9° C
Clear
Clear

La protección de la piel frente a las bajas temperaturas

Durante este período del año la piel requiere una mayor hidratación y es conveniente realizar tratamientos de renovación como exfoliaciones o peelings. La palabra de la especialista en Dermatología Adriana Raimondi.

Por Gimena Rubolino

lunes 28 de mayo, 2018

La doctora Adriana Raimondi especialista en Dermatología sostiene que durante esa época del año es fundamental tener en cuenta que existe una menor producción de ácidos grasos en la epidermis con bajas temperaturas: “La piel, como consecuencia, está más seca. Por este motivo, es fundamental corregirlo con cremas un poco más pesadas, más humectantes que contribuyan a retener la humedad en la piel”.

El organismo humano tiene una temperatura constante entre 35 y 37 grados. Para mantenerla, las hormonas, estructuras de las arterias y venas y receptores en la piel llamados corpúsculos de Krause recogen la sensación de frío y mandan la información a nuestro cerebro.

Las respuestas de la piel a las bajas temperaturas incluyen cambios fisiológicos vinculados con la termo regulación tales como, vasocontricción de los capilares sanguíneos dérmicos que se traduce en palidez de la piel.

La epidermis funciona como la protección más externa de nuestra piel frente al medio ambiente.  Para ello, entre sus funciones, fabrica factores de humectación para proteger su integridad como ácidos grasos entre otros. Frente al descenso de temperatura la composición de las grasas epidérmicas se modifica, traduciéndose en piel más seca.

A esto se suma la deshidratación, vinculada al medio ambiente (viento y baja humedad) y a los ambientes calefaccionados. En resumen, la piel por deshidratación y vasoconstricción se vuelve más sensible.

En invierno, humectar la piel diariamente se hace indispensable, así como vaporizarla con agua termal en áreas calefaccionadas.

Recordar áreas especiales como labios que al poseer menor cantidad de glándulas sebáceas se deshidratan más rápidamente.

Un dato importante es colocarse todos los días protector solar con al menos protección 30 en la cara, aunque no haga sol, así estaremos cubiertos de los rayos ultravioletas y esto es muy importante para prevenir el envejecimiento de la piel.

El enrojecimiento de la cara es una constante en invierno, por la vasodilatación capilar, cuando entramos a un lugar calefaccionado, si a esto le sumamos la falta de humedad en estos ambientes, el resultado es muy malo para nuestra piel”, explica Raimondi.

Podemos corregirlo vaporizándonos con agua termal, así como bebiendo abundante líquido” agrega.

Consejos para tener en cuenta:

  • Evitar las bebidas excesivamente calientes.
  • Evitar el exceso de alcohol y picantes.
  • Reforzar la hidratación.
  • Preferentemente realizar algún tratamiento de renovación de la piel como peelings o exfolaciones.

Comentarios