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Cómo preparar una carrera de aventura

El desplazamiento por suelos alternativos, las subidas y las distancias presentan un desafío diferente que requiere un trabajo de preparación previa.

Por Gimena Rubolino

lunes 7 de mayo, 2018

Las carreras de aventura son elegidas por muchos runners y entre los atractivos más sobresalientes se destaca el desafío de correr sobre distintos suelos, la cantidad de kilómetros (suelen ser muchos más que los de las carreras de calle) y el placer de contemplar los paisajes que ofrecen las provincias de nuestro país.

Las más frecuentes y que llevan varios años realizándose de acuerdo con el Club de Corredores son el Cruce de Columbia, terma adventure race pinamar, terma adventure race Tandil, Raid Salta y Jujuy, etc entre otras.

Especialistas en esta disciplina deportiva sostienen que un entrenamiento básico para estos casos es el de cuestas. Es importante preparar la musculatura para las subidas y aún más a fondo para las bajadas.

Las sesiones específicas de cuestas deben hacerse sobre un terreno variado, concentrándose en los apoyos, en la correcta respiración y en las sensaciones.

Uno de los ejercicios más aconsejados es subir al ritmo de competición o incluso un poco más rápido sobre una cuesta corta de entre 200 y 400 metros, y aprovechar la bajada para recuperar. Si puede accederse a una cuesta larga, de 20 minutos o más, cerca del lugar habitual de entrenamiento puede hacerse alguna sesión, especialmente en los dos meses previos a la competición, de subida tranquila pero a ritmo constante.

El fondo es uno de los ejes principales de entrenamiento. Se recomienda hacer tiradas largas al menos una vez por semana (generalmente el fin de semana que se cuenta con más tiempo) y lo ideal es ir aumentándolo progresivamente.

Está claro que en el entrenamiento de montaña no cuentan tanto las distancias exactas ni los ritmos de carrera. El esfuerzo se mide más por las dificultades del terreno, por los obstáculos naturales que hay que salvar, por los desniveles o por la altitud que por la distancia que se cubre en cada sesión de entrenamiento.

Con respecto a la velocidad, si bien no es el eje principal en este tipo de desafíos tampoco puede olvidarse en el plan de entrenamiento porque es importante para no tardar tanto tiempo y tener un mejor rendimiento.

Un buen ejercicio es trabajar a intervalos con repeticiones de sesiones cortas, entre 30 y 90 segundos con el mismo tiempo de recuperación.

Espaciar estas sesiones dejando por lo menos dos días de descanso activo entre medias. Si normalmente se aprovecha el fin de semana para hacer la tirada larga, es decir, un fondo largo, colocar estas sesiones de calidad a mitad de la semana.

Otra buena forma de meter una sesión de velocidad es hacer rectas en progresión al terminar el rodaje largo, sobre una distancia de 80 o 100 metros acelerando paulatinamente.

Siguiendo estos consejos generales, la carrera será una experiencia enriquecedora para no olvidar.

 

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