, con una fuerte conexión entre el equipo profesional y las categorías formativas. El club se ha dedicado en los últimos años a desarrollar jugadores reclutados y el plan para Liga que viene es darles mayor protagonismo. Ante ese escenario de coincidencia, el cordobés es el principal candidato a ser el próximo entrenador.

Por el lado de Quilmes, la cabeza está puesta en la serie de playoffs ante Bahía Básket, que comenzará el próximo sábado en el estadio Osvaldo Casanova. En el “Cervecero”, el entrenador Javier Bianchelli tiene contrato para la temporada que viene, al igual que Bruno Sansimoni, Eric Flor e Iván Basualdo. Sin embargo, ya no estará Luca Vildoza, quien emigrará al Baskonia apenas finalice la temporada.

Para amortiguar semejante baja, la prioridad para la dirigencia será repatriar a Walter Baxley, el estadounidense que dejó un gran recuerdo tras tres temporadas en el club. Además, buscarán la renovación de Tracy Robinson e Ivory Clark.

 


 

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