NO dieta: regular la cantidad y no prohibir alimentos

Daniela Natale es licenciada en nutrición y tiene una diplomatura en obesidad. En su consultorio se dedica a tratar personas con sobre peso y obesidad. Siempre lo hace de la mejor manera posible motivando al paciente a tener una mejor calidad de vida.

Por Gimena Rubolino

martes 30 de julio, 2019

Durante los últimos años se estuvo hablando mucho del método no dieta, creado por Mónica Katz, debido al fracaso y frustraciones que produjeron la incontable cantidad  de dietas habidas y por haber. Hay muchas y eso es porque generalmente ninguna sirva porque no es sano que la persona tenga prohibido ingerir determinados alimentos que les causa placer teniendo que dejar de ir a ciertos lugares por miedo a pecar con la comida. Eso no es salud.

Con el método no dieta la persona puede comer de todo pero esto no significa que esta persona pueda comerse todo.

Es importante aprender a comer y saber que alimentos nos convienen y cuáles no pero no dejar de lado los que nos dan placer. En este caso, no es lo mismo comerse un chocolate entero que solamente comer un pedacito y nos puede producir el mismo placer sin caer en frustraciones.  Para esto es necesario armar un ambiente seguro.

Si sabemos que con ciertos alimentos no podemos convivir porque ellos nos controlan a nosotros es mejor no tenerlos hasta aprender a regular la cantidad.  También es importante hacer las cuatro comidas, y dependiendo de la persona, agregar colaciones porque si nos falta comida el cuerpo nos va a pasar factura y esto puede ser peor. Asimismo  es importante que en cada comida predominen las proteínas y los carbohidratos y porque no agregar algo de eso que nos da placer. Tal vez elegir qué días hacerlo regulando las cantidades.

Para  el método NO dieta es necesario tener en cuenta 3 factores al momento de comer: cantidad, calidad y frecuencia.

Para Daniela el método no dieta funciona porque no se centra solo en lo que comemos, sino cuanto comemos y como comemos. Con este abordaje tenemos en cuenta las emociones de los pacientes dejando de lado la creencia que el paciente con sobrepeso u obesidad está así porque no cierra la boca. Las emociones juegan un papel fundamental para tratar el sobrepeso y la obesidad y son una pata clave del tratamiento.

Comentarios