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¿Qué son las harinas saludables?

Se ofrecen como reemplazos a la harina de trigo dado que tienen muchos más beneficios para el organismo. Las más utilizadas.

Por Gimena Rubolino

martes 30 de enero, 2018

Especialistas en nutrición sostienen que los hidratos de carbono son los principales encargados de brindar energía a nuestro organismo.

Rocío Engstfeld, autora del libro “Eat Clean” afirma que “son el alimento de nuestras células, nuestro sistema nervioso central, cerebro, riñones y corazón. Para nuestro organismo es mucho más simple, rápido y económico utilizar esta fuente de energía en lugar de obtenerla a través de las proteínas y grasas”.

Aunque la mayoría de los productos que consumimos contienen harina de trigo, la que comúnmente se define como “harina blanca” en el último tiempo, se ha fomentado el consumo de alternativas más saludables.

Veamos algunas de las más consumidas:

  1. Harina de almendras: se obtiene de las almendras finamente molidas, sin su cáscara. Como la mayoría de frutos secos, se caracteriza por su bajo índice glucémico y su significativo contenido en proteínas, grasas saludables y vitamina E. Es ideal para recetas de repostería.
  2. Harina de arroz: se elabora a partir de los granos de este cereal finamente molidos o triturados. Se puede hacer con arroz blanco, aunque también es válido utilizar el integral.

Muchos expertos en gastronomía la prefieren como sustituto saludable de otras harinas como la de trigo, porque aporta una textura similar en panes horneados, con la ventaja de estar compuesta por carbohidratos complejos, vitaminas y minerales.

  1. Harina de garbanzo: es una fuente significativa de proteínas de alta calidad, fibra, minerales y sustancias antioxidantes. Tiene un índice glucémico bajo y se utiliza en recetas saladas.
  2. Harina de coco: se obtiene de los restos de pulpa de coco que quedan tras preparar la leche a través del proceso de prensado.

Comparada con la harina de almendras, es mucho más rica en fibra, es más absorbente y también se incorpora con más facilidad en ciertas recetas. Cada taza aporta hasta 10 gramos de fibra, frente a los 3 gramos que aporta la de almendras.

En la cocina se utiliza una poca cantidad de la harina mezclada con agua y huevos para proporcionarle humedad.

  1. Harina de quinoa: contiene proteínas, aminoácidos esenciales y vitaminas que mejoran la salud tanto de los niños como de los adultos.

Ofrece minerales como el hierro, calcio y fósforo, además de fibra, vitamina E y vitaminas del complejo B.

Se obtiene del grano molido de quinoa lavado, es muy fácil de preparar y puede sustituir la harina tradicional en sopas, postres, bebidas y recetas de panadería.

 

Cómo prepararlas

Harina de almendras: Tomar el excedente de las almendras y colocarlo sobre una bandeja para horno. Esparcir uniformemente y hornear a temperatura mínima durante una hora. La idea es que resulte seca así se puede tamizar o licuar para que tenga consistencia de harina. Conservar en un tupper en la heladera.

Harina de coco: Cubrir la base de una fuente para horno con papel manteca. Volcar allí la fibra sobrante de la leche de coco.

Hornear a temperatura mínima hasta que esté completamente seca. Procesar hasta obtener un polvo fino. Conservar en un tupper o en un frasco de vidrio.

 

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