Los grababan en secreto teniendo sexo y lo transmitían en vivo

Ocurrió en Corea del Sur. Se estima que alrededor de 1.600 personas fueron víctimas de una red que grababa a las personas cuando asistían a moteles ubicados en el país asiático.

Por Redacción

jueves 21 de marzo, 2019

Alrededor de 1.600 personas fueron víctimas de una red que grababa en secreto a parejas teniendo sexo en moteles de Corea del Sur, con cámaras ocultas en electrodomésticos y televisores, y difundía los videos en vivo por Internet, informaron este jueves medios locales.

La policía del país asiático detuvo a principios de marzo a cuatro hombres, dos de los cuales están en prisión preventiva, acusados de instalar cámaras en decenas de moteles del sur y centro del país, grabar a unas 800 parejas manteniendo sexo y distribuir el contenido en una web que sumaba más de 4.000 abonados.

Las dos personas que permanecen en prisión comenzaron a alojarse desde agosto en estos moteles de tarifas económicas, e instalaron en las habitaciones cámaras diminutas muy difíciles de detectar a simple vista, detalló el diario Chosun citado por EFE.

Las cámaras fueron colocadas en equipos de televisión por cable, enchufes o soportes para secadores de pelo y "la mayoría enfocadas hacia la cama" salvo en unos pocos casos en los que los dispositivos fueron movidos aparentemente al limpiar las habitaciones, contó un investigador a la web Newsis.

Con la ayuda de los otros dos detenidos, establecieron una web en la que se llegaron a abonar algo más de 4.000 usuarios que podían ver en vivo a las parejas mediante vía streaming, según consignó Télam.

Esa plataforma estuvo activa hasta que fue denunciada a la unidad de ciberdelincuencia de la policía surcoreana.

Un reciente caso similar en el que un cantante de pop surcoreano grabó en secreto a mujeres mientras mantenía sexo con ellas y luego compartió los vídeo en un chat había reavivado el problema del llamado "molka" en Corea del Sur.

El "molka" se basa en vídeos íntimos o de contenido abiertamente sexual que se distribuyen -y a veces se graban- sin consentimiento y se consumen ampliamente en webs del país asiático, donde la pornografía es ilegal.

Comentarios