Quilmes se adueñó del primer clásico de la temporada

El “Tricolor” fue el justo vencedor de un clásico que tuvo de todo. Se impuso por 88 a 73 ante Peñarol en un Polideportivo ruidoso por el público y con la esencia del “Tricolor” en la cancha. Flor y Ferreyra, las figuras de la noche.

Por Redacción

viernes 29 de septiembre, 2017

Los clásicos suelen ser partidos cerrados, en donde los errores se pagan caro. La confianza, también, juega un rol importante para estas definiciones. Quilmes supo capitalizar estos valores para imponerse por 88 a 73 ante Peñarol en el primer choque entre ambos de la temporada.

El partido tuvo de todo. Fue errático, lento, intenso y jugoso. Diferentes etapas de un clásico en el que la confianza del “Tricolor” en algunos pasajes, por encima de la falta de ideas, fue clave para estirar una ventaja que se fue gestando desde el primer cuarto.

Claro que Peñarol no iba a ceder tan fácil, pero cuando parecía que asomaba, había desaciertos y, también vale decirlo, algo de mala fortuna a la hora de definir. Por la vereda de enfrente, los destellos de un Flor estelar (24 puntos), un Ferreyra implacable y conductor (23) y la cuota triplera de Ruiz (14) fueron determinantes.

Nicolás Gianella fue el impulso y arma de Peñarol, y el máximo anotador con sus 17 puntos. Los extranjeros no jugaron su mejor partido y los tiros de tres de Slider fueron bien controlados por Quilmes.

Quilmes arrancó con un triple de Ferreyra para ponerse a tono. Fue un comienzo trabado durante unos minutos, en los que Gianella fue impulsor de Peñarol. Ruiz se despachó con sus triples que lo caracterizan y comenzó a tomar ventaja el “Tricolor”. El equipo de Javier Bienchelli se plantó bien en defensa, forzando tiros al “Milrayita”.

El conjunto de Leo Gutiérrez, durante el primer cuarto, sólo encontró goleo en Gianella (9) y Pettigrew (7), mientras que Guaita y Slider aportaron 2 cada uno. Con un Ruiz encendido (3 triples y 1 doble), Quilmes se impuso 25 a 20 en los primeros 10 minutos.

Con el lanzamiento del segundo cuarto, Quilmes se escapó a diez con una buena toma de rebotes. Peñarol, desconcentrado, le erró mucho al aro, tuvo un par de pérdidas y algo de poca fortuna.

El cierre del primer tiempo fue favorable a Quilmes por 47 a 35. La ventaja no estaba sólo en el resultado, quizás no tanto en el nivel de juego, pero sí en la confianza.

El comienzo del segundo tiempo fue errático, con pocas ideas y una falta de anotaciones preocupante, sobre todo para Peñarol, que debía remontar. La sequía se rompió tras poco más de cuatro minutos, con un doble de Ferreyra.

Cuando más lo necesitaba Quilmes, apareció. Flor, con sus destellos valiosos y jugadas fuera de los libros, aportó los puntos necesarios para mantener la diferencia. Al final del tercer cuarto, Peñarol sólo achicó en uno la distancia (59-48).

Las buenas jugadas aparecieron en el último cuarto, que se volvió muy intenso. De ida y vuelta en el arranque, con ambos apostando a todo. Peñarol despertó el enojo de Leo Gutiérrez con errores que podían costar caro a esta altura de partido. Además, el equipo llegó rápido a las 5 faltas.

La arenga del entrenador surgió efecto, ya que el “Milrayita” logró ponerse a 5. Sin embargo, llegaron los triples para Quilmes. Primero Ferreyra y después Sánchez, para ir apagando la ilusión de Peñarol. Ya sobre el final, dos tiros de tres puntos abultaron la diferencia y desataron el festejo “Tricolor”.

Síntesis:

Quilmes 88: Nicolás Ferreyra 23, Eric Flor 24, Enzo Ruiz 14, Ricky Sánchez 7 e Iván Basualdo 4 (FI) Emiliano Basabe 9, Omar Cantón 3, Bruno Sansimoni 1, Maximiliano Maciel 3 y Bruno Provenzano. Entrenador: Javier Bianchelli.

Peñarol 73: Nicolás Gianella 17, Karl Cochran 11, Steffphon Pettigrew 14, Juan Martín Fernández 3 y Ricardo Glenn 5 (FI) Diego Guaita 5, Jonatan Slider 7, Joaquín Valinotti 3, Alejandro Aloatti 8 y Nicolás Franco. Entrenador: Leonardo Gutiérrez.

Parciales: 25-20; 47-35 y 59-48

Árbitros: Fernando Sampietro, Leandro Lezcano y Ariel Rosas.

Estadio: Polideportivo Islas Malvinas.


 

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