“La gente no toma conciencia y daña a los recolectores de residuos”

A raíz de la denuncia que realizó un trabajador de la empresa 9 de Julio en sus redes sociales, en la que manifestaba que se había pinchado con una aguja al tomar una bolsa de residuos, Marcelo Acosta, delegado de los trabajadores llamó a que la ciudadanía “tome un poco más de conciencia sobre el riesgo de tirar estos deshechos sin prevención”.

Por Redacción

lunes 8 de abril, 2019

A través de su perfil de Facebook, un trabajador de la empresa 9 de Julio encargada de la recolección de residuos en la ciudad, relató un hecho que le produjo heridas en su mano cuando al encontrarse cumpliendo funciones, tomó una bolsa de basura y se lastimó con una jeringa que estaba en ella sin ningún tipo de resguardo.

Frente al hecho, Marcelo Acosta, delegado de trabajadores de la empresa 9 de Julio dialogó en el programa radial Antes que sea Tarde por Radio Mitre Mar del Plata y manifestó que pincharse con agujas “pasa muy a menudo en nuestra actividad. El problema es que la gente no toma conciencia y daña moral y psicológicamente a los recolectores cuando están trabajando”.

El caso mencionado ocurrió en el barrio El Martillo, en la zona de la 53 y a dos cuadras de Antártida Argentina. “Los chicos van tirando bolsas y también a veces se cortan con vidrios, los dedos, tendones, las piernas. Este caso tuvo mucha repercusión porque no sucede solo en Mar del Plata sino en todo el país y esta actividad lleva a que sucedan estas cosas. A veces las puntas de las agujas traspasan los guantes y te punzas igual”, detalló Acosta.

“Cuando los chicos tienen una punción y no saben de quién es, si tienen algún problema o qué tratamiento se están haciendo, ponen un manto de duda más. En minutos son atendidos por los especialistas a través de un 0800 que tenemos para que llame el supervisor en esos casos y tengan información a la brevedad”, contó.

En este sentido, el delegado manifestó que cuando ocurre un pinchamiento, recurren a una asistencia médica a domicilio que hace un seguimiento con medicamentos y análisis de por medio. Según Acosta, la asistencia médica es muy buena, pero el tratamiento lleva entre 6 y 8 meses con pastillas.

El delegado llamó a “tomar un poco más de conciencia todos sobre el riesgo de tirar estas cosas así nomás a la basura. Tendríamos que tener el cuidado de meter las jeringas en una botella de plástico, con el capuchón. Hay veterinarias que tiran en las bolsas las jeringas con las que tratan a los animales“, finalizó.

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