Con Lucrecia Martel como presidenta del jurado, comienza el Festival de Venecia

La directora argentina adelantó que no asistirá a la proyección de gala de Polanski, culpable de “corrupción de menores” en 1977. “Yo no separo al hombre de la obra. La presencia de Polanski me resultó muy incómoda”, manifestó.

Por Redacción

miércoles 28 de agosto, 2019

Con la presencia de la directora argentina Lucrecia Martel a la cabeza del jurado principal, comienza la 76 edición de Festival de Cine de Venecia, el encuentro de cine más antiguo del planeta, que promete una edición no exenta de polémicas y, lógicamente, estrenos esperados a nivel global. La ceremonia de inauguración será esta tarde, miércoles 28 de agosto.30

Hubo tiempo solo para una pregunta inocua. Y, entonces, alguien apuntó hacia el gigantesco elefante que dominaba la sala de prensa del festival de Venecia: “Mi cuestión es para Lucrecia Martel, la presidenta del jurado. ¿Va a poder juzgar al filme de Roman Polanski en el concurso sin que sus comportamientos criticables afecten a su valoración?”.

Quien pudiera esperar una respuesta diplomática, no conoce a la cineasta argentina. Dijo: “Yo no separo al hombre de la obra. La presencia de Polanski me resultó muy incómoda. Hice una pequeña investigación, con Internet, y consultando a escritoras que han tratado estos temas. Y vi que la víctima consideró este caso cerrado, no negando los hechos sino considerando que el señor Polanski había cumplido con lo que la familia y ella habían pedido. No puedo ponerme por encima de las cuestiones judiciales. Pero sí puedo solidarizarme con la víctima. No voy a asistir a la proyección de gala del señor Polanski porque yo represento a muchas mujeres que en Argentina luchan por cuestiones como esta, y no querría levantarme para aplaudirle. Pero me parece acertado que la película de Polanski esté en el festival, que haya diálogo y se debatan estos asuntos”. En el silencio que siguió, cada uno repasó el peso de aquellas palabras.

Samantha Geimer acusó en 1977 a Roman Polanski de violarla, cuando ella tenía 13 años y él 43. El cineasta negó los hechos pero luego cambió su versión y se declaró culpable de “corrupción de menores”. Aunque, cuando descubrió que pasaría 50 años en la cárcel, huyó de Estados Unidos. En marzo de 2003, Geimer perdonó públicamente al director, aunque confirmó los hechos tal y como los había denunciado en su momento. Tanto que jueces y fiscales del caso siguen queriendo que el director aparezca ante la corte, razón por la que Polanski no ha vuelto a pisar EE UU ni tampoco aquellos países que puedan extraditarle –por eso no estará en el Lido presentando su última obra, El oficial y el espía-.

Una vez abierta la caja de Pandora, el debate monopolizó la tradicional rueda de prensa de apertura de La Mostra. Le preguntaron entonces a Martel por las otras tres mujeres que han denunciado públicamente los presuntos abusos de Polanski. Ella volvió a tirar de honestidad: “Acepté esta presidencia del jurado no por estar en Venecia con ustedes, ya que estaría mejor en mi casa, sino porque es un lugar político y tenemos que conversar de estos temas. Creo que este debate es muy importante en este festival. También por la obra de Polanski, que creo que merece una oportunidad, por las reflexiones sobre la humanidad que incluyen sus películas. Es muy difícil para mí interiorizar cuán lejos han ido los otros casos, vivo a diario en Argentina situaciones donde es muy complicado discernir hasta dónde ir contra gente que cometió algo así y fue juzgada, o cuya víctima se siente resarcida. ¿Qué vamos a hacer nosotros?”.

Con información de El País

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