16° C
Clear
Clear

Nicolás Ferreyra: “Quería tomar este desafío en Quilmes”

En su regreso al “Cervecero”, el base reconoció que “el vacío que dejó Vildoza es muy difícil de llenar”. Sin embargo, se tiene confianza para cumplir un rol preponderante en el equipo de Javier Bianchelli: “Tenía ganas de sentirme otra vez importante en ofensiva”, le dijo a El Marplatense.

Por LP

sábado 19 de agosto, 2017

Cuando Nicolás Ferreyra se pone la camiseta de Quilmes, vive cosas fuertes. En el “Cervecero” logró el ascenso en la temporada 2010/11 y se fue al descenso al año siguiente. No es un club más para el nicoleño, muy querido por la gente, por su personalidad y por su gran rendimiento en aquel equipo de Daniel Maffei.

Cinco años después de su partida, Ferreyra (32) vuelve iluminado por Ciro, su hijo de tres años, y con muchas más batallas en el lomo. Fue campeón en Regatas Corrientes, pasó por Estudiantes de Concordia y Boca y en la última temporada vivió el trago amargo de ser cortado en Ciclista Olímpico de La Banda. Pero lo superó, terminó jugando en buen nivel en Hispano Americano y ahora buscará reencontrarse con lo mejor de su juego en Mar del Plata, donde tendrá la difícil misión de tomar la conducción que dejó Luca Vildoza, la “joya” quilmeña que se fue a Baskonia.

Según le dijo a El Marplatense, Ferreyra acepta el reto con ganas. “Tenía ganas estar en un equipo que juegue Liga Sudamericana, de estar en un club importante, porque Quilmes en los últimos años se ha acomodado dirigencialmente. Vuelvo a un lugar en el que me siento identificado y eso te da un compromiso extra. Tenía muchas ganas de tomar este desafío. Creo que tanto Quilmes como yo nos hemos buscado para encontrarnos en este camino”, explicó.

– ¿Cómo te encuentra este regreso a Quilmes?

-Cuando uno juega en un club y, más allá de lo que pasó en el último año acá, la pasa bien y consigue cosas importantes, como ascender y sentirme casi quilmeño, identificado con el club, hace que a la horade irse piense en volver. En esa época, el club estaba terminando una etapa para empezar todo este proceso que vive hoy. Eso hizo que me vaya del club y no de la mejor manera, como me hubiese gustado. En el momento en que me fui  ya estaba pensando en el día en que volviera a Quilmes. Gracias a Dios todavía me encuentro bien, activo y con muchas ganas. Creo que Quilmes esta en un buen momento. Se dio todo. Siempre me sentí ligado por por los amigos que dejé acá. Sin ir más lejos, “Faca” Piñero es el padrino de mi hijo y es uno de los quilmeños principales.

-Ahora tenés un hijo, fuiste campeón de Liga, ¿en qué cambiaste?

-Creo que la experiencia que tengo hoy fue lo que me ha hecho ganar y aprender muchas cosas. Muchas veces, estar en diferentes clubes, con distintas aspiraciones y cumpliendo distintos roles, hace que vos agregues diferentes cosas a tu juego, que aprendas muchas más cosas. Yo soy un tipo que está en continuo aprendizaje de todo. Trato de sacarle el mayor jugo posible a mis roles en los equipos. Busco ser cada vez más completo en mi juego y trabajar las falencias que tengo . Hoy puedo conducir un poco más, entiendo más el juego. Ante la ida de Luca, me encuentro ante esa necesidad. Va  a ser un lindo desafío, no es nada fácil pero me gusta.  Nuevamente tendré un rol como no tenía desde que me fui de Concordia.

-Si bien vos reconocés que es difícil reemplazar a Vildoza, tendrás que adoptar un rol ofensivo dentro del equipo…

-Creo que sí, que la ida de Luca deja un vacío difícil de llenar, por todo lo que el significaba en el club, porque nació acá. Yo lo vi crecer de muy chiquito. Son jugadores que da gusto ver jugar, porque te pueden sorprender cada noche. En muchos aspectos deja un lugar que creo que nadie viene a llenar. Pero  me dieron ganas de tener ese rol importante en el equipo. Con el correr del tiempo creo que voy a volver a encontrarme con mi juego, con la agresividad que tenía. Últimamente, sacando la ultima parte de Boca e Hispano, ocupé roles viniendo de atrás, tratando de jugar ordenado y sin tanto margen de error. Tenía muchas ganas de tener muchos minutos, mucho margen de error, y sentirme otra vez importante en ofensiva. En defensa sigo siendo un tipo intenso. Quiero recuperar esa agresividad que tenía en la parte ofensiva y ser el responsable de un equipo.

-Si de las malas situaciones se aprende, ¿qué te dejó el descenso con Quilmes y el corte en Ciclista Olímpico?

-Soy un tipo que siempre a base de trabajo y sacrificio, he tratado de mantenerme en la categoría, y esas cosas creo que de alguna forma me han potenciado. Llegué a entender que esto no deja de ser un negocio, que muchas veces uno no tiene la culpa de lo que pasa cuando un equipo no funciona o no se cumple un objetivo. Siempre hay cambios y en Olímpico me tocó a mí. Yo estaba muy bien y me sentía en uno de mis mejores años en lo físico. Después me tocó ir a un equipo como Hispano, que necesitaba de muchos minutos y lo pude hacer bien. Muchas veces no depende solamente de uno, esto es un deporte de equipo Lamentablemente me tocó vivir esa situación, pero me potenció, como en su momento me potenció irme al descenso con Quilmes. Yo conseguí muchas cosas al año siguiente, hizo que me dieran más ganas de seguir trabajando y de no pasar nuevamente por eso. Creo que el deportista vive en base a los errores y a los fracasos. Eso hace que te prepares para tratar de evitarlo y que no se repita. Este año va a ser una motivación para mí, porque la vara está alta.

-La vara también está alta para el equipo.

-Sí, más allá de ver lo que hizo el equipo en la última parte de la temporada pasada, yo siempre le hablo a Javi (Bianchelli) de que estoy muy entusiasmado con el techo que puede tener este equipo, este grupo de personas, porque eso fue lo que sostuvo a Quilmes en la temporada pasada. Más allá de que sus jugadores alcanzaron su pico de rendimiento, fue importante tener un grupo solido en un año tan largo, que fue medianamente irregular para Quilmes, que se encontró con su mejor versión en el momento en que todos están cansados o esperando que termine el año. Quilmes se encontró con mucha química y pasaron playoffs que no los esperaba nadie. Eso hace que, ,viéndolo desde afuera, me entusiasme. Veo variantes en el equipo. Está Eric (Flor), está Ricky (Sánchez)… Creo que los internos, todos pueden jugar de “4” y de “5”. Los bases y los escoltas, todos pueden jugar de “1” y de “2”.  Hay muchas variantes en el equipo. Es un equipo rápido, que defensivamente puede tener picos muy altos y apostamos a esa dinámica. Más que nada, buscamos la solidificación del grupo, para que en los momentos malos responda. Es un año muy largo, con muchos partidos y torneos y si no tenés una buena comunión en el grupo se hace muy difícil.

Nicolás Ferreyra con su hijo Ciro, en el gimnasio “José Martínez”, de Quilmes.

“EL PLANTEL ESTÁ MÁS EQUILIBRADO ENTRE JUEGO INTERIOR Y PERÍMETRO”

-¿Han hablado algo sobre la filosofía de juego?

-A mi entender,  vamos a seguir con la idea de Javi, tratando de igualar el rendimiento de ese Quilmes que se vio en los últimos meses de la temporada pasada. Trataremos de lograr ese juego fluido, que era bastante perimetral. Creo que este año se ha reforzado un poco lo que es el juego interior. Ivory (Clark) era un jugador más defensivo que ofensivo y hoy tenemos jugadores que adelante tienen muchas armas, como Ricky, Omar (Cantón), Iván (Basualdo) y Maxi (Maciel).  Son tipos con muchas variantes para utilizar en distintos momentos del partido. Eso hace que la ofensiva se distribuya un poco mejor. Está más equilibrado el juego interior con el perímetro. Creo que Javi ha sido muy inteligente en el armado del plantel, para no sobrecargar todo sobre un solo sector.

-Bianchelli dijo que Ricky Sánchez necesita sentirse arropado para lograr su mejor versión. Vos sos el base y en eso jugás un rol importante…

-Sí, siempre los extranjeros que alcanzan su pico máximo son los que más integrados están, los que más cómodos se sienten. Esa es nuestra idea en cuanto a Ricky. Ya hablamos con el vía Skype, haciéndolo sentir parte del grupo desde el primer día. Él se está por sumar en estos días y eso le va a dar un plus a él, porque nos vamos a conocer y se va a poder insertar. Siempre vamos a tratar de que el grupo sea impermeable a todo. Sabemos que en Mar del Plata todo se vive muy especial, con los clásicos y la Liga. Esas cosas, o te dan un empujón o son perjudiciales. Lo importante es que Ricky se sienta cómodo, que sea parte de un equipo.

-La lucha con Peñarol parece estar más equilibrada que en la temporada en la que te tocó jugar los clásicos por Liga Nacional…

-Peñarol ha hecho un equipo my bueno, tiene muchas expectativas con Leo (Gutiérrez) como entrenador y eso a nosotros nos motiva y nos sube la vara. Sabemos que el clásico es importante, lo queremos ganar y es importante estar a la altura de todo.  El clásico es lindo para la ciudad y para nosotros, porque nos pone a prueba. Está bueno que la cosa esté equilibrada, porque nos sirve a los dos equipos.

Comentarios