Italia: un argentino atrapó en el aire y salvó a un nene que estaba cayendo de un balcón

El héroe se llama Angel Micael Vargas Fernández, tiene 20 años y vive en Europa hace más de una década. Cómo hizo para evitar el impacto.

Por Redacción

sábado 14 de septiembre, 2019

Un joven nacido en la Argentina atrapó en el aire y salvó a un nene de 4 años que se estaba cayendo de un balcón de un segundo piso en una pequeña ciudad italiana de la provincia de Lodi, en el norte del país.

El episodio, de película, ocurrió este sábado cerca de una estación de servicio a la vera de la ruta provincial 159 en la comuna de Casalmaiocco.

El nene se encuentra ingresado en el hospital Vizzolo Predabissi, de Milán, para chequeos, pero fuera de peligro. Sobrevivió gracias a un joven argentino de 20 años, que en la acción del rescate cayó de forma violenta al suelo y también fue trasladado al centro de salud: está bien, a pesar de algunas contusiones.

El menor había sido visto unos segundos antes de la caída, moviéndose y gritando en el balcón por algunas personas que esperaban en la plaza debajo del edificio, donde se encuentra la estación de servicio y un lavadero de autos.

El joven argentino, dicen testigos, no lo dudó: se acercó al balcón al ver al nene en peligro y logró atraparlo al vuelo, amortiguando y prácticamente evitando el impacto contra el suelo, que pudo haber sido letal.

Están en marcha las investigaciones de rigor a cabo de los carabineros de Lodi y el fiscal para verificar cómo fue posible que ocurriera el incidente y averiguar dónde estaban, en ese momento, los padres del pequeño.

Según trascendió, el héroe se llama Angel Micael Vargas Fernández, es un joven de 20 años nacido en Argentina y que desde hace 12 está en Italia, con residencia en Sordio, Lodi. Estudia informática en los cursos nocturnos de Itis Volta de Lodi y trabaja a tiempo parcial como empleado de la estación de servicio en el área de lavado de autos, cerca del edificio desde donde cayó el menor.

Cuando el joven vio que el nene había trepado al balcón y estaba asomado para afuera aferrado a la balaustrada y colgando hacia el vacío, mientras gritaba de terror, primero llevó debajo del balcón una furgoneta Mercedes, que acababa de lavar y se subió para acercarse. Entonces el pequeño se movió y perdió el equilibrio. Mientras caía, el argentino tuvo reflejos para saltar de la camioneta y aferrarlo en el aire, cayendo al suelo en una posición para proteger a su salvado del impacto contra el piso.

Horas después se supo que el niño había quedado sólo en la casa por unos minutos. Precisamente por esta razón el fiscal de Lodi está ahora evaluando la hipótesis de acusar a miembros de la familia por abandonar al menor.

Los testigos dicen que el niño antes de caer gritó por algún tiempo, probablemente asustado por el hecho de darse cuenta de que no había nadie en casa con él.

Lodi es un municipio de unos 43 mil habitantes de la región lombarda centro-meridional.

Comentarios