Ricky Sánchez: “Soy humilde, no busco un trato especial en Quilmes”

El puertorriqueño, jugador franquicia del “Cervecero” para la próxima temporada, señaló que el plantel le dio estabilidad emocional y dejó en claro que no pide privilegios. “Sólo busco felicidad y estar tranquilo jugando al básquet”, le dijo a El Marplatense.

Por Redacción

domingo 3 de septiembre, 2017

“Ricky” Sánchez parece haber encontrado un buen lugar en Quilmes. En los entrenamientos, no sólo muestra su jerarquía, sino que además la pasa bien. Rápidamente integrado, conecta con sus compañeros, se ríe y hace bromas. Disfruta. Una palabra que no estuvo en su diccionario durante su reciente paso por Brujos de Guayama, el equipo de su ciudad en Puerto Rico.

Tras pelearse con el dueño de la franquicia, Rafael Rodríguez, el ala pivote de 30 años y 2,11 metros buscó paz. Nadie mejor que Javier Bianchelli para guiarlo, un entrenador con el que se sintió a gusto en Libertad de Sunchales. “Cuando me llamó, no lo dudé, porque sé lo que es como persona”, explicó “Ricky”.

De Sánchez se dice que tiene condiciones técnicas para jugar al máximo nivel internacional: altura, manejo de balón y tiro de tres puntos.  Sin embargo, los que lo conocen suelen decir que necesita sentirse arropado y cómodo para rendir con su potencial a tope. Y en Quilmes lo entendieron bastante rápido. En diálogo con El Marplatense, el boricua, único extranjero del equipo, reconoció que encontró mucha química con el plantel y hasta se prende en los asados y los mates. Aunque no quiere ni escuchar hablar de privilegios: “Soy humilde, no busco un trato especial en Quilmes”, remarcó.

-¿Ya te dijo Bianchelli cuál va a ser tu rol dentro del equipo?

-La verdad que no hemos hablado mano a mano. pero las prácticas te dan la idea de lo que está pasando y va a pasar. Uno lleva tantos años jugando que ya sabe dónde pisar. De todos modos, lo que me ha impresionado es lo bien que se lleva el grupo dentro y fuera de la cancha.

-¿Necesitabas estar en un grupo que te contenga?

-Yo me considero una persona muy humilde y no busco un trato especial o atenciones especiales. Uno a veces quiere jugar y sentirse bien. Yo vengo de una situación personal media complicada y quería jugar en un lugar donde pueda dar el todo por el todo. Sólo quiero jugar al básquet y listo. Yo había estado con Javi (Bianchelli) en una oportunidad y cuando me llamó no lo dudé. Sé lo que es como persona. El plantel me dio una gran estabilidad emocional.

-¿Qué es lo que te gusta de Bianchelli como entrenador?

-La libertad que te da y que te exige en el momento en que te tiene que exigir.  Te dice las cosas como tienen que ser y te habla de frente. Lo que uno busca es honestidad y que te digan las cosas como son.

-No te sentiste bien en tu último equipo…

-Fue una situación con el dueño del equipo. Era el equipo de la ciudad donde nací. Fue una situación lamentable, pero el pasado es pasado y lo que realmente me importa es mirar hacia adelante. Estoy agradecido de mi carrera y no tengo arrepentimientos. Son situaciones que pasan. La vida es así y tiene estas cosas. Al otro día te levantás igual…

-Jugaste en la ACB española y estuviste en ligas de verano de la NBA. ¿Por qué creés que no pudiste mantenerte en ese nivel?

-La realidad es que son preguntas que me hago a lo mejor tomando un café a la tarde. Pero no le doy mucha importancia, porque siempre miro hacia adelante. Lo que pasó, pasó. Las experiencias son todas positivas. Yo sigo caminando porque soy un caminante del básquet. Voy buscando cómo mejorar mi juego.

-Está claro que son situaciones que a veces no dependen sólo del deportista…

-Claro que no. Lo que sí te puedo decir que aprendí de este negocio a no tomar las cosas de manera personal. Las cosas pasan y sólo hay que jugar al básquet.

-¿Notás una evolución en tu juego en comparación con tu último paso por la Liga Nacional?

-Uno a media que pasan los años va entendiendo más el juego. El juego se pone un poco más lento para uno, porque entiende más el básquet. Nunca se deja de aprender, pero entendés un poco más y se hace más fácil. De todos modos, siempre hay que poner las mismas ganas.

-Sos un jugador de experiencia pero joven a la vez, ¿qué aprendizaje has tomado de tu carrera?

-La realidad es que yo vengo de una familia muy humilde y lo único que me enseñaron fue trabajar. La vida te da golpes, pero te da la oportunidad de levantarte al otro día y salir a trabajar de nuevo. Yo solamente busco mi felicidad dentro y fuera de la cancha, estar con mis amigos bien y con mi familia. Después, la vida te marcará el camino. Solo quiero estar tranquilo.

“ACÁ HAY UN EQUIPO QUE VA A LUCHAR TODAS LAS NOCHES”

“Ricky” Sánchez ya sacó algunas conclusiones de lo que vio del nuevo Quilmes en la pretemporada. Conforme tras el amistoso ante Boca, se mostró entusiasmado por la “química” colectiva y resaltó que “somos un equipo bastante completo”.

-¿Creés que el plantel va encontrando química?

-Sí, hay mucha química entre los mayores y los juveniles. Maxi (Maciel), siendo el capitán, le pone la seriedad necesaria pero también deja que el grupo se encuentre bien. El mismo Omar Canton, que no para, también Emi Basabe… Yo ya tenía relación con Enzo (Ruiz), porque jugamos en Estudiantes y nos hicimos muy amigos. Con Nico (Ferreyra)nos enfrentamos muchas veces… Nos juntamos e hicimos una muy buena conexión. Y eso ayuda en la cancha.

-Muchas veces los extranjeros suelen hacer un “rancho aparte” en los planteles. Acá sos el único, o sea que te tenés que integrar sí o sí…

-Suele pasar, pero yo me considero uno más del grupo y, si me tienen que gritar, que lo hagan. Yo no tengo drama. Ellos me invitan a tomar mate, a comer asado. Nos llevamos muy bien.

-¿Te genera ilusión el equipo?

-En el primer amistoso, para mí, fue impresionante ver cómo jugamos, cómo nos pasamos la bola, cómo sacamos diferencia con la defensa. Vi muchas cosas buenas. Es cierto que yo hace dos o tres años que no juego en la Liga y no sé cómo están los otros equipos. Pero acá hay un equipo que va a salir a luchar todas las noches.

-Vas a aportar tiro de tres puntos, ¿qué más?

-Lo que me pidan. Una ayuda, un rebote, un pase, lo que sea. Yo siempre he dicho que las victorias arreglan todo. Si ganás partidos, todo va bien. Lo que importa es hacer un punto más que el rival.

-¿Te generó buena impresión el juego de alguno de tus compañeros?

-Realmente me impresiona la manera en la que Eric (Flor) se mete por los huecos. Además, Maxi (Maciel) me impresiona por su manera de ver el juego, cómo dirige al equipo. El tiro de tres de Enzo (Ruiz), la fuerza de Emi Basabe, la picardía de Omar Cantón, la versatilidad de Iván Basualdo. Creo que somos un equipo bastante completo.

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