Un clásico con la misma pasión, pero en realidades dispares

Esta noche, desde las 20 en el Polideportivo “Islas Malvinas”, Peñarol y Quilmes se enfrentarán por única vez en la temporada, dado que se encuentran en categorías diferentes, en el marco de un amistoso de preparación. Eseverri y Tabárez, palpitaron el duelo de este domingo.

Por Redacción

viernes 20 de septiembre, 2019

Peñarol en la Liga Nacional; Quilmes, en la Liga Argentina. No estaba previsto un clásico. Sin embargo, ambos clubes lograron organizar un enfrentamiento amistoso, en el que se pondrá en disputa el trofeo “Ciudad de Mar del Plata”. El cotejo se desarrollará este domingo desde las 20 en el estadio Polideportivo “Islas Malvinas”.

Con los esfuerzos de las dirigencias, Quilmes y Peñarol protagonizarán el clásico del básquet nacional. Ambos tienen cuerpos técnicos y planteles renovados casi íntegramente, y se encuentran en la etapa de preparación. El “Cervecero”, de cara a la Liga Argentina y el “Milrayitas”, a la Liga Nacional.

En cuanto a todas estas cuestiones, El Marplatense conversó con Gregorio Esverri y Patricio Tabárez, en la previa de este juego amistoso, que ambos se resignaban a no vivirlo en la presente temporada.

“Va a ser algo muy lindo. Fue una linda sorpresa porque la realidad es que no nos íbamos a cruzar. Fue una idea muy acertada, un evento muy copado que va a dejar a la ciudad contenta con este partido que tanto llena y tanto gusta”, confió “Goyo”, que retornó a Quilmes, luego de varios años.

Por su parte, el alero de Peñarol expresó que “estoy muy contento y entusiasmado, con ganas de vivirlo. Cuando me llegó la oportunidad de venir, preguntando referencias, muchos jugadores me decían de lo lindo que es jugar un clásico, la adrenalina, el día a día en la calle. Es una presión linda, que no se sufre. Además, nos va a ayudar a preparación”.

Eseverri, también habló de su regreso al “Tricolor” y confió que “esta vuelta me pone muy contento. Era una posibilidad desde el momento que me fui. No se había presentado nunca hasta este año y cuando surgió la propuesta, las dos partes hicimos un esfuerzo para llegar a un acuerdo”.

Y en relación a la pretemporada, “Goyo” destacó que “está en la parte más dura, tiene una carga física muy alta. Esta semana ya iniciamos con trabajos de básquet y empezamos a enfocarnos en la cuestión del juego y tácticas, para asentar las bases de la filosofía del equipo. Vamos a tratar de seguir sumando a los cimientos de lo que “Manu” (Gelpi) quiere para el equipo. Va a ser una linda medida para que los dos equipos sigan construyendo en una etapa de preparación”.

Por su lado, Tabárez manifestó que “estuvimos trabajando con Lautaro Hernández y llevó adelante una pretemporada magnífica junto a Matías Amoedo en lo físico. Estuvieron mucho en contacto con Gabriel (a pesar de encontrarse en China), en los detalles y cuestiones puntuales para el desarrollo del equipo, que está preparado para jugar, aunque falta el acople de los extranjeros y pulir algunos detalles”.

LAS EXPECTATIVAS DE LA TEMPORADA 2019/20

Por el lado de Quilmes, Eseverri confesó que “la Liga Argentina tiene tantos equipos que se vuelve muy larga y dura. Se arman muchos equipos con intenciones de pelear, de estar arriba, así que nosotros debemos seguir trabajando duro en esta etapa, que es lo primordial, para luego sí poder ver para qué estamos. Tenemos un plantel con mayores y chicos con gran potencial que nos puede invitar a soñar, si trabajamos como debemos”.

En tanto, Tabárez dijo que “soy de los que creen que la química de equipo está o no. Podés tener tres años juntos o ser nuestra primera Liga Nacional, que si no tenés química, no la vas a encontrar. Claro que después hay que trabajarla, mejorarla, no es que con química salís a la cancha y le ganás a cualquiera. Queremos que la gente se sienta identificada con nuestro juego y les guste venir a ver a Peñarol”.

Y sobre la historia reciente de un Peñarol multicampeón, el alero expresó que “no sé si pesa. Empuja a querer salir de esos puestos bajos de las últimas temporadas. El club viene de golpes que lo han hecho tambalear, pero nunca cayó. El club está con ese hambre de salir de ahí, volver a pelear los primeros puestos y recuperar la mística. No podemos prometer resultados, pero vamos a ser un equipo aguerrido, que no se rinde y queremos estar a la altura”.

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