La prevención del ACV

Las especialistas en clínica médica María Veronica Baroni y Yasmín Tenaglia del Hospital italiano nos cuentan por qué la actividad física, la alimentación equilibrada y llevar una vida sana ayudan a evitarla.

Por Gimena Rubolino

martes 29 de octubre, 2019

¿Qué es el ACV?

En el mundo cada 4 minutos una persona sufre un ACV. Se trata de un conjunto de síntomas y signos que ocurren al comprometerse el flujo de sangre de una zona del cerebro por problemas repentinos en la circulación de la sangre al taparse o romperse las arterias o venas.

Las doctoras María Verónica Baroni y Yasmín Tenaglia del área de clínica médica del Hospital italiano advierten que existen dos tipos: el vascular y el isquémico.

El primero produce hemorragia mientras que el segundo genera el cierre o bloqueo de una arteria.

Los síntomas del ACV incluyen:

  • Parálisis de un lado del cuerpo.
  • Pérdida brusca de la visión.
  • Pérdida de sensibilidad o adormecimiento en una parte del cuerpo.
  • Inestabilidad brusca.
  • Puede haber asimetría en la cara.
  • En algunos casos, dolor de cabeza brusco, intenso y rápido.

Cuanto antes se realice el diagnóstico mejor podremos actuar. Es importante tener presente que las personas que tengan antecedentes de familiares que lo hayan sufrido están más propensas al igual que si se tiene presión alta, colesterol o diabetes; son factores de riesgo” detalla la doctora María Verónica Baroni.

Acerca de las enfermedades crónicas

Las doctoras destacan la importancia de controlar la presión tomando en cuenta que la mayor no debe superar 140 y la baja 90 para estar dentro de los valores normales.

Con respecto al colesterol, es necesario controlarlo mediante un análisis de sangre en forma anual porque no da síntomas. Al ser una fuente de energía si los valores son habituales no tenemos por qué preocuparnos” explica la doctora Tenaglia.

Las personas que sufran de diabetes deben controlarla y aprender a convivir con esta enfermedad aunque eso no implica que no puedan comer nunca más un dulce, por ejemplo.

Las adicciones al tabaco y al alcohol también pueden predisponer un ACV. Para erradicarlas es necesario pedir ayuda, existen grupos específicos para su tratamiento.

Aquellos que están tratando de dejar de fumar pueden anotar cada cigarrillo, fijar una fecha, eliminar los cigarrillos del hogar y mantenerse ocupados, como medidas de emergencia para combatir la adicción” detalla la doctora Baroni.

Con respecto al alcohol, consumir media copa diaria de vino o una latita de cerveza está considerado saludable. Pero exceder estas medidas es nocivo” agrega.

¿Qué hacemos con la alimentación?

Los especialistas en nutrición advierten que un plato equilibrado debe contener la mitad de vegetales, un cuarto de proteínas magras y un cuarto de hidratos de carbono.

Además, lo conveniente es evitar el sodio y tomar agua en vez de jugo o gaseosa para acompañar la comida.

Al momento de comprar alimentos envasados es importante estar alertas a un ingrediente: el jarabe de maíz de alta fructosa.

Se trata de un tipo de azúcar concentrado en: gaseosas, jugos, pizza congelada, panes, aderezos, barras de cereal, barritas de proteína, cereales de caja y yogures que debemos erradicarlo de la dieta diaria.

“Su consumo genera adicción, diabetes, colesterol y grasa por lo que predispone la obesidad” concluye la doctora Tenaglia.

 

 

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