Internos de Batán fabricaron sillas de ruedas anfibias

Están destinadas a las playas accesibles de Santa Teresita, para que personas con discapacidad física puedan desplazarse por la arena e ingresar al mar.

Por Redacción

viernes 16 de febrero, 2018

Internos de Batán de la Unidad Penitenciaria N°15 fabricaron sillas anfibias que fueron donadas para que personas discapacitadas puedan trasladarse por la arena y bañarse en el mar.

Los internos, integrantes del Programa de Rugby “Recuperar Vidas” que coordina la ONG “Cambio de Paso”, en conjunto con el Servicio Penitenciario Bonaerense, recibieron clases especiales para aprender a confeccionar este mobiliario adaptado, por parte de profesionales del Rotary Club de Santa Teresita y de la Federación de Cooperativas de Trabajo (Fecootra).

La responsabilidad que tenemos como Estado es ofrecer capacitación y cursos para que las personas detenidas tengan la alternativa de poder dedicar su vida honestamente, dejando atrás el error o el paso en falso que pudieron haber tenido. Nuestra responsabilidad es que al obtener la libertad tengan un oficio o una profesión”, destacó el Ministro de Justicia, Gustavo Ferrari.

Además, el ministro indicó que “son tareas que buscan la integración de personas privadas de su libertad, dentro de una capacitación y como medio de salida laboral para el futuro. Uno de los objetivos de la gestión actual es la promoción del trabajo y la educación en las cárceles”.

Juan, un interno que adquirió los oficios de chapista y soldador, explicó que “esta experiencia realizando sillas anfibias fue muy particular, distinto a lo que veníamos haciendo con sillas de ruedas comunes y también otras adaptadas”.

Para nosotros fue como un desafío, porque solo contábamos con algunos planos y fotos de otras sillas y las tuvimos que hacer y solucionando problemas sobre la marcha, improvisar, usar el ingenio. Al margen de mi oficio, acá se aprenden cosas todos los días, porque yo llegué reparando autos y hoy sé hacer o arreglar distintos tipos de sillas o adaptarlas para otras discapacidades, y ahora sillas anfibias”, comentó.

Las sillas anfibias estarán disponibles en la zona de guardavidas en playas de Santa Teresita para quien requiera su uso. El taller de reciclado y producción de sillas de ruedas de la Unidad 15 funciona desde el año 2011, y desde entonces ya se concretaron las entregas de aproximadamente 200 unidades provistas por CIDELLI, CILSA, PAMI, el INAREPS, entre otras instituciones.

Rubén tiene 31 años, es de Morón, pero desde su infancia vive en Mar del Plata. Hace 6 años que juega al rugby en la cárcel, es capitán y referente del equipo de mayores, “Oktubre” y manifestó que “al trabajar en el taller, dediqué mi tiempo a aprender, porque antes no sabía hacer nada y gracias a uno de los internos que me enseñó, hoy me da mucha alegría poder ayudar a una persona, porque a pesar de que nosotros hemos cometido un delito, podemos ayudar a alguien con una discapacidad”.

En mi caso aprendí pintura, desde lijar, preparar el material, hasta manejar la pistola. Así que cuando salga en libertad pienso poder conseguir un trabajo con estos conocimientos, o como un emprendimiento propio, como pintor”.

Otro de los internos que participó del proyecto es Jonathan, de 27 años, quien sostuvo que se sintió “muy bien trabajando”, “porque es para personas que realmente lo necesitan, y en el taller pude aprender soldadura, y después como lijar, masillar y terminar una pieza para pintar. Por eso cuando recupere mi libertad pienso trabajar como chapista en el taller de mi tío”.

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