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Fuerte ruptura del movimiento independentista en España

“Esto se ha terminado, los nuestros nos han sacrificado, por lo menos a mí”, decía el líder Comín, aludiendo a la fulminante frase de Joan Tardá, respetado dirigente de Esquerra. “Si hace falta tendremos que sacrificar a Puigdemont”, declaró a La Vanguardia.

Por Redacción

miércoles 31 de enero, 2018

Después de el quiebre del independentismo registrado este martes, cuando Esquerra Republicana le dijo por primera vez, y rotundamente, que ¡No! a Carles Puigdemont y a su movimiento, Juntos para el Si, el desanimo más profundo golpeó a los secesionistas más furibundos que siguen al ex presidente de la destituida Generalitat.

Esta depresión se transformó en exaltación al límite de la violencia en una parte de los convocados frente al parlamento por la Asamblea Nacional de Cataluña. El parlamento fue acosado, se rompieron rejas y candados y hubo enfrentamientos. Los diputados tuvieron que salir custodiados por la fuerza pública, una expresión grave de la quiebra independentista porque el responsable, repudiado a los gritos, era Roger Torrent el presidente que postergó la investidura de Puigdemont y que pertenece a Esquerra Republicana.

 

Un cámara grabó el teléfono de Comín y estalló el gran bombazo que ha conmovido profundamente a toda España, y metido a Cataluña en un vértigo-lodazal que la paraliza todavía más.

Esto se ha terminado, los nuestros nos han sacrificado, por lo menos a mí”, decía el líder aludiendo a la fulminante frase de Joan Tardá, respetado dirigente de Esquerra. “Si hace falta tendremos que sacrificar a Puigdemont”, declaró a La Vanguardia.

“Hemos fracasado”, “El Plan de Moncloa triunfa”,”Se viven los últimos días de la Catalunya republicana”. “Solo espero que sea verdad y puedan salir de la cárcel (los presos) porque si no, el ridículo es histórico”, “Esto ha caducado”, se lamentaba el incontrolable que jamás se rendía.

Los textos son totalmente reales, han reconocido tanto Puigdemont como Comín. Después de pasadas unas horas de gran escándalo, silencios totales y elocuentes de Juntos para Cataluña, regocijo en Esquerra, el gobierno y los constitucionalistas en Madrid y toda España, Puigdemont como es su gusto y manera, se hecho atrás.

“Soy humano y hay momentos en que también dudo”. Pero, “también soy el presidente y no me echaré atrás. ¡Seguimos!”, aclaro.

 

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