La flota congeladora no para de aumentar capturas y desinflar el empleo en tierra

Entre enero y mayo su participación en el total de descargas aumentó un 40% en relación al mismo período del año pasado. La mayoría de sus capturas es merluza hubbsi, que se reprocesa a bordo y no genera ocupación en tierra.

domingo 30 de junio, 2019

Por Roberto Garrone

La flota de buques congeladores arrastreros muestra un avance de varios casilleros en su participación de las principales capturas pesqueras en la primera parte del año, según refleja el reciente informe de coyuntura que elabora la Dirección de Planificación y Gestión de Pesquerías de la Subsecretaría de Pesca de la Nación.

Esta flota se compone de barcos que principalmente capturan merluza hubbsi, merluza de cola, merluza negra, etc. En lugar de encajonar el pescado entero en hielo para que lo reprocesen obreros en frigoríficos de tierra,  lo procesan con máquinas automáticas según el producto que se quiera lograr. H&G (sin cola y sin cabeza) o filetes.

Nada se desperdicia a bordo. Con los recortes o desechos de ese proceso se hace una pasta que sirve como materia prima para hamburguesas o preformados y hasta convierten en harina los residuos.

Por qué crece la actividad de esta flota?. Porque desde el 2015 ocurre un fenómeno singular. El Consejo Federal Pesquero autorizó el cambio de operatoria a algunos buques que de fresqueros pasaron a operar como congeladores. La puerta la abrió el “Bouciña” y ya pasaron varios más.

También porque a partir de la abundancia de langostino, los barcos fresqueros devuelven la cuota de merluza que no pescan por estar operando sobre el marisco  en aguas nacionales. Esa cuota va a un fondo de reasignación que a fin de año se distribuye, mayormente, entre barcos congeladores.

La pesca en congelador es un modelo productivo que muestra niveles de rentabilidad muy superiores a la pesca operada con buques fresqueros y el corte en tierra. A bordo no hay problemas de presentismo ni lo afectan piquetes o retenciones de tareas.

Mientras el filet de merluza procesado en tierra tiene un costo de $127, a bordo es difícil mensurarlo pero ni cerca de esos valores. El propio Antonio Solimeno, armador de ambos tipos de buques, ante el presidente Macri en enero pasado reconoció que perdía plata procesando en tierra y ganaba casi mil dólares por tonelada procesando en alta mar.

Ambos productos van al mismo mercado y ambos tienen el mismo reintegro. Esta semana Leonardo Sarquis, ministro de Agroindustria bonaerense, dijo que trabajan en una modificación del esquema para incentivar con mayores reintegros a quien más trabajo y valor agregado suma al producto. Lo vienen haciendo desde el año pasado.

La flota congeladora tiene ventajas adicionales: se sospecha que pescan mucho más de lo autorizado. Los coeficientes de conversión (la relación de pescado entero que ingresa a la línea de producción y lo que termina como producto) revelan una curiosa eficiencia de los rendimientos de las máquinas fileteadoras.

Esta flota declaró pescar 61.409 toneladas de las principales especies en los primeros cinco meses del año. Es la que más creció en la radiografía de capturas por flota en relación al año pasado. En el mismo periodo del 2018 los congeladores arrastreros pescaron 44.302 toneladas, casi un 40%.

Los fresqueros de altura, la principal flota del caladero, pescaron 80.961 toneladas cuando el año pasado habían sido 70.797 toneladas. Los costeros bajaron bajaron un poco, de 60 mil a 58 mil toneladas.

Los poteros (calamar) pescaron menos porque la zafra no fue tan abundante como la del año pasado. Fueron 84 mil contra 96 mil del 2018. Otros que crecieron fueron los tangoneros (langostino) que llevan 17.770 toneladas entre enero y mayo contra 13.500 del año pasado, sobre todo porque apareció marisco al norte, fuera del área de veda y varios aprovecharon.

Históricamente a la merluza hubbsi la pescaron más los barcos fresqueros que los congeladores. Esta situación cambió a partir del 2016 cuando por primera vez los congeladores declararon pescar más hubbsi que los fresqueros. Unas 120 mil contra 110 mil toneladas. El año pasado no repitieron porque Solimeno tuvo inactivo el “Ponte de Rande”, uno de sus tres congeladores, el cual estuvo en reparaciones y ya volvió a pescar este año.

El principal stock de merluza es el efectivo al sur del 41ºS. Hasta el 20 de junio se llevan desembarcadas 120 mil toneladas. De ese total, 50 mil las capturaron buques factoría. Si los fresqueros devuelven cuota de merluza este año, los factorías seguramente vuelvan  a dominar las capturas del principal recurso, en volumen, del mar argentino. Y desinflar el empleo en tierra.

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