Boca y sus individualidades eliminaron a Estudiantes de Río Cuarto

El equipo de Alfaro no jugó bien, pero derrotó por 2 a 0 al “Celeste” en el José María Minella, con goles de Ábila y Zárate. El conjunto del Federal A disputó un partidazo y dominó en varios momentos, pero terminó jugando con nueve.

Por Redacción

viernes 19 de abril, 2019

Boca derrotó por 2 a 0 a Estudiantes de Río Cuarto en el José María Minella por la Copa Argentina. No jugó bien el “Xeneixe”, pero en la calidad de sus jugadores y sus habilidades individuales encontró los goles de Ábila y Zárate. El “Celeste” dominó la pelota y tuvo sus jugadas de riesgo, aunque se fue desdibujando por el desgaste y terminó con nueve jugadores por dos expulsiones.

Fue de menor a mayor la actuación de Boca, que tampoco llegó a brillar como si se ha visto en diversos momentos de la Superliga. Por su parte, Estudiantes si mostró el nivel que mantuvo todo el año el Federal A, que lo tiene como protagonista y candidato para ascender a la B Nacional. Claro que las diferencias (calidad, categoría, presupuesto) terminaron de hacerse notar.

Como se planteaba en la previa, las habilidades individuales fueron las que llevaron a Boca a abrir el marcador a los 18 minutos del primer tiempo. Mauro Zárate desequilibró por el sector izquierdo de la ofensiva, tiró un centro al segundo palo que un defensor rechazó mal, para adentro, sin entenderse con su arquero  y quedó dentro del área chica para que Ábila pueda definir sin complicaciones.

En el cierre del primer tiempo, llegó el segundo. Un córnoer corto que se la dieron a Zárate, que agarró la pelota, fue hacia el centro, eludió rivales y buscó el ángulo para pegarle bajo imposible de atajar. El público respondió con el “olé, olé, olé, Mauro, Mauro”. Con estos dos goles se selló la clasificación a la siguiente fase, donde espera Almagro.

Las primeras aproximaciones al área fueron por parte de Estudiantes, que sorprendió a un Boca que entró relajado y llegó dos veces, con un centro y otra con una gran jugada en velocidad. Si bien en ninguno de ambos pudo rematar y peligrar, fueron quince minutos en los que el “Xeneixe” no pudo pasar la mitad de cancha. En una mala salida de Pavón, quedó habilitado Beraldi y la jugada terminó en un córner que cabeceó solo un jugador del “Celeste” apenas por encima del travesaño.

Un blooper de Marcos Díaz casi se convierte en el primero del conjunto de Río Cuarto. El arquero quiso salir con una bolea con la pelota en sus manos, pero le dio en la espalda del delantero Sepúlveda, la pelota se fue apenas por al lado del palo por fortuna para el arquero. El “Celeste” con mucha presión y alto desgaste físico, complicó a un Boca que no tenía funcionamiento colectivo.

Tras el gol, no cesó en su idea Estudiantes, que continuó con el control de la pelota y algunas insinuaciones y volvió a peligrar con un tiro libre que cabeceó solo Sepúlveda. El equipo de Alfaro seguía sin encontrar juego, pero con algún desprendimiento de sus futbolistas forzaba la aparición del arquero Peralta.

A los 33 minutos del complemento ocurrió la jugada más increíble del partido. Como un juego de flipper, la pelota golpeó en Marcos Díaz, en el travesaño, en un defensor, en un palo, ante ada uno de los remates de los jugadores de Estudiantes tras un corner. Una jugada que Boca se salvó de milagro.

El comienzo del segundo tiempo trajo la expulsión de Ferreira en Estudiantes de Río Cuarto, y con ello llegó mayor desequilibrio en los equipos. Además, hubo algunas polémicas como un penal que podría ser sancionado en favor de Ábila, que tuvo otra chance clara con un cabezazo en el área que entró solo. Boca comenzó a crecer en el partido hasta adueñarse de él.

Entre todas jugadas del equipo de Alfaro, Sepúlveda tuvo la más clara del segundo tiempo para los de Vázquez. Con una asitencia larga, el número 7 se metió en el área, remató pero la pelota salió apenas desviada. Ibrahim Hesar, jugador con la camiseta número 12, también tuvo una clara para el “Celeste” que Marcos Díaz desvió al córner.

En un gran clima que brindaron los casi 2000 hinchas de Estudiantes de Río Cuarto que viajaron 14 horas en micro para poder estar presente en este partido, sumado a la totalidad de parcialidades vendidas de Boca. El clima acompañó para una tardenoche ideal para ver fútbol.

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