Arroyo sobre el 25 de Mayo: "Normas y leyes son los únicos mandamientos"

Con la presencia de diversos funcionarios, concejales y otros actores como monseñor Antonio Marino, acompañados por integrantes del Ejército, la Armada y Prefectura, el Intendente encabezó el acto por la Revolución de Mayo.

Por Redacción

jueves 25 de mayo, 2017

El Intendente Carlos Arroyo encabezó este jueves en la Plaza San Martín el acto en conmemoración por la Revolución de Mayo y en un extenso discurso en el que brindó sus reflexiones sobre la fecha patria, no evitó el llanto al finalizar su alocución. "Es el cumplimiento estricto de la ley lo que hace grandes a los pueblos. Esa es la manda que nos llega a través de los hombres que vivieron el 25 de mayo de 1810", remarcó.

Con un marco en el que no faltaron los funcionarios de su gabinete, diversos concejales y otros actores reconocidos de la ciudad como monseñor Antonio Marino, acompañados también por integrantes del Ejército, la Armada Argentina y Prefectura Nacional, el jefe comunal presenció el izado de la bandera, que se realizó alrededor de las 10.30, y luego fue el encargado de tomar la palabra por el 25 de mayo.

"En mi carrera docente, al hablar con los alumnos, en muchas oportunidades pensé y analice los motivos que habían provocado ese hecho histórico. Argentina es uno de los únicos países que tiene como dos fechas patrias: el 25 de mayo y el 9 de julio. Hay que pensar que esto no es tan común y el por qué", destacó el Intendente, al iniciar su discurso.

En un tramo, reivindicó las figuras de Manuel Belgrano y de Mariano Moreno, quien aseguró que fue la "primera víctima" en la historia de nuestro país por "pensar en la libertad", y profundizó sobre las reflexiones que dejan para estos tiempos la Revolución de Mayo de 1810.

"Normas y leyes son los únicos mandamientos a los que debemos inclinarnos permanentemente. Esa es la forma de lograr la felicidad de nuestro pueblo. No hay otra. No es la voluntad de los hombres: es el cumplimiento estricto de la ley lo que hace grandes a los pueblos. Esa es la manda que nos llega a través de los hombres que vivieron el 25 de mayo de 1810", sentenció el Intendente.

Al finalizar, Arroyo no pudo evitar la emoción y las últimas palabras del discurso se vieron acompañadas por algunas lágrimas: "Es un mensaje un poco raro y desacostumbrado, pero creo que este es el gran mensaje que tiene que ser: señores y señoras, estamos en el siglo XXI, debemos darle al hombre el lugar que merece; debemos terminar con las guerras, la muerte, el hambre y la pobreza. Tenemos que lograr un país feliz y grande. Un país digno de nuestros hombres".

Discurso completo del Intendente Carlos Arroyo:

"En mi carrera docente, al hablar con los alumnos, en muchas oportunidades pensé y analice los motivos que habían provocado ese hecho histórico. Argentina es uno de los únicos países que tiene como dos fechas patrias: el 25 de mayo y el 9 de julio. Hay que pensar que esto no es tan común y el por qué", destacó el Intendente, al iniciar su discurso.

El 25 de mayo comenzó siendo una especie de rebelión económica. Es necesaria la independencia económica para poder alcanzar la soberanía política. Estoy hablando en términos reales, no en un discurso de circunstancias. Esto ya lo sabían nuestros hombres de aquel 25 de mayo, que eran sólo 9 personas.

Ese grito de libertad comienza siendo un acto de Buenos Aires, no de todas las provincias unidas del Río de la Plata. Fue todo el inicio de un proceso que llevó mucho tiempo, que fue realizado por hombres relativamente jóvenes, muchos de los cuales para 1820 ya habían muerto. Dentro de esos dos hombres hay dos que merecen un recuerdo muy especial: Mariano Moreno y Manuel Belgrano.

Mariano Moreno tal vez ha sido nuestra primera víctima por pensar en la libertad, por luchar por la libre prensa, por el libre pensamiento: por los principios de la República que impulsaba la Revolución Francesa de 1879. Y Manuel Belgrano fue el que creó esta bandera y fue nuestro primer y principal Estadista. En esos hombres podemos ver el sentido de los 25 de mayo.

Desde aquel de 25 de mayo de 1810, han transcurrido dos siglos. Hubo varios, pero hubo un 25 de mayo para el Siglo XX y hay otro para el Siglo XXI. En el Siglo IXX, los hombres de mayo y los que siguieron constituyeron un país. En el Siglo XX, con los procesos de inmigración y las dos guerras de Europa, provocaron muchas alteraciones y cuestiones internas para nuestro país. Fue díficil para el mundo y América en general.

Pero llegamos al Siglo XXI y se supone que hemos aprendido mucho de las experiencias del pasado, del costo del dolor, del costo de apartarnos de las normas, de la necesidad de vivir como una sociedad civilizada apegada a la ley, en todos los casos. Normas y leyes son los únicos mandamientos a los que debemos inclinarnos permanentemente. Esa es la forma de lograr la felicidad de nuestro pueblo. No hay otra. No es la voluntad de los hombres: es el cumplimiento estricto de la ley lo que hace grandes a los pueblos. Esa es la manda que nos llega a través de los hombres que vivieron el 25 de mayo de 1810.

En este mensaje, quizás un poco raro y desacostumbrado, porque yo no hago política con este tipo de cosas, creo que el gran mensaje tiene que ser: señores y señoras, estamos en el siglo XXI, debemos darle lugar al hombre el lugar que merece, debemos terminar con las guerras, la muerte, el hambre y la pobreza, y tenemos que lograr un país feliz y grande. Un país digno de nuestros hombres".

 


 

 

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