Para la Justicia, el ataque a Olivares y Yadón fue premeditado

En la imputación contra el presunto autor del hecho se indicó que esperaron a las víctimas y las atacaron.

Por Reddación

domingo 19 de mayo, 2019

La hipótesis más fuerte sobre el doble crimen en Congreso es que a las víctimas las midieron y que el autor de los disparos practicó tiro contra siluetas humanas dibujadas en una pared.

Esas revelaciones trascendieron luego de la indagatoria a Juan José “Cebolla” Navarro Cádiz (25), el principal acusado de haber asesinado al diputado riojano Héctor Olivares (61) y al funcionario catamarqueño Miguel Yadón (58) el jueves 9 de mayo en la plaza de Congreso.

El acusado fue extraditado el viernes desde Montevideo y en las primeras horas de la madrugada de hoy se sentó ante el juez en lo Criminal y Correccional N° 16, Mariano Iturralde, para la indagatoria. Sin embargo, Navarro Cádiz se negó a declarar.

En el momento en el que el juez le leyó la imputación por “doble homicidio agravado por alevosía y uso de arma”, se conocieron más detalles de la causa, que está en secreto de sumario. Dos revelaciones complican más a los detenidos. Una es que las cámaras de seguridad de la zona captaron a Yadón y Olivares pasando por delante del Vento 9 minutos antes del ataque, mientras daban vueltas a la plaza caminando.

“Los agresores, permaneciendo a resguardo, ocultos en un vehículo Volkswagen Vento color gris dominio LYS 656, aguardaron con total cautela ocultando su presencia y el arma de fuego con la que luego se perpetraría sorpresivamente la agresión”, señaló el juez Iturralde en la imputación.

El otro indicio que hace sospechar más a los investigadores sobre un ataque premeditado es el hallazgo de siluetas humanas dibujadas con crayón en una pared de la casa de Miguel Navarro Fernández (50), padre del “Cebolla”. Adentro de esos dibujos había marcas redondeadas como si alguien hubiera practicado tiro con armas de aire comprimido, según confirmaron fuentes del caso.

Del otro lado está la versión de los detenidos, sobre un ataque “al azar”, como declaró Juan Jesús “Gitano” Fernández (42), dueño y conductor del Vento la madrugada del ataque. Pero ninguna de las dos teorías termina de cerrar y en el contexto de que nada está descartado, otra posibilidad que analizan los investigadores es la de un crimen por encargo.

El caso tiene hasta el momento siete detenidos. Además de Juan Jesús Fernández y su hija Estefanía, “Cebolla” Navarro Cádiz y su padre Miguel, también están presos Luis Cano, Rafael Cano Carmona y Castro “Brasilero” Iglesias Montoya, detenido este viernes.

Comentarios