El cardenal Poli pidió ante Macri “un gran pacto nacional sin intereses sectoriales”

El arzobispo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires encabezó esta mañana el tedeum por el Día de la Revolución de Mayo en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, ante la presencia del Presidente. En su homilía, propuso un acuerdo “superador de todo partidismo y fracción”.

Por Redacción

sábado 25 de mayo, 2019

El cardenal Mario Poli, arzobispo de la ciudad de Buenos Aires, encabezó esta mañana el tedeum por el Día de la Revolución de Mayo en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, ante la presencia del presidente Mauricio Macri y funcionarios de los tres poderes del Estado.

En su homilía, el primado de la Argentina planteó que “permanecen en el tiempo cuestiones de Estado sin resolver” y preguntó en forma retórica: “¿No será el momento de ir hacia un gran pacto nacional con mirada amplia y generosa?”. Agregó: “Que no sea funcional ni coyuntural, dejando de lado mezquinos intereses sectoriales”.

El arzobispo habló de “una propuesta superadora de todo partidismo y fracción” y destacó: “La unidad prevalece sobre el conflicto”. La postura de la Iglesia Católica expresada en el Tedeum plantea “un gran pacto de honor, jerarquizando la política. Nuestra sociedad no está hecha para la división, quiere recuperar la alegría de sentirse en su tierra”.

En un mensaje que duró casi 15 minutos, Poli hizo mención al Papa Francisco. “El Cardenal Bergoglio cuando estaba entre nosotros, para alguna de estas fechas nos decía: ‘El poder sólo tiene sentido si está al servicio del bien común’. Con ocasión de la última jornada mundial de la Paz, el Papa Francisco envió un mensaje que tituló: ‘La buena política está al servicio de la paz’. Ahora, con una mirada de alcance universal, él sigue pensando que la política es un vehículo para edificar las ciudadanía la actividad del hombre”, señaló el Cardenal Primado de la Argentina.

“Pero cuando aquellos que se dedican a ella no la viven como un servicio a la comunidad humana puede convertirse en un instrumento de opresión, marginación e incluso de destrucción”, añadió Mario Poli.

El mensaje también fue para toda la dirigencia política en el año electoral. “Promedia el año en el que se renovarán por las urnas las personas que aspiran a la laudable y privilegiada dignidad de integrar la dirigencia de la Nación. La vida republicana que nos ordena tiene sus saludables códigos para este tiempo hasta llegar al sufragio. Definición de candidatos, propuestas partidarias, presupuestos para las campañas, convenciones, discursos y promesas electorales, sobre todo una logística comunicacional y una propaganda que invade la vida cotidiana, y hasta la misma paz de los hogares. Se habla de estrategias, armados, frentes, nuevos espacios con conocidos dirigentes, son las reglas de nuestra bendita democracia que auguran un horizonte mejor”, remarcó Mario Aurelio Poli, Cardenal Primado de Argentina.

También hubo algunos palabras para las encuestadoras y los medios de comunicación: “En este cuadro aparecen las empresas que miden las intenciones de votos, otras comunican y crean subjetividades denostando a las mujeres y hombres públicos de un lado y del otro, sembrando dudas sobre su moralidad y capacidad para el cargo que aspiran. No pocas veces sus impactos mediáticos logran instalar confusión y desaliento. Mientras tanto, el ciudadano de a pie no resigna su derecho, porque votar, como enseñaba el Obispo mártir Enrique Angelelli, es hacer y construir y nuestra propia historia argentina y provincial”.

Por último, Poli dejó el deseo de mejorar los planteos mencionados al decir: “Cada cita electoral es una oportunidad para volver a las fuentes y a los puntos de referencia que incitan a la justicia y el derecho, y estamos convencidos de que la buena política está al servicio de la paz, que respeta y promueve los derechos humanos fundamentales, que son deberes recíprocos”.

Con una Plaza de Mayo blindada desde temprano, sin público, solo con la presencia de granaderos y las Fuerzas de Seguridad, en la primera línea de la caminata del Presidente Macri a la Catedral estuvieron el Jefe de Gabinete, Marcos Peña, el presidente de la Cámara de Diputados Emilio Monzó, la vicepresidenta Gabriela Michetti, el Canciller Jorge Faurie, el senador Federico Pinedo y el presidente de la Corte Suprema de Justicia Carlos Rosenkrantz. Detrás, estaban el resto de los ministros y secretarios de Estado, pero no se vieron a dirigentes de la oposición, según detalló Clarín.

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