Los marplatenses que eligieron vivir en el exterior ¿por qué se fueron?

Miles de argentinos migraron en los últimos años a otros países, con historias que tienen que ver en una gran mayoría, con la búsqueda de una mejor posibilidad de desarrollo y un futuro que lamentablemente no ven en su país. Muchos marplatenses eligieron esta opción y compartieron sus experiencias.

Por Redacción

viernes 23 de agosto, 2019

Por Hernán Ituarte

Las diferentes crisis económicas, inflación, devaluación, sumado a la falta de empleo y la inseguridad, han provocado una migración masiva de argentinos al exterior, y en particular de marplatenses, en busca de una mejor calidad de vida, para poder desarrollarse profesionalmente y con estabilidad.

Cada uno con su historia, solo o con familia, con o sin mucha planificación, tomó la difícil decisión de buscar un mejor futuro. Algunos de ellos dialogaron con El Marplatense y contaron por qué se fueron…

Anabella Orbegozo, marplatense, 41 años. En 2015 tomo la decisión, junto a su familia, compuesta por su marido y dos hijos menores, de irse a vivir a Fuengirola, en la provincia española de Málaga. Su decisión, no tuvo que ver con un apremio económico, pero si con la inseguridad y la búsqueda de un futuro mejor.

“Tuvimos un intento de robo en la casa, mis hijos estaban asustados, por lo que en un momento decidimos que lo mejor era cambiar de vida, teniendo en cuenta todo lo que eso significaba”, dijo Anabella.

“Nuestros hijos van a colegios públicos, donde fueron muy bien recibidos y tienen una excelente educación y con respecto a la asistencia sanitaria, la salud privada es accesible, aunque en nuestra experiencia, no ha sido necesaria, ya que nos manejamos muy bien con la salud pública. Los centros de salud están muy bien preparados con equipamiento y personal muy capacitado“, relató.

“Es para destacar la estabilidad con la que se vive, hace cuatro años cuando llegamos un paquete de yerba muy conocida Argentina de 500 gramos, salía 2,15 Euros y hoy sale 2,25 Euros. El alquiler que pagamos no se ha modificado desde hace ya casi cinco años, lo mismo ocurre  con los servicios como la luz, el agua y la telefonía”, añadió.

En cuanto a si piensan volver en algún momento al país, “si lo haríamos, sería para vacacionar, para visitar a la familia y amigos. Esa es la parte mas dura de emigrar. Cuando uno llega viene solo con las valijas y en ese momento, esa es toda tu vida en un lugar nuevo”, reflexionó Anabella.

Maximiliano Martin, marplatense, 28 años. Su profesión es la fotografía y decidió hace casi tres años viajar, en principio con el objetivo de conocer otros lugares. Tal es así que vivió el primer año en México, conoció Cuba, para luego migrar a Nueva Zelanda, dónde vive desde hace casi un año, en una localidad llamada Gisborne, en la isla norte del país.

Si bien en su caso, originalmente lo movilizó el conocer otras culturas y lugares, Maxi al igual que la mayoría, no piensa por el momento volver a vivir a su país, más que de manera temporal, a visitar a su familia y amigos.

“Lamentablemente no veo bien a la Argentina, como para volver. Económicamente, políticamente, no se está en un buen camino, sobretodo como sociedad teniendo en cuenta que existe mucho odio entre nosotros y ganas de discutir por todo. Es una lastima que tengamos un país tan hermoso y no se evolucione como sociedad“, aseguró.

Máximo Vesprini, marplatense, 30 años, ingeniero industrial. Luego de una desfortunada búsqueda laboral en Mar del Plata, con pocas oportunidades para ejercer su profesión, decidió que era hora de elegir otro destino y hace tres meses, vive en Barcelona, España.

“Me incliné por Barcelona, que años anteriores tuve el agrado de conocer, debido a que es una ciudad que además de ser atractiva a nivel turístico, tiene gran actividad industrial, siendo un punto clave para buscar trabajo de mi profesión. Además, como buen marplatense, valoro el hecho de que sea una ciudad costera”, dijo Máximo.

“En mi caso, al mes de llegar conseguí mi primer trabajo, con una suplencia de administrativo de logística y con posibilidades de mas opciones en septiembre, donde comienza a moverse mas actividad, en cuanto a mi profesión, una vez finalizado el período de vacaciones”, destacó.

Maria Lorena Azcoitia, marplatense, 45 años, editora, periodista y productora. Fue en busca de mejores posibilidades. Su decisión, la tomó luego de haber obtenido la visa, hace apenas 5 meses. “Nos fuimos con mi familia, mi marido Alejandro y mis hijos Paloma (12), Mateo (10) y Olivia (6)”, detalló.

“Partimos hacia la ciudad de Pembroke Pines, Miami, Florida, Estados Unidos, donde vivimos actualmente, por varias razones, pero principalmente por la inseguridad tanto social, como económica. Si bien teníamos trabajos fijos, aún así durante años, nunca llegábamos a fin de mes”, expresó Lorena.

“En este lugar uno realmente vive de acuerdo a lo que gana, pero siempre dignamente. Otra diferencia enorme son las escuelas. Mis hijos van a escuelas publicas aquí y tienen la misma educación que las privadas”, agregó.

Lorena al igual que muchos, no tiene pensado volver a vivir en su país “lamentablemente no vemos futuro allá, si tuviera que hacerlo, seria muy duro para nosotros. Estamos muy bien acá, trabajo en Univision, donde me recibieron de la mejor manera y valoran mucho la experiencia que tengo en los medios, aunque sigo aprendiendo de todos”.

Norman Clinckspoor, marplatense, 30 años, periodista. Tenía un hostel antes de irse a vivir a Barcelona, hace 6 meses, donde ya había tenido la experiencia de vivir anteriormente. Esto facilitó definitivamente su decisión de migrar y en su caso, no tuvo que ver con una cuestión de apremio económico, sino mas bien con la percepción de que las cosas no saldrían bien a futuro en nuestro país.

“Imaginaba no querer llegar a este momento o situación que se vive actualmente en Argentina, de incertidumbre y para nada positivo. Otro motivo importante que me llevó a tomar esta determinación, tuvo que ver también, con sentirme cansado, con respecto a lo que vivimos con la inseguridad“, señaló Norman.

Los casos se repiten en miles de marplatenses que a lo largo de los años, sobretodo desde la crisis del 2001, han migrado hacia distintos países. Historias que comienzan en un aeropuerto, con una valija cargada de sueños y expectativas. Con el dolor de dejar a los seres queridos, en busca de un futuro que en su tierra no ven.

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