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ENTREVISTA A GUSTAVO SCHROEDER

“El soldado argentino en Malvinas presentó batalla en todo momento”

Gustavo Schroeder, ex combatiente, participó de un mano a mano en los estudios de Radio Mitre Mar del Plata, en el que recordó la Guerra de Malvinas. Cada 2 de abril, “es como volver a revivir esa película que transitamos en el año 1982”.

Por Redacción

lunes 2 de abril, 2018

Gustavo Schroeder recuerda con mucho detalle la madrugada del 2 de abril, cuando se encontraba en el GADA 601 y fue informado del comienzo de la guerra. Ahora, cada 2 de abril y los días previos “es como volver a revivir esa película que transitamos en el año 1982”.

En un mano a mano en los estudios de Radio Mitre Mar del Plata, el ex secretario de Hacienda consideró que “el soldado argentino presentó batalla en todo momento” mientras se desarrolló la Guerra.

“Es una fecha especial, ya desde los días previos, es como volver a revivir esa película que tuvimos que transitar en el año ’82. Vuelven a la memoria las imágenes de cuando nos fuimos incorporando, la instrucción, los días previos. Esa madrugada del 2 de abril, nos despiertan más temprano de lo común y nos dicen que se habían recuperado las islas”, inició Schroeder su relato.

Por entonces, Schroeder había tenido poco tiempo de instrucción, ya que se inició el 8 de marzo y previamente se había estado preparando para ingresar a la Universidad. Aquella madrugada, “tuvimos que saltar de las cuchetas cuando el Teniente prende la luz de golpe y escuchamos la noticia”.

“Sabíamos que muchos íbamos a tener que ir seguramente, nos mirábamos la cara porque muchos no iban a volver. No íbamos a formar parte del rol de combate porque no teníamos experiencia, pero a los pocos días se completaron los roles de combate con nosotros ante las bajas. Yo tenia 18 años”, señaló el contador.

En un principio, algunos fueron “con mucho entusiasmo, inconscientes, pensando que no iba a pasar nada”. Los primeros días fueron como “un curso muy acelerado de supervivencia y adiestramiento”, ya que de eso dependía que “pudieras seguir con vida o no”.

“A la isla fuimos el 15 de abril. Éramos jóvenes, inconscientes, todos pensaban que no iba a llegar al enfrentamiento bélico, si no que pasaría algo parecido al caso de Chile, con una mediación de la ONU o la OEA. Desde el 15 de abril había algunos con confianza, pero después sabiendo que los ingleses habían partido a Malvinas, el tiempo empieza a jugar en contra. Porque la sensación de espera es angustiante”, continuó su relato.

Uno de los momentos que recuerda durante el combate es la defensa del puerto Enriqueta, cuando estaba en una de las secciones de la batería B, cerca de la pista de aeropuerto.”Era un objetivo central era atacada por aviones y el bombardeo naval, el hostigamiento y cansancio que tenían hizo que se produjera un cambio de posiciones y vinieron donde estábamos nosotros hasta el costado de la pista hasta la rendición”, detalló. “Fue muy efectivo la defensa, se cumplió el objetivo porque la pista estuvo operable hasta ultimo momento, había una paridad muy fuerte de efectividad de los misiles antiaéreos argentinos”, agregó.

El primero de mayo, Schroeder sintió mucho miedo, luego que fragatas inglesas se apostaran en el puerto Enriqueta y empezaran a disparar. “El miedo duró un tiempo, después asimilamos que teníamos que activarnos, estar atentos y entregar todo lo que teníamos para activar el dispositivo de defensa”, contó. “No había tiempo para descansar, el clima era cada vez más frio, el alimento empezaba a escasear, no había logística de vestimenta, la que llevamos la tuvimos toda la guerra. Estuvimos a la altura de las circunstancias”, añadió al respecto.

“La rendición nos sorprende en el aeropuerto. Los ingleses plantearon combates nocturnos porque tenían superioridad tecnológica y le sacaron ventajas. Cuando se anuncia la rendición fue un alivio, nuestras fuerzas estaban extenuadas, me fui pesando 67 kg y volví pesando 42. Fue un alivio primero, después bronca, a medida que nos íbamos enterando, habíamos perdido a tres compañeros, eran tensiones.

El regreso a casa fue “secreto”, ocultado por los medios de comunicación que eran manejados por el Gobierno de facto. “No nos dieron ningún tipo de contención desde el Estado, la recuperación fue cada uno como pudo en lo físico, en lo psicológico fue el síndrome post traumático de la guerra que lo empezamos a hablar tiempo después”, explicó el ex funcionario municipal.

Todo esto ocurrió tres meses después de que Schroeder tuviera su fiesta de egresados y “a pesar de todo eso, el soldado argentino que estuvo en la isla presentó batalla en todo momento”. “Éramos jóvenes que sabían que estábamos pasando cuestiones serias, de logística, reabastecer de alimentos, mal comidos, mal vestidos y no obstante eso nunca encontraron una posición que la dejáramos libres”, aseguró.

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