¿Qué pasa cuando se suspenden los ciclos femeninos?

La doctora María Alejandra Rodríguez Zía desarrolla el tema del curso de la salud integral de la mujer, basado en el conocimiento de la Neuroinmunología avanzada, que dará en noviembre 2019.

Por Gimena Rubolino

lunes 26 de agosto, 2019

Desde la medicina evolutiva y la epigenética hoy podemos entender, porque las patologías de la mujer como la endometriosis y el ovario poliquístico, han aumentado tanto en infertilidad y en esterilidad.

Dichas patologías propias de la mujer, se han vuelto difíciles de comprender desde la mirada de la medicina convencional, que se ha divorciado de la biología y olvidado las bases con las cuales nuestro cuerpo fue diseñado.

También la industria de los alimentos se ha separado de la biología y por eso hoy tenemos muchas afecciones que se deben, en parte, a la alimentación.

La medicina evolutiva y patologías femeninas

La medicina evolutiva propone una mirada innovadora, con ella se podrían prevenir o bien, revertir el desarrollo de estas enfermedades.

Las mujeres recibimos información a través de nuestro ADN desde el ovario de nuestra mamá, que a su vez se formó en el útero de nuestra abuela, y por esto es tan importante saber que estamos heredando todas estas manifestaciones a las que el ADN no se ha podido adaptar. La psique femenina comienza a formarse recibiendo estás informaciones y a nivel biológico, también se va a desarrollando todo el cuerpo.

Para percibir esta realidad, es inadmisible silenciar para la biología, el sometimiento y anulación creada  en la mente de las mujeres a lo largo de más de miles de años. Esta se manifiesta, siendo la enfermedad el costo biológico a los cambios que ha sufrido la mujer en el último siglo, un costo adaptativo.

De acuerdo con la psico-neuro-inmunología, las emociones viajan por nuestro cuerpo dentro de las células que forman el sistema inmunológico. La unión de los pensamientos racionales en las neuronas y de las emociones en el sistema inmunológico genera un combo en el cuerpo de la mujer que, uniéndolo a la falta de adaptación a los cambios, deriva en una enfermedad.

Endometriosis y Ovario poliquístico

Endometriosis

La endometriosis tejido maduro, organizado, que no es un tejido cánceroso, guarda grandes similitudes, determinadas por cambios genéticos que son a su vez epigenéticos. Las células de estos tejidos que están implantados en lugares anormales no son exactamente iguales a las del útero porque contienen ya desarrolladas enzimas o moléculas con actividad proliferativa, mayor al del endometrio normal.

Las características de su ADN pueden estimular su multiplicación, estimular la formación de nuevos vasos sanguíneos y estimular la producción mayor de hormonas femeninas.

Poder unir los conceptos de naturaleza, epigenética y neuroquímica, y así comprender el origen de una patología como la endometriosis, también permitirá su prevención, además de su reversión. Ambas serán necesarias en las futuras generaciones, se  estima que esta patología irá en aumento y más aún la esterilidad de las mujeres en los próximos años.

Ovario poliquístico

El síndrome del ovario poliquístico es una enfermedad en la que se presentan niveles muy elevados de unas hormonas llamadas andrógenos. En las mujeres en edad reproductiva el aumento de hormonas puede acarrear muchos problemas como irregularidades menstruales, infertilidad, problemas en la piel, aumento de vello facial y corporal, y aparición de un elevado número de quistes en los ovarios.

La medicina evolutiva y la psico-inmunología traen algo de luz a este nuevo concepto, que ocurre por una alteración desde los neurotransmisores cerebrales en respuesta a altos impactos que, mediados por el sistema inmunológico, impactan en el sistema neuroendocrino. Desde la corteza cerebral–la cual está en conexión con el hipotálamo, la hipófisis y los ovarios–, todo esto se desregula y los ovarios comienzan a estar asincrónicos y esto es lo que genera una mala evolución del desarrollo de los folículos ováricos. Una mala alimentación, que produce aumento de insulina, también se relaciona con esta alteración.

Tratando de forma integral a la mujer desde su neuroquímica este cuadro se puede llegar a revertir, llegando hasta la regulación de sus ovarios.

 

 

 

 

Comentarios