Caso Monzón: se cumplen 30 años del brutal crimen de Alicia Muñiz

Fue uno de los casos policiales más emblemáticos que registró Mar del Plata y sentó un precedente para visibilizar la problemática de la violencia de género en el país. El recuerdo de la trágica madrugada que tuvo como epicentro al balcón de la casa de la pareja que se encontraba en el barrio La Florida. “Alicia se mató, Alicia se murió”, fue el grito del boxeador.

Por Redacción

miércoles 14 de febrero, 2018

“Alicia se mató, Alicia se murió”, era el grito desesperado de Carlos Monzón en la trágica mañana del 14 de febrero de 1988, el eco y la imagen que se reflejó en la portada de todos los diarios y revistas de la época y que no sólo se convirtió en uno de los casos policiales más emblemáticos de Mar del Plata, sino que sentó un precedente en el país sobre la problemática de la violencia de género.

La caída de la modelo desde el balcón de una casa ubicada en el barrio Florida, fue el desenlace fatal de la violencia del ex campeón mundial de boxeo de la categoría mediano, quien previamente la golpeó y la estranguló, hasta dejarla en estado de inconsciencia.

En la época en la que se produjo el salvaje asesinato ni siquiera existía la figura legal de “femicidio” ni la pena de prisión perpetua, así como otros mecanismos para denunciar la violencia de género. Así, el caso sentó un precedente de tal magnitud, que fue a partir del mismo que se dispuso la creación de una Comisaría de la Mujer.

El hijo de la pareja, que tenía 6 años, se encontraba durmiendo en la misma habitación donde ocurrieron los hechos. Muñiz, de 32 años, había regresado en esa tarde del 14 de febrero a la casa del boxeador con el pretexto de ir a buscar a su hijo, ya que estaban separados. Sin embargo, horas después se mostraron en público juntos y anunciaron a sus amistades su “reconciliación”

En la casa, se vivió un escenario totalmente distinto: comenzó una fuerte discusión por cuestiones de dinero, ya que modelo le hizo cuestionamientos por la cuota mensual que le aportaba a su hijo, según declaró el mismo Monzón. En total estado de ebriedad, el boxeador comenzó a pegarle hasta que la joven perdió la conciencia, y posteriormente la arrojó por el balcón.

El cuerpo de Alicia Muñiz presentaba fracturas múltiples de cráneo, una lesión en el codo derecho y una fractura de la rótula izquierda. La imagen fue tapa de diarios y revistas. Monzón gritaba “Alicia se mató, Alicia se murió”. El 17 de febrero los restos de la modelo uruguaya fueron sepultados en el panteón de Actores del cementerio de la Chacarita.

El juicio se llevó a cabo en Mar del Plata, el 26 de junio de 1989. Uno de los testigos clave fue el cartonero Rafael Crisanto Báez, que recorría el barrio y fue atraído por los gritos. Este insistió en que Monzón tomó a Alicia del cuello y luego, cuando ella se desmayó, la arrojó desde el balcón “como una bolsa de papas”, se cambió el pantalón por un pijama y “se arrojó encima de ella”.

Al cuerpo de la modelo se le hicieron dos autopsias, la segunda demostró que ya estaba en estado agónico cuando cayó del balcón. Al golpear contra el suelo, ya desvanecida, sufrió un estallido de cráneo. El 3 de julio de 1989, Monzón fue condenado a 11 años de prisión, acusado de haber asesinado a Alicia Muñiz.

Para la condena se consideraron múltiples antecedentes de violencia de género hacia otras mujeres, como Pelusa (su primera mujer) y Susana Giménez. Otra prueba fueron las reiteradas denuncias que Alicia Muñiz hizo en la comisaría.

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