Con financiación de la NASA

La NASA financia la investigación de un asteroide caído en la ciudad

En Playa Chapadmalal, un equipo integrado por geólogos argentinos y estadounidenses trabajan en la obtención de sedimentos para comprobar que el impacto de un meteorito en el mar produjo la extinción de la fauna y flora de la zona hace más de 3 millones de años.

Por Redacción

jueves 28 de marzo, 2019

Un equipo de geólogos argentinos y estadounidenses llegaron a Mar del Plata este miércoles para obtener sedimentos que permitan comprobar que el impacto de un meteorito en el mar produjo la extinción de la fauna y flora de la zona hace más de 3 millones de años.

El trabajo de los investigadores se lleva adelante en La Estafeta, a la vera de la ruta 11 y frente a Playa Chapadmalal, un yacimiento arqueológico muy rico y único en la región. El proyecto es financiado por la NASA, la agencia del gobierno estadounidense responsable del programa espacial civil.

El geólogo e investigador del CONICET Marcelo Zárate es el director del trabajo de campo, del que participan otras 11 personas. En 1998, el científico argentino -junto a 3 colegas estadounidenses- publicaron en la prestigiosa revista Science la hipótesis que sostiene que, hace 3 millones 300 mil años atrás, un gran asteroide impactó en el lugar y provocó la extinción de plantas y animales, entre ellos el gliptodonte.

Aunque el punto exacto del impacto no se conoce, Zárate aseguró que "muy probablemente, haya sido en algún lugar de la plataforma marina actual". "Todavía no se ha encontrado la estructura de impacto pero, por el tamaño de los sedimentos -que es un producto del impacto- no estaríamos tan lejos del lugar, a unos 15 o 20 kilómetros. Los trabajos anteriores los hicimos en el sector de los acantilados y buscamos el lugar más próximo a ese punto", detalló a El Marplatense.

La teoría planteada por los investigadores se basa en "una coincidencia de varias cuestiones" que surgen de las diferentes capas de la tierra recabada en el lugar. "Tenemos el nivel con el material productor del impacto y coincide, prácticamente, con el nivel de un cambio faunístico muy grande. Todo lo que estaba por debajo de ese nivel tiene una fauna y, por arriba de ese nivel, desaparece. O sea que hay un evento de extinción", explicó.

Zárate y sus colegas plantean en su trabajo que la coincidencia temporal del impacto del asteroide y la extinción de la flora y fauna de la región pampena tiene una conexión de causa y efecto, similar (aunque en menor escala) a la caída del meteorito que aniquiló a los dinosaurios. "Probablemente, haya habido una relación entre ese cambio y el impacto, esa es la hipótesis. Este es el único lugar del país para ver este intervalo de tiempo. Esta parte de los acantilados de Chapadmalal son ideales porque tienen el registro más completo para esa etapa de la historia de la Tierra", precisó.

"Lo que estamos tratando de hacer es obtener un registro de una columna de sedimento continua y nuestra idea es alcanzar los 80 metros de profundidad, por lo que llegaríamos a depósitos acumulados hace más de 3 millones de años. Sería una oportunidad única para reconstruir todos los ambientes de la Pampa de 7 u 8 millones de años atrás", agregó el ex profesor de la Universidad Nacional de Mar del Plata, ciudad de la que se fue hace 20 años con destino a Santa Rosa, La Pampa.

La composición del sedimento que se obtenga de esta excavación -que se hace mediante la presión del agua en un pozo de apenas 7 centímetros de diámetro- será analizado en Estados Unidos con distintas técnicas químicas. Ese estudio permitirá hacer una recostrucción de las condiciones del ambiente de aquel entonces, en el que aún no existía el hombre ni sus ancestros, los sapiens.

"Teniendo este registro completo, se va a poder evaluar mejor el cambio ocurrido: cómo fue cambiando el ambiente hasta el nivel del impacto y lo que ocurrió con posterioridad. Nos permitiría hacer una reconstrucción más detallada y ajustada de los cambios que hubo en el paisaje de la ciudad antes y después del impacto", afirmó.

Por otro lado, Zárate manifestó que no quedaron fragmentos de aquel meteorito, ya que -por la magnitud del impacto y la gran velocidad que alcanzó en su caída- el material se evaporó. "Quedan evidencias geoquímicas, pero no hay una modificación del campo magnético", dijo.

"Este proyecto es dinero que viene de la NASA, de un programa de astrobiología que, justamente, es para investigar la relación de estos impactos con cambios de flora y fauna. Sirve para reconstruir el clima y el ambiente del pasado y eso es sumamente importante conocerlo para entender el clima actual y proponer posibles escenarios futuros", destacó.

Por eso, toda la investigación que llevan adelante se relaciona íntimamente con el fenómeno del cambio climático. "Es ver como ha sido el registro anterior, si han habido momentos similares y si se pueden repetir. El cambio climático es el leitmotiv de, prácticamente, todas las investigaciones que se hacen sobre los últimos miles de millones de años de la Tierra", aseguró.

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