Eric Flor: “Si Quilmes no ganaba, mis puntos no servían de nada”

El escolta del “Cervecero”, el jugador del momento en la Liga Nacional de Básquet, remarcó que prioriza lo colectivo por sobre lo individual y confesó que quiere ser un jugador “ganador”. Mano a mano con El Marplatense, contó su historia y reconoció que el club busca extenderle el contrato

Por Redacción

lunes 19 de junio, 2017

Eric Flor está en boca de todos. Y no es para menos: después de una temporada de notable progreso, su explosión llegó en los playoffs. Lo disfruta Quilmes, que encontró una vía de gol confiable en un jugador que deleita con sus movimientos elegantes y que impacta con sus aciertos en los tiros de riesgo. El escolta no siente la presión y parece tener una fe a prueba de balas. Cuando todo parece terminarse es donde aparece Flor para darle una vida más al equipo de Javier Bianchelli, la revelación de la temporada que desde este lunes jugará la final de la Conferencia Sur de la Liga Nacional de Básquet ante el poderoso San Lorenzo.

“Me duele todo. Pasaron dos días del partido y todavía estoy roto”, confiesa Flor, que  viene de meterle 41 puntos a Ferro en el cuarto juego y 46 en el quinto. Nunca un jugador de Quilmes había anotado tanto un partido de playoffs. En realidad, sólo tres jugadores en la historia de la competencia habían logrado anotar 40 o más puntos en dos partidos consecutivos de playoffs: Flor se sumó a la galería que integran Héctor “Pichi” Campana, el uruguayo Wilfredo Ruiz y el estadounidense Carey Scurry. “Son cosas anecdóticas que están buenas, que me gustan y me divierten. A la familia le hacen bien, mi vieja se pone muy contenta. Está muy bueno porque uno se hace más reconocido”, explicó Flor, mano a mano con  El Marplatense. Sin embargo, no se empalaga con buenas actuaciones individuales. “Creo que un jugador ganador busca hacer lo que puede para ayudar al equipo a ser mejor”, apuntó.

El jugador del momento tiene 24 años. Tras ser campeón con San Lorenzo, llegó a Quilmes para demostrarse que podía jugar más minutos en la Liga. Y tras iniciar la temporada con un rol defensivo, se convirtió en una de las principales opciones de ataque del equipo marplatense. “Si hay algo que me lleva a jugar así es la confianza, algo que tengo que agradecerle no sólo a Javi (Bianchelli) y al cuerpo técnico, sino también a mis compañeros, que siempre me bancan a morir en todas las decisiones, las tome bien o las tome mal”, remarcó.

-Vale la pena quedar extenuado después de semejante alegría, ¿no?

-Sí, la verdad que son momentos inolvidables los que estamos viviendo este año con este equipo, es sensacional y estamos muy contentos que así sea. Es un equipo muy trabajador y se merece todo lo que esta viviendo. Yo por lo individual estoy muy contento obviamente, pero lo más importante es haber ayudado a que el equipo gane. Si el equipo no ganaba, mis puntos no servían absolutamente de nada.

-¿Cómo hace el equipo para mantenerse positivo en los momentos adversos, cuando parece que todo se termina?

-La verdad que si hay algo que  no nos podemos reprochar es la confianza que nos tenemos nosotros mismos. Ahí está el rol clave de Javi (Bianchelli) también, en cómo maneja el equipo, como nos hace confiar a nosotros en los momentos clave y en las decisiones que tenemos que tomar. Es algo positivo para nosotros.

-¿Qué pasó para que te sueltes tanto?

-La verdad que no lo sé, creo que son cosas que se van dando en el juego. Quizás un poco la necesidad del equipo y que el juego pasara por ahí, como también en otros partidos hemos necesitado que Luca (Vildoza) meta 39 puntos como contra Bahía. Enzo (Ruíz) también tuvo algún partido de 30 puntos. A veces dependemos de algún jugador porque el juego nos da esa cosa y porque en el perímetro todo el tiempo buscamos ser agresivos los tres.

-¿Qué sentiste cuando tiraste ese triple para empatar ante Ferro?

-Solamente pensaba en que había que tratar de tirarla, de tomar el mejor tiro posible. En el tiro libre hablaba con Enzo y con Luca de que probablemente iba a intentar hacer un pase largo, porque creía que ellos iban a cortar con falta.  No pude recibir yo, recibió Luca y cuando me llega la pelota ya me veo encarando. Veo que no cortan con falta y solamente me enfoqué en encontrar un tiro para empatar el juego.

-¿Te agradeció Basualdo después de haber fallado sus tiros libres?

-No tiene nada que agradecerme. Nosotros le tenemos que agradecer  a Iván, porque él es importante siempre. Llevamos 66 partidos y con Luca habremos tirado 10 veces más la cantidad de tiros que tiró él. Y sin embargo está todos los partidos cortinándonos a morir, yendo a todos los rebotes. Todos los partidos defiende a pivotes más grandes y más fuertes que él.  Muchas veces su trabajo no se nota porque Luca hace 30 puntos o yo tengo una buena noche, pero es fundamental el trabajo que hizo durante toda la temporada. En ese momento, me dio lástima por él. Pero sabía que al partido lo íbamos a ganar, estaba convencido. Cuando erró los libres y tuvo que salir por cinco faltas, lo vi triste en el banco. Ahí le dije que se quedara tranquilo porque lo íbamos a ganar. Y después lo vi mejor, alentando y fue otro envión de energía para nosotros.

-¿Qué te llevaba a pensar que lo iban a ganar?

-No lo sé, lo mismo que me llevó a pensar que íbamos a dar vuelta la serie contra Bahía. Estaba convencido de que le podíamos ganar y que teníamos todo para hacerlo.

-¿Qué sentís en los momentos finales? ¿Querés tomar siempre el tiro?

-No sé  si es que la quiero tirar, con los chicos siempre elegimos en el perímetro al jugador que mejor viene en el momento. A veces con Enzo (Ruíz) es más difícil, porque Enzo toma los tiros cuando sale de las cortinas y con los cambios de marca es difícil pasársela. Pero Luca y yo lo podemos hacer desde el dribbling o desde el pick and roll y generalmente lo hace el que mejor está.

-Tu novia es hincha de Quilmes, ¿cómo se maneja esa situación para que los nervios del hincha no te saquen de foco?

-La verdad que entiende mucho de básquet y le gusta mucho. No me puedo quejar en absoluto, me cuida siempre al cien por ciento, me hace estar tranquilo, nunca me quema la cabeza. La verdad que me acompaña más a mí que lo que acompaña a Quilmes.

-¿Cómo fue tu proceso como jugador? ¿Eras tan bueno en el TNA?

-No, la verdad que no. Fue todo ascendente, de principio a fin. Jugué  un par de torneos federales, después un par de TNA. Fui mejorando en cada uno de los tres TNA y el año pasado me tocó caer en un San Lorenzo que me sirvió para absorber mucho, para aprender mucho y la verdad que este año pude poner en práctica muchas cosas del juego.

-Seguramente el año pasado habrás aprendido mucho, con Julio Lamas como entrenador y con compañeros como Walter Herrmann…

-Sí, la verdad que fue un año de absorber mucho para mí, de jugar con compañeros que nunca hubiera imaginado, jugadores de Selección, de renombre; un cuerpo técnico excelente… Creo que, aunque me hubiera gustado jugar más como a cualquier jugador, fue un año excelente para mí porque pude aprender muchísimo.

EL PASO DEL FÚTBOL AL BÁSQUET

De chico, a Eric Flor le gustaba el fútbol y lo practicaba. Sin embargo, su padre Marcelo fue determinante para que el pibe de Moreno empiece a picar la anaranjada. “A mi viejo le gusta el fútbol pero no le gusta el entorno, y cree que el básquet es un ambiente distinto. Entonces, él volvió a jugar al básquet para que yo me apegara un poco a este deporte y le salió bastante bien. A los 8 años ya me pasé al básquet”, recordó Eric.

-Tu entorno destaca tu mentalidad y vos dijiste que querés ser un jugador ganador. ¿Qué es para vos ser un jugador ganador?

-Un jugador que quiere que el equipo gane como sea, que busca lo que puede hacer para ayudar al equipo a ganar. Ahora me tocó anotar puntos, a principios de temporada me tocó un rol mucho más defensivo, de poner energía y correr la cancha. El año pasado en San Lorezo me tocó alentar a mis compañeros, estar para la situación que necesitaran. Creo que un jugador ganador busca hacer lo que puede para ayudar al equipo a ser mejor.

-¿Sos de mirar mucho básquet?

-Sí, la verdad que miro bastante porque me gusta. Después termino copiando cosas. A veces por inercia, a veces por entrenarlas. Pero sí, miro mucho básquet.

-¿A qué jugadores observás?

-Para serte sincero, hasta hace dos años no miraba mucho la Liga, miraba más la NBA y la liga europea, porque me gustaba el juego. Cuando empecé a mirar la Liga, miré mucho a Luca. Me gusta mucho su explosividad y ciertos movimientos que creo que pude copiarle.  De afuera me gustan cosas de todos: los movimientos de Curry, los de Irving para las definiciones en bandeja. Mirar básquet es una de las cosas que más me gusta hacer.

 

“CONTRA SAN LORENZO TENDREMOS QUE DAR OTRO SALTO DE CALIDAD”

-¿Cómo se hace para ganarle a San Lorenzo?

-Va a ser una serie durísima, más dura que las últimas dos, que para nosotros fueron durísimas. Tendremos que dar otro salto de calidad y hacer las cosas mejor de lo que lo hicimos para tratar de ganarle a San Lorenzo.

-Seguramente te va a defender Mata, un especialista…

-Sí, supongo que me defenderá Marcos. Es un amigo, un genio. La verdad que es una de las grandes personas que me hizo conocer este deporte. Me llevé muy bien con él el año pasado. Va a ser dificilísimo, es un jugador bárbaro, tanto atrás como adelante. Un jugador de equipo, un ganador. Va a ser un placer enfrentarlo.

-¿Se puede ilusionar la gente de Quilmes con pasar a San Lorenzo?

-Los hinchas de Quilmes se van a ilusionar siempre. Por cómo son ellos, siempre van a pensar que se puede ganar y así vamos a jugar nosotros. Vamos a salir a hacer todo lo necesario para ganar, con quien sea y donde sea. Es lo mínimo que los hinchas se merecen después del aliento que nos dan incansablemente.

-A pocos días del inicio de la serie, aún no saben en qué cancha jugarán de local, algo cuanto menos inoportuno…

-Sí, no es algo grato pero la verdad que no es algo que me preocupe ni que me tenga que preocupar. Los dirigentes del club están en tratativas para conseguir el estadio y si no se jugará donde se tenga que jugar. Estaos enfocados en una serie nueva y tratar de traer algún juego de Boedo.

-Tenés un año más de contrato, ¿se puede asegurar te vas a quedar en Quilmes?

– Tengo un año más de contrato y se está hablando de la posibilidad de que se estire. Pero sí, tengo un año más.

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