El mejor helado de la Ciudad de Buenos Aires es marplatense

La fábrica marplatense de helados fue elegida por más de 12 mil vecinos que votaron a través de una página web. El concurso fue organizado por el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Por Redacción

sábado 16 de marzo, 2019

Se develó el misterio y su respuesta va a sorprender a muchos. La mejor heladería de Buenos Aires… ¡es de Mar del Plata! Es Lucciano’s, una cadena fundada en 2011 que llegó hace casi cuatro años a la Ciudad y se destaca por sus paletas heladas.

Fue elegida por 12.576 de los 48.339 vecinos que votaron en el concurso organizado por el Programa BA Capital Gastronómica del Gobierno porteño. El segundo lugar en el podio es ocupado por otra cadena “extranjera”, Rapanui, originaria de Bariloche: recibió 9.746 votos. En el tercer puesto, resguardando el orgullo porteño, está Cadore, votada por 3.211 clientes fieles.

La ganadora fue elegida entre las 30 heladerías que se anotaron para participar en el concurso. El premio fue entregado por el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y el secretario de Desarrollo Ciudadano, Matías López, en el local que la marca tiene en Larrea 1557. El cuarto puesto fue para Podio, con 2.363 votos, y el quinto para Chungo, con 2.128. Los vecinos pudieron votar a través de las redes sociales de BA Capital Gastronómica y de Participación Ciudadana.

Lucciano’s es una empresa familiar, comandada por Daniel Otero, de 66 años, y su hijo Christian, de 40. “Nos acabamos de enterar de que ganamos y estamos felices -le contó este último a Clarín-. Argentina es un país con muchos heladeros que ponen mucho empeño en hacer grandes productos. Competíamos con heladerías de mucho renombre y tradición. Por eso les queremos agradecer a nuestros clientes y, también, a los marplatenses que nos dejaron llegar a Buenos Aires. Es un gran orgullo que nos hayan elegido“.

Empezaron en 2011, con un solo negocio en Paso y Tucumán, Mar del Plata. Ahí mismo tenían la fábrica. Hubo algo que los inspiró: ver lo poco desarrollado que estaba el mercado del palito helado, un producto hasta entonces industrial que se compraba en kioscos y estaciones de servicio. “Entendimos que había una gran chance de ponerlo en valor. Ahí decidimos bañarlos con chocolates importados que hasta entonces no se utilizaban, trabajar con la forma”.

Fuente: Clarín.

Comentarios